Ursus, el terror de los kirguises – Antonio Margheriti, 1964

https://i0.wp.com/www.benitomovieposter.com/catalog/images/movieposter/38860.jpg

Ursus, il terrore dei kirghisi

Italia, 1964

Director: Antonio Margheriti

Género: Aventuras

Guión: Marcello Sartarelli

Intérpretes: Reg Park (Ursus), Mireille Granelli (Amiko), Ettore Manni (Ilo)

Música: Franco Mannini

Argumento

La histioria nos transporta a la Edad Media, en algún lugar entre el Cáucaso y Asia Central. Un monstruo antropomorfo y simiesco siembra el terror en los bosques. El peludo engendro ataca una caravana de comerciantes circasianos provocando la muerte de casi todos ellos. Sólo uno logra sobrevivir, y lleva la nefasta noticia al resto de la tribu. El robusto Ursus (Reg Park) es el caudillo de los circasianos.

Existe una profunda rivalidad entre el pueblo circasiano y las tribus kirguisas. El Gran Khan de los kirguises ha fallecido recientemente, y su hija Amiko se sienta ahora en el trono. Pero no puede reinar sola ni manejar los asuntos del estado. De ello se encarga su tío, el regente Zereteli, que ha decidido exterminar a los circasianos. Para que ello resulte más fácil, deberá primero acabar con su líder Ursus.

Zereteli pretende casarse con su sobrina para poder reinar oficialmente sobre los kirguises. Sin embargo ella se opone, pues está enamorada de Ursus. Amiko se cita esporádicamente con el jefe de los circasianos en un refugio secreto, y le pasa información sobre las intenciones de ataque de su tío el regente. Así, Ursus siempre está prevenido de las incursiones kirguises sobre su territorio antes de que éstas se produzcan.

Zereteli sospecha que su sobrina está compinchada con el enemigo, pero todavía no tiene pruebas. Encarga a una de las damas de compañía de la princesa que la espíe, para así descubrir el sitio exacto donde Amiko se encuentra con Ursus (una cueva a la que se accede presionando un mecanismo). El regente difunde entre las tribus kirguises que Ursus y los circasianos usan al temido monstruo humanoide de los bosques, y que por tanto son una grave amenaza para ellos.

Kato es una jovencita de otra tribu que Ursus y los suyos recogieron de niña y que les acompaña desde entonces. Ursus la considera como una hermana pequeña, pero ella está secretamente enamorada de él, si bien se describe como “la esclava” de Ursus. Ilo, el hermano del caudillo circasiano, tras varios años ausente, regresa junto a su tribu. Él será el único entre los de su pueblo en conocer el secreto de la relación entre Ursus y la princesa kirguisa.

El monstruo ataca de nuevo a los circasianos (lo que desmiente las acusaciones de Zereteli, quien afirma que la bestia “trabaja” para ellos), hiriendo gravemente a Ursus. Con éste fuera de combate, los kirguises tienen vía libre para aniquilar a sus rivales. Pero no quieren hacerlo de manera abierta; Zereteli prosigue con su metodología plagada de subterfugios, y tras arrasar el poblado circasiano, ahora quiere hacer creer que el responsable de la cruenta masacre ha sido el monstruo.

Ursus es transportado a las montañas, acompañado por su fiel Kato. Allí una especie de chamán tratará de curarlo usando hierbas y ungüentos. Pero entre la comitiva que escolta al líder circasiano se encuentra también un infiltrado: Uno de los hombres de Zereteli ha sido encargado con la misión de rematar al guerrero herido. Mientras tanto, Ilo y otro de los circasianos escapan de una patrulla kirguisa cuando están regresando a la aldea. En su huída, se ocultan en la gruta donde Amiko se suele citar con Ursus. Logran así despistar a los kirguises, pero se quedan encerrados en la cueva, pues ya no logran activar el mecanismo para que la corrediza puerta de piedra se abra de nuevo…

Comentario

Ésta curiosa película de aventuras que retrata los conflictos tribales y las enrevesadas intrigas entre pueblos euroasiáticos está protagonizada por una de las estrellas del peplum italiano, el hercúleo (nunca mejor dicho) Reg Park. Sobre el ficticio personaje de Ursus se rodaron una serie de films en las más variopintas ambientaciones (Imperio Romano, Edad Media, etc) pero con temática similar: Ursus siempre es un musculoso y noble guerrero que se enfrenta a alguna adversidad ya sea humana o sobrenatural (Ésto recuerda en cierta medida a Conan, y los films de espada y brujería, que sin duda han debido ser influenciados por el peplum).

