Mannaja – Sergio Martino, 1977

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Mannaja (a.k.a. “A man called Blade”)

Italia, 1977

Director: Sergio Martino

Guión: Sergio Martino, Sauro Scavolini

Intérpretes: Maurizio Merli (Mannaja), John Steiner (Valler), Sonja Jeannine (Deborah)

Música: Guido & Maurizio De Angelis

Género: Western

Argumento

El cazarrecompensas Mannaja no sólo es un experto con el revólver; también es muy diestro en el manejo de un pequeño hacha que porta siempre consigo y usa como arma arrojadiza. Mannaja persigue a través de unos nublados y pantanosos parajes a un delincuente que está en busca y captura. Cuando finalmente lo atrapa, lo lleva al pueblo más cercano con la intención de entregarlo al sheriff local y cobrar el dinero que ofrecen por su cabeza.

Pero ese pueblo, al que Mannaja y el hombre por él detenido llegan en medio de una tormenta, carece de sheriff. Las leyes están allí reguladas por un poderoso magnate de la minería llamado McGowan. Su empresa explota inmisericordemente a los lugareños, que trabajan como esclavos en sus minas de plata.

En el saloon de la población, Mannaja tiene su primer encuentro con Valler, la mano derecha de McGowan. Valler es el líder de un nutrido grupo de pistoleros que controla a los mineros. Inicialmente, la única intención de Mannaja es entregar al fugitivo y cobrar la recompensa. Como Valler no está dispuesto a pagarle ni un centavo a cambio de su presa, Mannaja reta al lugarteniente de McGowan a una partida de cartas: 5000 dólares será la cantidad apostada. Cuando Valler insiste en ver los 5000 dólares de su contrincante, éste le señala a su detenido y le muestra el cartel de “se busca” en el que consta que ese el dinero que se paga a quien lo entregue. Valler sólo acepta porque está convencido de ganar gracias a sus trampas. Pero para su estupor Mannaja vence la partida, y se hace con el dinero. El perplejo Valler  ordena a sus esbirros que cosan a balazos al cazarrecompensas, pero éste reacciona velozmente y dispara a las manos de los pistoleros. Tras ello se marcha del saloon con 5000 dólares y su capturado. Valler no olvidará semejante ultraje…

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