La conquista de la Atlántida – Vittorio Cottafavi, 1961

https://i2.wp.com/wrongsideoftheart.com/wp-content/gallery/posters-h/hercules_and_captive_women_poster_04.jpg

La conquista de la Atlántida (V.O. Ercole alla conquista di Atlantide)

Italia, 1961

Director: Vittorio Cottafavi

Género: Peplum, aventuras

Guión: Vittorio Cottafavi, Sandro Continenza, Duccio Tessari

Intérpretes: Reg Park (Hércules), Laura Efrikian (Ismene), Fay Spain (Antinea)

Música: Luca di Silverio

Argumento

En la escena inicial, Hércules presencia impertérrito una pelea de taberna mientras devora tranquilamente su plato de carne. Una banal refriega en un bar no es merecedora de su atención. Tampoco si uno de los participantes es el joven Illo, su hijo con Deyanira. Éste está a punto de desposarse con la hija de un rey, y Hércules le dice que ya va siendo hora de que siente la cabeza y se ocupe de cosas más serias: Por ejemplo, cuestiones de estado…

Una maldición roja como la sangre planea sobre la Hélade. Los reyes griegos convocan un cónclave para debatir acerca de las medidas que deben tomarse. El peligro viene desde más allá de las costas del oeste, procede de un continente lejano allende los límites occidentales del mundo conocido. Androcles, el intrépido rey de Tebas y gran amigo de Hércules, decide embarcarse hacia los mares del oeste para enfrentarse al peligro que se cierne sobre la civilización griega. Hércules acepta acompañarle, pero es disuadido por su esposa Deyanira. Sin embargo, para llevarlo consigo Androcles recurre a la artimaña y diluye un potente somnífero en el vino de Hércules, para de ese modo embarcarlo en ésta aventura, aún en contra de su voluntad. También partirán con ellos su hijo Illo, y un servidor enano llamado Timoteo. El resto de la tripulación está compuesto por condenados a las galeras, pues Androcles no ha podido convencer a nadie más para participar en esa arriesgada misión.

Cuando Hércules despierta, no se indigna al descubrir la estratagema, y sin darle mayor importancia al asunto, se da la vuelta para seguir durmiendo. La nave repostará en las costas de una isla, y allí, mientras Hércules reposa en la arena y Androcles explora el lugar, los remeros se rebelan y tratan de tomar el mando en el barco. Pero la fuerza prodigiosa de Hércules (que tirando de la cadena del ancla impide que el barco se aleje de la costa) derrota a los revoltosos, quienes son abandonados en la isla mientras los demás continúan su viaje. Ahora sólo quedan a bordo Hércules, Androcles, el enano… y el joven Illo escondido en la bodega, cosa que su padre ignora.

Una noche les sorprende una violenta tormenta. Hércules y los suyos pierden el control y la nave se va a pique. Cuando el héroe vuelve en sí, se encuentra flotando en una tabla (uno de los pedazos del barco) próximo a una costa, y no hay ni rastro de sus amigos. Al arribar a la playa, Hércules observa atónito a una muchacha apresada en una rocosa pared de acantilado, como si la pétrea superficie la estuviera tragando. La chica le explica que está siendo absorbida por el monstruo Proteo, un ser infernal capaz de adoptar múltiples formas. Acto seguido, un siniestro anciano le dice a Hércules que se marche, para convertirse entonces en una serpiente, que ataca al semidios enrroscándose en él… Después la serpiente se transforma en un león, luego en un buitre, y finalmente en un horrendo y colosal reptil, en una de las escenas más psicodélicas del subgénero peplum. Hércules derrota al monstruo, y la joven es así liberada del mortal abrazo de Proteo. La chica, llamada Ismene (Laura Efrikian) le explica a su salvador que fue entregada al monstruo por los suyos a modo de sacrificio, para aplacar las iras de Urano, el dios supremo de los atlantes (pues ése es el pueblo al que pertenece la chica). Hércules ya ha llegado a la Atlántida, aunque sin la compañía de Androcles.