Antonio Margheriti dirige la propuesta bajo su clásico pseudónimo anglo de “Anthony Dawson”. En la realización del film contó con la ayuda de un joven Ruggero Deodato, quien casi un par de décadas después sería célebre por su famosa “Cannibal Holocaust” (1980), y otras películas de terror y exploitation. Entre otras muchos films, Margheriti alias Dawson dirigió “Il mondo di Yor” (1983), una especie de barbarian-exploitation pero futurístico/post-apocalíptico basado en la novela gráfica argentina “Henga el cazador”.

FHP, 2015

Los amores de Hércules – Carlo Ludovico Bragaglia, 1960

https://i1.wp.com/www.benitomovieposter.com/catalog/images/movieposter/40029.jpg

Los amores de Hércules (V. O. Gli amori di Ercole)

Italia, 1960

Director: Carlo Ludovico Bragaglia

Género: Peplum

Guión: Sandro Continenza, Luciano Doria, Andrea Manca

Intérpretes: Jayne Mansfield (Deyanira / Hipólita), Mickey Hargitay (Hércules)

Música: Carlo Innocenzi

Argumento

Soldados aquileos comandados por el general Licos arrasan un campamento donde se encuentra la esposa de Hércules, asesinando a ésta. Licos, que ha tramado un maquiavélico plan para hacerse con el trono de Aquilea, pretende usar las ansias de venganza de Hércules en su propio provecho. Una vez en su país, Licos asesina al rey legítimo de Aquilea y difunde que ha caído en combate durante el ataque al campamento.

Cuando Hércules es informado acerca del trágico fin de su mujer, parte rumbo a Aquilea con ansias de venganza, tal y como Licos había previsto. Pero Hércules ignora aún que el rey de ese país (al que considera responsible) ya está muerto. Ahora su hija Deanita ha ascendido al trono en calidad de sucesora. Hércules logra entrar en la amurallada capital tras derribar el portón de hierro con un tronco a modo de ariete, y llega hasta el palacio de la reina. Ésta le explica que su padre murió durante la batalla (pues obviamente no sabe que fue asesinado por Licos), y que ella es ahora la soberana, y deberá purgar los errores de su progenitor.

Así, Deanita es sometida a una especie de “juicio divino” tradicional del país, que consiste en colocarse como blanco de un lanzador de hachas. Si los dioses consideran que es “culpable”, la persona sometida al “juicio” será alcanzada por un hachazo; y si no, el filo del hacha no le rozará. Hércules es nombrado, pese a sus recelos, como ejecutor de los lanzamientos. El semidios que buscaba resarcirse por el asesinato de su esposa no guarda ningún rencor hacia la reina, quien a sus ojos es inocente, y no tiene intención de acertar en el blanco. Así, Deanita supera la prueba para decepción del malvado Licos, quien había confiado en que sería muerta por uno de los hachazos.

Poco a poco, Hércules y Deanita comienzan a enamorarse. Pero ella está prometida a su primo Aquilo. Ahora Licos espera que Hércules mate a Aquilo, que también es para él un competidor por el trono. El forzudo y la reina, paseando por el campo aquileo, son atacados por un toro. Hércules mata al monstruoso animal, estrangulándolo y clavándole su daga. Tras ello, mientras Deanita se recupera del percance, Hércules le declara su amor, y en ese instante aparece Aquilo, el prometido de su amada. Deanita le explica a su protector que “lo suyo es imposible”, pues su padre ya dispuso que ella debería casarse con Aquilo. “Tu padre cometió muchos errores, y creo que éste es uno de ellos” repone Hércules desairado. Aquilo se siente insultado y ataca al musculoso semidios, amos pelean, pero Deanita intercede. Hércules deja a su rival en el suelo y se marcha ofuscado.

Poco después, Aquilo aparece muerto en el palacio… con la daga de Hércules clavada en la espalda. En realidad, todo responde a las maniobras conspirativas de Licos, que ha ordenado la muerte de uno de sus competidores tratando de hacer ver que el culpable es el otro. Pues la daga de Hércules la encontró Filáteles, uno de los esbirros de Licos, clavada en el cuello del toro. Licos logra convencer a la reina de que su primo y futuro esposo ha sido asesinado por un celoso Hércules, y esa acusación parece tener fundamento.

Cuando Hércules, que ya se había marchado del lugar, tiene conocimiento de la noticia y de que le están responsabilizando a él de ese crimen, decide regresar a Aquilea para aclarar el asunto, demostrar su inocencia y limpiar su reputación ante Deanita. Una vez ante la presencia de la reina, llegan a la conclusión de que la clave para resolver el enigma de la violenta muerte de Aquileo está en Filateles, quien fue visto cerca del lugar donde Hércules venció al toro, y que pudo haber tomado de allí el puñal. Pero Filáteles no se encuentra en ningún sitio, y Licos dice que ha partido hacia “el mundo subterráneo”. Hércules se pone en camino hacia allá para dar caza a Filáteles y echar así luz sobre el enrevesado asunto.

