El tren de la muerte – Juan Orol, 1979

El tren de la muerte

México, 1979

Director: Juan Orol

Género: Western

Guión: Juan Orol

Intérpretes: Julio Alemán (Álvaro Cortés), Patricia Rivera (Estela), Víctor Manuel Mendoza (Sheriff), Dinorah Judith (Vilma)

Música: Ernesto Cortázar hijo

Argumento

Un forastero solitario llega en tren al poblado “Valle del Paraíso”. Se aposenta en el saloon regentado por Vilma. Allí suele haber peleas entre los miembros de dos bandas rivales: La de Tony el Mexicano y la de Anselmo Martín. El sheriff local trata de mantener el orden y evitar las dispustas, echando del pueblo a quienes buscan bronca.

El forastero se llama Álvaro Cortés. Ha llegado al pueblo en busca de Martín y de su socio Marciano, con los que quiere ajustar cuentas por un asunto del pasado. Álvaro pregunta a Estela, una de las coristas del saloon, si sabe dónde puede encontrarlos. La chica dice que lo ignora, pero es obvio que prefiere callar por miedo.

Álvaro sube al despacho de Vilma, y allí encuentra a su viejo conocido Brooks. También con él tiene un asunto pendiente. Tras un intercambio de disparos, el forastero mata a Brooks y por el momento se ve obligado a buscar alojamiento en otro sitio – Pues el sheriff del pueblo le busca ahora por homicidio.

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El jinete sin cabeza – Chano Urueta, 1957

El jinete sin cabeza

México, 1957

Director: Chano Urueta

Género: Suspense, western, terror

Guión: Ramón Obón

Intérpretes: Luis Aguilar (El Jinete), Flor Silvestre (la juez), Crox Alvarado (Don Álvaro)

Género: Terror

Argumento

Un grupo de individuos con máscaras de calaveras y ataviados con hábitos de monje forman una siniestra hermandad secreta que ejerce su poder mediante intimidaciones varias. Los “renegados”, o aquellos a los que consideran como delatores de sus secretos, son sumariamente juzgados y ejecutados. La amputación de manos es un castigo simbólico por el que los “traidores” han de pasar. El objetivo de la inquietante organización subversiva es acaparar la propiedad de tierras.

En la hacienda de don Álvaro se producen extraños fenómenos paranormales, que son percibidos especialmente por su sobrina Julieta. Ésta tiene pesadillas en las que ve una tumba pegada en una de las paredes de la oficina de su tío, y además escucha los espectrales lamentos de un alma en pena. Su tía Clotilde, la mujer de Álvaro, está segura de que se trata del fantasma de su madre (abuela de la joven). Cree que el cuerpo de la anciana, en lugar de recibir cristiana sepultura en su día, fue emparedado en la casa y que por eso no encuentra la paz en el más allá.

El padre de Julieta y hermano de don Álvaro hace cuatro días que se marchó de “viaje de negocios”. En la comarca se están produciendo una serie de desapariciones. Hacendados y propietarios de ranchos son raptados y al quinto día de estar ausentes, sus familiares reciben una caja con algo espeluznante en su interior… Pero aún así nadie se atreve a denunciar las desapariciones a las autoridades. Los lugareños temen a un poder oscuro infiltrado en todos los ámbitos de la sociedad: La Hermandad de las Calaveras.

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La Piovra 8 – Capítulo 2

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

La Piovra VIII – Lo Scandalo

Italia, 1997

Director: Giacomo Battiato

Guión: Umberto Contarello, Andrea Porporati, Alessandro Sermoneta, Sergio Silva, Domenico Rafele

Intérpretes: Raoul Bova (capitán Carlo Arcuti), Anja Kling (Barbara Greenberg Altamura), Luca Zingaretti (Pietro Favignana), Tony Sperandeo (Turi Mondello)

Música: Paolo Buonvino

Aquí puede leerse lo que pasó en el episodio anterior

Capítulo 2

En el juicio a los hombres de Pietro éstos son condenados tan solo a un par de meses de prisión, por posesión ilegal de armas. No hay pruebas para acusarles del secuestro de Paul Altamura. Pietro Favignani, prófugo, es absuelto de todos los cargos, para perplejidad del ahora comandante Carlo Arcuti.