El fornido héroe es llevado ante la presencia de Antinea, reina de la Atlántida, que resulta ser la madre de la bella Ismene. Antinea reacciona con frialdad al ver de nuevo a su hija, lo que sorprende a Hércules. La reina no parece contenta al escuchar que el demonio Proteo ha sido liquidado, y que no van a ser necesarias más ofrendas de vírgenes para Urano. Antinea propone al hijo de Zeus que permanezca como huésped en la corte, y Hércules accede, pues quiere averiguar el paradero de su amigo Androcles.

Cuando más adelante madre e hija están a solas y la joven Ismene la abraza alegre por haber superado su calvario, la gélida y pérfida reina repone que de todas maneras no tiene escapatoria: su destino es cruel y ya está decidido… Pues según las profecías, le dice Antinea al fruto de su vientre, si una hija suya la sobrevive, el reino de la Atlántida se acabará. Y para que eso no suceda, ella, la inocente y dulce Ismene, debe ser inmolada. La chica reacciona con estupefacción, pero su madre ordena que la prendan.

Hércules cree reconocer a Androcles en el palacio de la reina, pero se convence de que ha tenido que ser una ilusión. La reina atlante trata de someter al musculoso griego, de convertirlo en una especie de consorte, pero el héroe mantiene férrea su voluntad. Una noche será atacado por un enmascarado, pero reacciona a tiempo para repeler al agresor… Agresor que resulta ser su amigo Androcles! Éste intentó matar a Hércules mientras dormía. Como posible explicación sólo cabe especular que hubiera sido sometido a un lavado cerebral por parte de Antinea.

Mientras tanto, Ismene es atada a un poste en la playa y los soldados de su madre se disponen a ejecutarla, pero es salvada a tiempo por Illo, el hijo del semidios, con la ayuda del enano Timoteo. Éstos se convertirán en protectores de la chica y tratarán de reencontrarse con Hércules. Illo e Ismene comenzarán a enamorarse.

Más adelante, Hércules descubre que tras utilizar a su amigo Androcles, la reina lo va a enviar como esclavo a un valle de leprosos. Una vez allí, y tras haberse reunido de nuevo con su hijo y con la princesa Ismene, el superhombre se entera de que en la Montaña Sagrada adyacente, la malvada reina está tratando de crear una raza nueva bajo los influjos de una piedra mágica, para invadir Grecia con un ejército invencible…

http://i664.photobucket.com/albums/vv9/francomac123/Travail%20en%20cours/Travail%20par%20albums%209/Cottafavi-1961-Hercule%20conquete%20de%20l_Atlantide/LauraEfrikian.jpg~original

Ismene (Laura Efrikian) con Hércules (Reg Park) al fondo

Comentario

Sumamente entretenida ésta hercúlea epopeya peplum con el atleta Reg Park como protagonista. En ésta aventura apócrifa del forzudo hijo de Zeus, éste viaja a la Atlántida para impedir que las huestes de esa extraña nación continental se expandan hacia Grecia. El peligro viene de occidente, “de allende el océano”… (¿Será ésta una metáfora para aludir al imperio yanki? Si es así, no es errado el planteamiento – ni los pronósticos en la película del adivino Tiresias – pues hoy casi toda Europa es colonia “atlante”… Grecia también)

Como en otros films italianos del género, el papel de Hércules está magistralmente interpretado por Reg Park (“Hércules contra los vampiros” – Mario Bava, 1961), culturista de la vieja escuela y mentor de Arnold Schwarzenegger. Gian Maria Volonté (el Indio en “La muerte tenía un precio” de Sergio Leone, 1965) tiene una pequeña aparición en el conclave regio de los griegos como rey de Esparta.

La bellísima italo-armenia Laura Efrikian interpreta a Ismene, quien por cierto en la mitología griega auténtica nada tenía que ver con la Atlántida; era la hija incestuosa de Edipo con su madre Yocasta.

Ercole alla conquista di Atlantide es un peplum muy completo que incluye aventuras, acción, magia, tragedia, y también una nota cómica a cargo del bufonesco enano que acompaña a Hércules en su periplo.

FHP, 2015