El lacayo de Licos ha llegado al “mundo subterráneo”, y allí entra en una cueva donde es atacado por un gigantesco dragón de tres cabezas. Poco después le alcanza Hércules, que se bate contra el monstruo. El engendro es la Hidra de Lerna, y el héroe consigue salir victorioso en su lucha contra ella, pero resulta herido. Inconsciente, es encontrado por las amazonas, que lo llevan a sus dominios. La reina de las amazonas es la cruel Hipólita, que convierte en árboles a todos los hombres con los que ha mantenido relaciones tras ser satisfecha por ellos. Al ver al convaleciente Hércules, Hipólita ordena que sus heridas sean curadas para poder acostarse pronto con él. Pero la bruja que asesora a las amazonas, le comunica a Hipólita que Hércules está enamorado de Deanita, la reina de Aquilea, y que para evitar ser rechazada, Hipólita deberá tomar la forma física de ella, mediante una pócima mágica que la bruja elabora…

Mientras tanto, Licos cree que ya se ha librado de Hércules y que ya nada se interpone en su camino al trono de Aquilea. Para lograr su objetivo final, sólo debe dar un último y definitivo paso: Casarse con la reina…

 

Comentario

“Los amores de Hércules” es un peplum entretenido que sin embargo está lastrado por un guión deficiente y flojo, un argumento por momentos incoherente, y unas actuaciones pobres y no demasiado convincentes. Pero resulta ver juntos como compañeros de reparto a Mickey Hargitay en el papel de Hércules y a su esposa en la vida real Jayne Mansfield, interpretando a Deanita (o Deyanira, según la versión del film).

Hargitay, al que conocemos por haber visto en películas de terror de serie B como las de Renato Polselli o más recientemente la memorable “Il boia scarlatto” (donde da vida a un presumido psicópata misántropo) era un actor y culturista de origen húngaro nacionalizado estadounidense que residió durante mucho teimpo en Italia, rodando allí la mayoría de sus películas. En la piel de Hércules, Hargitay se desenvuelve con corrección, si bien no tiene el carisma de Reg Park o Steve Reeves, y tampoco está tan fornido como éstos (ni como otros “Hércules” que vendrían después, por ejemplo Lou Ferrigno).

La sensual y pechugona Jayne Mansfield irradia erotismo con sus sus sinuosas curvas. Cuatro años después de que saliera ésta película, ella y Hargitay se divorciarían. En 1967, Jayne Mansfield murió en un trágico accidente automovilístico, con sólo 34 años de edad.

La calidad de imagen en Gli amori di Ercole es muy superior a la media, si la comparamos con otras películas de bajo presupuesto italianas de los primeros sesenta. También los decorados son de muy buena calidad.

El director del film Carlo Ludovico Bragaglia, hasta ahora un completo desconocido por el que escribe, llegó a alcanzar la muy venerable y longeva edad de 103 años. Comenzó a hacer cine en 1932, y aunque falleció en 1998, la última película que dirigió data de 1962, según ImDb.

FHP, 2015

Tener veinte años – Fernando Di Leo, 1978

https://i2.wp.com/www.cb01.co/imgk/Avere%20ventanni.jpg

Tener veinte años (V.O. Avere vent´anni)

Italia, 1978

Director: Fernando Di Leo

Género: Drami-Comedia softcore

Guión: Fernando Di Leo

Intérpretes: Gloria Guida (Lia), Lilli Carati (Tina), Ray Lovelock (Rico)

Música: Franco Campanino

https://i2.wp.com/asketchofthepast.com/wp-content/uploads/2014/12/carati-and-guida.jpg

Argumento

Lia y Tina son dos jovenzuelas “emancipadas y desinhibidas” que se conocen un verano en la playa y deciden ir juntas a Roma en autostop. Tina, la más temperamental de las dos, se describe como “Bella, joven y cabreada” (Bella, giovane e incazzata). Procedentes de familias desestructuradas, Tina se ha escapado de casa y Lia ha crecido en un orfanato de monjas. No estudian, no trabajan, y no tienen domicilio conocido. Las dos amigas llegan a Roma sin dinero pero con mucha cara dura, y una vez en la capital comienzan a hacer de las suyas: Roban en supermercados, provocan sexualmente a un estanquero para conseguir tabaco gratis… Tina es sin duda la más descocada de las dos. No tiene vergüenza ni la conoce.