Pietro se encuentra en Nuevo York, bajo la protección de un poderoso jefe de la Mafia. Éste le propone entrar en el negocio de la heroína, toda una novedad para la época; y le explica la importancia geoestratégica de Sicilia, donde la morfina procedente de Turquía debe ser procesada en laboratorios clandestinos. Desde Sicilia, la droga es transportada a los EEUU vía Canadá. Todo resulta fácil y libre de riesgos, pues en los años ´50 la policía todavía no conoce los procedimientos y rutas de los narcotraficantes.

El asesor Biagio Sila, antiguo socio de don Albanese y de Pietro, se ha pasado al lado del barón Francesco Altamura (que ha sucedido a su padre); y le respalda ahora en su proyecto.

Barbara, la esposa de Francesco y el comandante Carlo se convierten en amantes. Paul pasa los días recluído en la mansión por motivos de seguridad.

Pietro regresa a Sicilia. Su mujer Rosaria, hija de don Albanese, ha dado a luz a una niña, Maria. Pietro se encuentra con Tano, que ahora vive en casa del barón, y le propone que sea el padrino de su hija recien nacida.

Tano es un joven muy inteligente y aplicado. El barón está orgulloso de él, mientras que Paul se siente un tanto desplazado por su padre. Tano destaca particularmente en los números; es todo un portento con las matemáticas.

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Réquiem por un Vampiro – Jean Rollin, 1971

Réquiem por un Vampiro (V.O. Vierges et vampires a.k.a. Requiem pour un vampire)

Francia, 1971

Director: Jean Rollin

Género: Terror

Guión: Jean Rollin

Intérpretes: Marie-Pierre Castel (Marie), Mireille D´Argent (Michelle), Phillipe Gasté (Frédéric)

Música: Pierre Raph

Argumento

Un hombre y dos chicas disfrazadas de payaso huyen en un coche a través de la campiña francesa. Son perseguidos de cerca por otro automóvil. Se desencadena un tiroteo, el hombre con el que están las payasas es alcanzado. El trío logra dar esquinazo a sus perseguidores, pero el herido expira instantes después. Sus últimas palabras son: “La torre del agua”…

Las chicas rocían con gasolina el coche en el que huían y le prenden fuego, con el cadáver de su compañero en su interior. Luego se quitan sus disfraces y se dirigen a una torre, donde encuentran una motocicleta. A bordo de ésta prosiguen su fuga. Para conseguir alimentos, una de ellas entretiene al vendedor de una especie de kiosko-móvil mientras la otra roba las provisiones que necesitan. Llegan a un cementerio en medio del campo. Alertadas por unas voces que escuchan, corren a esconderse. Michelle, una de ellas, cae en una fosa sobre un ataúd. Marie, mientras tanto, ha logrado esconderse tras una tumba. Llegan los sepultureros y comienzan a tapar la fosa, con la chica inconsciente dentro. Pero como ya está oscureciendo dejan el trabajo a mitad y se marchan para continuar al día siguiente. Michelle se despierta semienterrada, y sale del agujero con la ayuda de su amiga.

Poco después llegan a un cercano castillo en ruinas. Las chicas lo exploran, y encontrando una cama en el interior de una de las estancias deciden pasar allí la noche. Se desnudan y comienza a acariciarse cuando escuchan ruidos procedentes del subsuelo. Vuelven a vestirse y empuñan sus pistolas. En el sótano encuentran un putrefacto cuerpo ahorcado. Huyen aterrorizadas y descubren una especie de capilla, donde suena una música de órgano. Ven las figuras de varios individuos encapuchados, ataviados con hábitos de fraile. Cuando se acercan más se percatan de que en el interior de los ropajes sólo hay esqueletos. Quien toca el órgano es una mujer de aspecto inquietante con colmillos de vampiro, vestida con un aristocrático atuendo masculino al estilo del siglo XVIII.