A las chicas se les ocurre la feliz idea de irse a vivir en una especie de comuna hippy regentada por un estrafalario cincuentón napolitano con ínfulas de gurú conocido como el Nazariota. Éste consiente en aceptarlas en su “casa okupa”, pero solicita que a cambio las muchachas realicen algún tipo de labor para la comunidad: cocinar, limpiar, etc. Las dos golfas se escandalizan cuando oyen hablar de trabajo. Sin embargo, cuando el Nazariota sugiere sutilmente que las recién llegadas podrían realizar “ciertos favores” a “ciertos clientes” eso ya no les parece tan mal… Sobre todo a Tina, que está obsesionada con el sexo, y que nada más llegar a la comuna ya le ha echado el ojo a un joven bien parecido (pero toxicómano) que duerme con la mente extraviada por los efectos del ácido lisérgico. Ante la narcolepsia del individuo que le agrada y la apatía inducida por las drogas de los demás varones de la comuna, la poco recatada Tina exclamará “¿Pero aquí cuando se folla?” (Ma qui quando si scopa?)

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2016/01/aaf8d-anni02.png?w=700

El Nazariota en el centro, con pañuelo en la cabeza

Entre los demás residentes de la comunidad hay individuos de diversos pelajes: Drogadictos, vagabundos, maleantes, una joven madre soltera con trillizos, un trío delirante de amargadas e histéricas feministas que promueven el exterminio de los hombres, una especie de grotesco arlequín místico que medita en la postura del loto y desvaría sobre el “padre celestial”… Éste último personaje será el compañero de habitación de las chicas, y seguirá impertérrito e inmutable, inmerso en sus “ejercicios espirituales” aún cuando las atractivas huéspedes se desnuden ante sus narices y realicen toda clase de procaces, sarcásticos e insolentes comentarios.

https://i2.wp.com/st.ilfattoquotidiano.it/wp-content/uploads/2014/10/lilli-carati-640.jpg

El Nazariota les trae un par de “clientes” a las dos gamberras para que paguen su hospedaje en carne. Empieza una sesión de sexo grupal (siempre ante la presencia del extático mimo meditabundo), pero la diversión se interrumpe repentinamente cuando los dos tipos se deben marchar antes de acabar la “faena”, dejando a las chicas insatisfechas. Así, Tina y Lia quedan solas, calientes y desnudas en la cama… y como en esas circunstancias era de preveer, se lo terminan montando entre ellas.

https://i.ytimg.com/vi/tWbEgiKqkZ4/hqdefault.jpg

Ray Lovelock (el yonki) y Lilli Carati

Finalmente Tina logra “despertar” al drogadicto del que se ha enamorado, llamado Rico, y también tiene relaciones con él. Las chicas se niegan a seguir prostituyéndose para el Nazariota, y éste propone un nuevo trabajo: que vendan enciclopedias a domicilio (!?). Aunque ésta labor no les venga precisamente como un anillo al dedo, las dos aceptan y se van a visitar a éste otro tipo de clientes. Haciendo uso de sus “armas de mujer” y de su viperina y femenina astucia, Tina encasquetará con éxito las enciclopedias a un par de incautos: A un carnicero con hijo retrasado que la llama “dottoressa” y a un erudito profesor, al que hace firmar el cheque empleándose a fondo como avezada calientapollas sin escrúpulos. Lia tiene menos suerte y es acosada por una lesbiana que intenta comprar sus servicios.

La vida en la comuna no podía continuar sin sobresaltos eternamente; pues un infausto día se produce una redada policial donde todos los moradores del tugurio son arrestados (nuestras audaces protagonistas incluídas). Los malvivientes terminan en comisaría, y son interrogados por un carismático, inflexible y gesticulante inspector, duro como el pedernal con los detenidos (pero sumiso como un cordero ante sus superiores). El maresciallo quiere saber de donde procede la droga. Uno a uno son interrogados los detenidos: Primero el “líder” Nazariota, luego el arlequín místico, que con su actitud sacará de sus casillas al comisario. Después también el yonki amante de Tina. Éste responderá con descaro al policía provocando su furia, pero con inteligencia y lucidez insospechadas, teniendo en cuenta su consumo industrial de sustancias estupefacientes. Luego les llegará el turno de ser interrogadas a las dos amigas, las últimas en llegar a la comuna disuelta. ¿Serán ellas acusadas de haber traído la droga?

https://fabriziofogliato.files.wordpress.com/2014/07/avere_vent_anni_raro_usa_dvd_00-13-55_cap01.jpg?w=700

Lia (Gloria Guida) y Tina (Lilli Carati) haciendo de las suyas…

Comentario

Estamos ante una película sumamente interesante a medio camino entre la comedia erótica y el drama social. No es posible obviar los más que llamativos paralelismos entre éste subgénero italiano (al que también pertenece la notable “Amore Tossico” de Claudio Caligari rodada unos años después) y el fenómeno típicamente español del “cine quinqui”.

Pues Lia y Tina, éstas dos amigas de armas tomar, son dos auténticas “perras callejeras” a la italiana. Sobre todo Tina (Lilli Carati), la más temperamental y neurótica del dúo. La rubia Lia (Gloria Guida) es más tranquila y comedida. Ignoro si Lilli Carati se estaba o no interpretando a sí misma (como hacían el Vaquilla, el Torete o el Pirri en el cine quinqui), pero si en su vida privada era muy diferente hay que destacar sus excelentes dotes interpretativas, porque el personaje de Tina es, para bien o para mal, inolvidable.

He leído que ésta película cuenta con una versión censurada y otra íntegra, y por suerte he tenido la oportunidad de ver la segunda. Al parecer, la versión mutilada ha sido reducida a una simple “comedia sexy” carente de interés.

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2016/01/2004c-avere-2.jpg?w=700

El director Fernando Di Leo con las dos protagonistas

La dirección corre a cargo del genial Fernando Di Leo (Milano Calibro 9, 1972); una vez más se confirma que la labor de éste cineasta raras veces decepciona. Las protagonistas Gloria Guida y Lilli Carati (sobre todo la primera) son famosas en Italia por participar en numerosas “comedias sexys” de los años setenta en su país (algo análogo a las “películas del destape” en la España postfranquista), con alguna que otra incursión en el softcore.

Avere vent´anni“ cuenta con un final muy fuerte y brutal, crudísimo y sin concesiones. Moraleja: Quien mal anda, mal acaba…

Actualización: Tras escribir ésta reseña, y sintiendo curiosidad hacia la persona de Lilli Carati, actriz que da vida a la alocada Tina, consulto la Wikipedia en italiano. Allí se puede leer que Ileana Caravati (tal era su nombre real), fallecida recientemente a los 58 años a causa de un tumor cerebral, se enganchó a la heroína a principios de los años ochenta, y para costearse el consumo de la droga (que le acarrearía numerosos problemas, cárcel e intentos de suicidio de por medio) llegó a participar en varias películas porno hardcore. Más adelante lograría rehabilitarse, y se haría un documental sobre su vida titulado “Lilli, una vita da eroina” (jugando con el doble sentido que la palabra eroina tiene también en italiano). Como vemos, una vida y un destino trágicos muy similares a los de los jóvenes que protagonizaban las películas del cine quinqui en España por esa misma época. Es más que probable que Lilli sí se estuviera interpretando a sí misma en ésta película, y eso es uno de los elementos que hace que “Avere vent´anni” sea tan interesante (y resulte tan auténtica).

FHP, 2015

La Piovra I – Capítulo 5

https://i.ytimg.com/vi/0j5Ww1GpAEU/hqdefault.jpg

Cattani (Michele Placido) y su hija Paola (Cariddi Nardulli)

La Piovra I

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

Italia, 1984

 Director: Damiano Damiani

Guión: Nicola Badalucco, Lucio Battistrada, Massimo De Rita, Elio De Concini

Intérpretes: Michele Placido (Comisario Corrado Cattani), Nicole Janet (Else Cattani), Cariddi Nardulli (Paola Cattani), Barbara De Rossi (Raffaella “Titti” Pecci Scialoia), Angelo Infanti (Sante Cirinnà), Geoffrey Coppleston (Banquero Ravanusa), Jacques Dacqmine (Sebastano Cannito), Francois Périer (Abogado Terrasini), Florinda Bolkan (Condesa Olga Camastra)

Música: Riz Ortolani

(Aquí puede leerse lo que sucedió en el capítulo anterior)

 

Capítulo 5

 

Los raptores le comunican a Cattani por teléfono que si quiere volver a ver a su hija con vida no puede hablar con nadie sobre lo sucedido. Cuando a la mañana siguiente le llama Else, el comisario debe mentirle, diciendo que la hija común de ambos se encuentra “con una amiga en la playa por unos días”.

 

Los secuestradores pretenden hacerle chantaje a Cattani: “De ahora en adelante, las órdenes las damos nosotros”. El comisario no tiene más remedio que obedecer. A todos los que preguntan por Paola les cuenta la misma historia de que está en la playa. Cattani se encuentra en los tribunales con el abogado Terraccini, quien le dice críptica y un tanto amenazadoramente que “Quien se dedica a pescar profundamente debe tener cuidado, pues a veces los peces más gordos pueden voltear la barca”.