Las chicas quieren huir, pero son retenidas por tres esbirros de la vampiresa. Ésta trata de morderles los cuellos, pero ellas logran escapar. A través del bosque llegan al cementerio, donde ya es noche cerrada. Hasta allí las siguen la vampiresa y sus acólitos con antorchas, y no tardan en volver a capturarlas.

Son conducidas al interior de una de las criptas, transformada en sala de torturas. Allí otras jóvenes cuelgan encadenadas a las pétreas paredes y son violadas, fustigadas o reciben latigazos por parte de los esbirros de la vampiresa Erica. Pero ésta no es la máxima autoridad en esos dominios: Allí en el mausoleo se encuentra el féretro de un viejo vampiro, único superviviente de una ancestral estirpe. El vampiro sabe que no le queda mucho tiempo, y busca urgentemente la forma de perpetuar su linaje.

Las chicas intentan infructuosamente escapar una vez más, pero siempre es inútil. Cuanto más tratan de alejarse, más rápidamente encuentran otra vez el castillo ante sí: “Todos los caminos conducen al castillo”.

Erica les explica que van a ser “iniciadas” en los misterios de la “bendita maldición” vampírica; ellas, que aún son vírgenes, también habrán de transformarse en chupasangres. La vampiresa succiona la sangre de sus cuellos para “encadenarlas” mediante el contagio. Entonces les ordena que salgan a “cazar”, que busquen nuevas víctimas entre los incautos que se acerquen a las ruinas o al cementerio. Deberán actuar como cebos para hombres atrayéndolos al castillo.

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Gozu – Takashi Miike, 2003

Gozu (V.O. Gokudō kyōfu dai-gekijō: Gozu)

Japón, 2003

Director: Takashi Miike

Guión: Sakichi Sato

Intérpretes: Sho Aikawa (Ozaki), Yuta Sone (Minami), Kenichi Endo (Endo), Renji Ishibashi (Oyabun)

Música: Koji Endo

Género: Suspense, yakuza

Argumento

Ozaki es miembro de un clan de la Yakuza. En los últimos tiempos se comporta de forma excéntrica e inestable, y su jefe Azamawari piensa que ha perdido la razón. En el cuartel general de la banda, durante una reunión en la que todos están presentes, Ozaki afirma muy convencido y alterado que un minúsculo chihuahua que se encuentra a las puertas del local es un „perro yakuza“ enviado para matarlos a todos. Acto seguido sale a la calle, y liquida al pequeño can a golpes ante la atónita mirada de sus compinches. Esa es la gota que colma el vaso de la paciencia del jefe…

Azamawari encarga a Minami, otro de sus hombres, que lleve a Ozaki a Nagoya – Allí tienen previsto matarlo y hacerlo desaparecer en un vertedero de basuras. Pero Minami siente una gran devoción hacia Ozaki, que le salvó la vida en el pasado, y a quien considera como a un hermano mayor. Por ello, le resulta particularmente duro realizar la misión que le han encomendado.

Durante el viaje en coche a Nagoya, Ozaki continúa con su errática conducta. Habla de liquidar al jefe, y después obliga a Minami a que frene abruptamente porque teme que les esté perseguiendo “un coche yakuza” (a bordo del cual sólo había una señora mayor). Ozaki actúa de forma crecientemente paranoica. Más adelante, cuando Minami se ve obligado a frenar de nuevo, Ozaki se golpea y pierde el sentido. Todos los intentos de Minami por reanimarlo son infructuosos, y termina dando a su aniki (“hermano”) por muerto.