 

Solo al párraco, bajo secreto de confesión, Cattani le da a entender que su hija ha sido abducida, y que la están usando como rehén. El ingeuo cura le recomienda que se lo comunique a sus superiores.

 

Cuando Cattani no le da a Else el teléfono de la casa donde en la playa supuestamente está Paola, la mujer del comisario piensa que es porque él quiere separarla de ella. Los secuestradores vuelven a llamarlo diciendo lo que esperan de él: Debe facilitar que Cirinà salga de prisión.

 

Así, bajo el falso pretexto de que padece una enfermedad coronaria, Cirinà es trasladado a una clínica, donde tiene una mayor libertad de movimiento. Allí llega Cattani para tratar de averiguar si el traficante está al corriente de la desaparición de su hija. Al principio Cirinà se hace el tonto, pero cuando el comisario está por marcharse le da a entender que sabe muy bien lo que sucede.

 

Cuando Cattani está en casa de Titti, Cirinà llama por telefóno: Otra de las “órdenes” que el comisario deberá acatar es no volver allí nunca más. (Cuando quieran verse de nuevo lo van a tener que hacer a escondidas).

 

Poco después, desaparecen además los expedientes judiciales que incriminan al banquero y al abogado. Éstos dos aparecen en el programa de televisión de Santamaria, donde niegan que exista cualquier prueba contra ellos y donde sutilmente realizan amenazas veladas contra el comisario. Cattani quiere indagar más profundamente si cabe, y a la vez ganar tiempo.

 

El asesimo material de Leo llega a un bar donde Cattani está almorzando a modo de emisario y le da a entender que quiere que les posibilite un atentado contra Altero, su segundo al mando. Cattani se niega y grita con ira al delincuente hasta que éste emprende la retirada.

 

La copia de los documentos incriminatorios también ha desaparecido. El sospechoso de llevarse los papeles es el nuevo vigilante nocturne, un joven policía recién graduado… Pero en realidad, quien se ha visto obligado a tomar las copias y llevárselas a los delincuentes es el propio Cattani, presionado por los secuestradores de su hija. Éstos le permiten ver a Paola por unos breves minutos, en una cita en el bosque, para que se cerciore de que la niña está bien.

 

El siguiente requerimiento de los criminales es lograr la absolución no solo del banquero y el abogado, sino también la de Cirinà. Para ello contratan a unos testigos falsos que aseguran que el comisario disparó primero… Cattani, impotente, no puede desmentir esas calumnias. Ahora, paradójicamente, es él quien se convierte en inculpado.

(Continuará)

FHP, 2015

 

La bestia mata a sangre fría – Fernando Di Leo, 1971

https://i1.wp.com/www.sourmilk.it/shop/images/detailed/0/labestia_uccide.jpg

La bestia mata a sangre fría (V.O. La bestia uccide a sangue freddo)

Italia, 1971

Director: Fernando Di Leo

Género: Giallo

Guión: Fernando Di Leo, Nino Latino

Intérpretes: Klaus Kinski (Dr. Francis Clay), Rosalba Neri (Anna), Monica Strebel (Helen)

Música: Silvano Spadaccino

Argumento

En el prefacio fílmico vemos a cámara subjetiva un inquietante individuo armado con cuchillo que avanza emitiendo entrecortadas respiraciones a través de los pasillos y escalinatas de un palacete. El misterioso personaje, enmascarado y con negros guantes, penetra en una habitación donde yace desnuda sobre la cama una bella durmiente, que se agita de un lado del lecho al otro en medio de una pesadilla… La mujer presiona involuntariamente durante su sueño el botón de alarma de su mesita de noche, y ésto probablemente le salva de morir acuchillada, pues el intruso huye asustado…

Varias mujeres de elevada posición social se encuentran recluídas en una campestre clínica psiquiátrica de lujo (el palacete visto en la escena introductoria). Cada una padece trastornos diversos, y la mayoría de ellas han sido llevadas allí por sus maridos. Entre las internas se encuentran Ruth, que no puede controlar sus impulsos agresivos; Anna, una ninfómana compulsiva; Pearl, una mulata que ha crecido sin el afecto de su familia; o Cheryl, quien padece tendencias suicidas. Ésta última es la que vimos desnuda en la cama en la primera escena, acechada por el sujeto de perversas intenciones.

De camino hacia el frenopático, Ruth casi provoca una tragedia intentando quitarle a su esposo el control del volante mientras está conduciendo. Más tarde se disculpa por su imprudente accionar, pero nada más llegar a la clínica, intenta golpear a uno de los enfermeros.

Anna busca constantemente la oportunidad de entregarse con desenfreno a los placeres carnales, y para ello se ha fijado en el atractivo jardinero. El personal del centro intenta evitar sus escarceos. Anna recibe la visita de un hombre, que inicialmente suponemos sea su marido. Éste la llevó al manicomio para tratar de curar su extrema y patológica ninfomanía. Anna insiste en que la saque de allí, dice que ella “no está loca”, y le ruega que la lleve consigo. Durante el diálogo, algo nos sugiere con sutileza que el visitante se trate no de su cónyugue sino de su propio hermano, a quien ella sedujo incestuosamente en el pasado…

La guapa enfermera Hilde (Monica Strebel) busca la compañía de la solitaria interna Pearl, y pronto veremos que sus intereses van más allá de una simple amistad. La lésbica atracción que siente la pelirroja enfermera hacia la mulata irá subiendo cada vez más de tono…

La clínica está regentada por el profesor Osterman, que cuenta entre sus más próximos colaboradores con el doctor Clay (Klaus Kinski). Éste es el psiquiatra que trata a Cheryl, y la paciente no podrá evitar enamorarse de su médico. El marido de Cheryl insiste en que a su mujer se le debe dar el alta, pues la necesita fuera para que la empresaa familiar pueda seguir su funcionamiento, pero Clay opina que es imprudente dejarla salir todavía, pues aún no puede descartarse la posibilidad de que vuelva a sufrir una recaída en sus impulsos suicidas.

Cierta noche, Anna logra escaparse del manicomio y se dirige al invernadero en busca del jardinero… Al encontrarlo, se desnuda íntegramente y se entrega a él. El estupefacto trabajador al principio se resiste, pero termina cediendo y ambos tienen sexo. Al mismo tiempo, el enmascarado visto en el prólogo de la película reaparece, y comete su primer crimen decapitando a una enfermera con una guadaña. El asesino se introduce en el castillo-clínica, mientras el personal nota la ausencia de Anna y Osterman da la orden de buscar a la interna desaparecida. El misterioso homicida toma varias armas medievales que servían como decoración en el salón y comienza una espiral de sangrientos asesinatos en el interior del centro. Entrando con sigilo en las habitaciones de las pacientes, la bestia que “mata a sangre fría” irá acabando con ellas una a una, sin que doctores y enfermeras se percaten hasta que ya es demasiado tarde…

https://i2.wp.com/img185.imageshack.us/img185/7976/lbmasf04.png

Comentario

Memorable giallo repleto de sangre y erotismo a cargo de un maestro del género, el siempre impactante Fernando Di Leo. Éste gran director realizaría al año siguiente la extraordinaria “Milano Calibro 9” (1972) y algo más tarde la también estupenda “Il Boss” (1973), ésta última con Henry Silva como protagonista.

La película cuenta con la participación de uno de los actores más carismáticos del cine europeo de los años setenta: nada menos que el legendario Klaus Kinski.

Al menos hay en circulación dos versiones de éste film; la censurada y la original, que cuenta con escenas que podrían catalogarse como pornográficas, pues a lo largo de la película puede verse explícitamente cómo se masturban la ninfómana Anna y la enfermera Hilde (llamada Helen en la versión en inglés).

El guión y el argumento flojean ligeramente pues no termina de estar clara la motivación del psicópata; cuya identidad, como todo buen giallo que se precie, no es revelada hasta el final, y resulta una sorpresa. La violentísima masacre que en los últimos minutos perpetra el criminal cuando se ve acorralado es de antología.

Las desequilibradas treintañeras son asesinadas de las maneras más variopintas: A hachazos, a cuchilladas… también un chófer borrachín muere, al ser encerrado en una mortal “dama de hierro”. Una de las muertes más interesantes es la de la mulata Pearl, quien tras su sáfica relación con Hilde, se asoma desnuda a la ventana. Hilde le dice que se meta para adentro, pues podría resfriarse… y en ese momento, una flecha procedente de afuera se le clava en la yugular y cae muerta en el acto, ante la histérica consternación de la enfermera, y dando por abruptamente finalizado el incipiente idilio lésbico… El asesino, parapetado en los jardines del castillo-manicomio, había disparado el mortal flechazo con una ballesta (arma tomada también de entre el repertorio decorativo medieval en el salón de la clínica).

Se nota que “La bestia mata a sangre fría”, con todo y sus errores, está dirigida por un maestro indiscutible del género. Visualmente, estamos ante una maravilla. El manejo de la cámara, las tomas y planos, y sobre todo las intercaladas escenas oníricas y de flashback son excelentes. También la banda sonora es notable.