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La noche de las gaviotas – Amando de Ossorio, 1975

La noche de las gaviotas

España, 1975

Director: Amando de Ossorio

Género: Terror

Guión: Amando de Ossorio

Intérpretes: Víctor Petit (Henry Stein), María Kosty (Joan Stein), Sandra Mozarowsky (Lucy)

Música: Antón García Abril

Argumento

En la escena inicial, ambientada en la Edad Media, vemos a una pareja de viajeros en un coche de caballos. Es de noche y parecen haberse perdido en unos lóbregos parajes. Mientras él se dirige a una casa cercana para preguntar dónde se encuentran, llegan unos jinetes de aspecto amenazador: Son los templarios. Éstos matan al viajero a golpes de espada y se llevan a su mujer, portándola a un altar de sacrificios en su castillo. Uno de los proscritos monjes-guerreros hunde un puñal entre los turgentes senos de la joven. Y a continuación extrae su corazón aún palpitante, para ofrendarlo a un monstruoso ídolo reminiscente de un sapo….

Tras éste preámbulo fílmico, la acción se traslada a la época contemporánea. El doctor Henry y su esposa Joan llegan a un destartalado pueblecito costero. Él ha recibido el encargo de ser el nuevo médico del pueblo. A un lado de la localidad se encuentra una playa, al fondo de la cual se divisa una colina en la que se erige un viejo castillo en ruinas. Al otro lado se ve un paisaje árido y desolado, muy poco acogedor. Nada más llegar, Joan ya quiere regresar a la ciudad. Los hoscos y taciturnos aldeanos reciben hostilmente a los forasteros, tratándolos como intrusos e intentando ignorarlos.

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Tu ley es lenta, la mía no – Stelvio Massi, 1979

Tu ley es lenta, la mía no (V.O. Sbirro, la tua legge è lenta… la mia no!)

Italia, 1979

Director: Stelvio Massi

Género: Polizziesco

Guión: Marino Girolami, Vincenzo Mannino, José Sánchez

Intérpretes: Maurizio Merli (Comisario Ferro), Mario Merola (Raffaele Accampora), Francisco Rabal (Don Alfonso), Matilde C. Tisano (Eva)

Música: Stelvio Cipriani

Argumento

En Milán se están produciendo una serie de violentos homicidios. Varios hombres de negocios relacionados con el sector inmobiliario son asesinados. Entre ellos el profesor Guidi, que recibe varios disparos en su despacho; o el abogado Attardi, tiroteado por sicarios en plena calle.

El comisario Paolo Ferro, destinado en Francia, es llamado de vuelta a Milán para descubrir qué se oculta tras los sangrientos sucesos. A la estación acude a recogerle su fiel pero patoso ayudante Arrigo. Inicialmente los investigadores sospechan que la Mafia ha ordenado los asesinatos, pero Ferro no lo cree así. Sabe que Guidi, una de las víctimas, estaba estrechamente aliado con los clanes sicilianos.

El restaurador napolitano Raffaele Acampora es propietario de varias trattorías en Milán. A diferencia de la mayoría de los empresarios de la zona él no se deja extorsionar por el hampa. A unos matones que piensan cobrarle porcentajes a cambio de “protección” los echa a patadas. Y es que pocos saben que él mismo, en el pasado, fue un activo miembro de la Camorra. Entre quienes no ignoran éste hecho se encuentra el comisario Ferro, quien va a hacerle una visita para preguntarle si sabe algo de los asesinatos. Accampora tiene coartada, y Ferro se marcha prácticamente convencido de que el napolitano ha abandonado la senda del crimen.

En Milán, Ferro se hospeda en casa de su hermana. Ésta vive con su hijo universitario llamado Stefano, quien no parece tener mucha simpatía hacia la profesión de su tío.

El comisario se entera de que en un caserón a las afueras están teniendo lugar unas conversaciones de paz entre mafiosos sicilianos y gangsters marselleses, para poner fin a largos años de rivalidades y conflictos. Ferro acude allí y pone en evidencia a los franceses, al descubrir que en la máquina de coca-colas que había en la sala escondían varias pistolas con la intención de liquidar a los sicilianos a traición.

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