FHP, 2015

Revelaciones de un maníaco sexual – Roberto Bianchi Montero, 1972

https://esbilla.files.wordpress.com/2011/06/090719054604843064.jpg?w=526&h=1163

Revelaciones de un maníaco sexual (V.O. Rivelazioni di un maniaco sessuale al capo della squadra mobile, a.k.a. “So sweet, so dead”)

Italia, 1972

Director: Roberto Bianchi Montero

Género: Giallo

Guión: Roberto Bianchi Montero, Luigi Angelo, Italo Fasan

Intérpretes: Farley Granger (Inspector Capuana), Sylva Koscina (Barbara Capuana)

Música: Giorgio Gaslini

Argumento

En una ciudad de la Italia meridional aparece brutalmente asesinada con arma blanca una mujer de la alta sociedad. El ensangrentado cadáver es hallado desnudo sobre la cama, y junto a él, la policía encuentra unas fotos que la muestran a ella en actitud comprometida junto a un hombre que no es su esposo. La identidad del amante no es fácilmente reconocible, pero resulta obvio que la víctima tenía una relación extra-matrimonial, y que ello ha debido desencadenar el crimen. Pero tanto el marido como el amante tienen coartada, y el inspector Capuana, encargado del caso, carece de cualquier indicio para incriminarlos. Tampoco encuentra ninguna pista tras interrogar a varios sospechosos habituales procedentes de los bajos fondos.

Pronto un nuevo crimen de idénticas características vuelve a sacudir a la opinión pública: Otra cuarentona de familia pudiente con tendencias adúlteras es asesinada a cuchillazos en una playa. Los periódicos ya comienzan a hablar de un nuevo asesino serial, un peligroso psicópata que anda suelto, y que mata a mujeres que engañan a sus maridos: el “asesino moralista”. Capuana se encuentra abrumado por el trabajo sin resolver que se le va amontonando, y comienza además a estar sometido a gran presión por parte de sus jefes: Pues por un lado debe resolver el caso, pero también tiene que evitar que estallen escándalos y que ciertos nombres salgan a la luz, pues las víctimas proceden de la clase alta y tienen importantes conexiones financieras y políticas.

El abogado Santangeli conoce a las víctimas, a sus maridos y tiene mucha información sobre las poderosas familias a las que pertenecen. Él y su esposa se son mutuamente infieles; la relación entre ambos es fría pero tolerante. Siguen viviendo juntos para guardar las apariencias, y por tener una hija en común, la adolescente Bettina. Santangeli tiene una aventura con la vecina, mujer asimismo casada, y cuyo esposo es inválido.

A Capuana le resulta extraño el comportamiento de un joven forense llamado Gastone, que parece disfrutar en su cotidiano trato con cadáveres, y que se extasía ante la belleza de las mujeres asesinadas, que le parecen más hermosas muertas que vivas… Éste solitario necrofílico, que profiere estruendosas carcajadas demenciales mientras prepara los cadáveres y que afirma que a las víctimas “la muerte las ha purificado”, levanta los recelos y las sospechas del inspector. “He conocido a gente que rompía valiosos jarrones por el placer de arreglarlos después” dice Capuana a un colega policía a modo de sugerente metáfora. Pero más allá de su bizarro comportamiento, no hay ningún indicio concreto que sugiera la culpabilidad del excéntrico forense. Hay innumerables posibilidades: podría ser un “maníaco sexual”, o “un homosexual”, o “un impotente”…

Mientras tanto, el asesino continúa limpiando la ciudad de adúlteras: Ésta vez la víctima es la vecina y amante del abogado Santangeli. La mujer es degollada por la noche en el jardín de su casa junto a la piscina. La joven Bettina, hija del abogado, es testigo del crimen. La chica se había despedido de su novio, y al regresar a casa vio cómo un enmascarado armado con un filoso cuchillo segaba la vida de la vecina. Pero no solo Bettina vio al asesino… también éste la vió a ella!

A su esposa Franca, Santangeli le ha propuesto que se marche por un tiempo de la ciudad por motivos de seguridad. Pues probablemente el asesino no ignora que ella también es adúltera, lo que la convierte en una potencial víctima. A su inocente hija Bettina, Franca le dice que va “a visitar a la abuela”, y toma el tren para marcharse lejos. Sin embargo, tampoco ella escapará al fervor homicida del psicópata: Éste la asesina en su compartimento en pleno tren en marcha.

Capuana tiene las manos atadas, por más que elucubra acerca del caso devanándose los sesos, por más que indaga y analiza, no da con ninguna pista útil. Ahora incluso su mujer, que antes le apoyaba y le daba ánimos, le propone por vez primera que abandone y que acepte un trabajo en la empresa de su padre. El modus operandi siempre es el mismo: Mujer infiel de la alta burguesía apuñalada y unas fotos que prueban su adulterio son dejadas junto al cuerpo. El “asesino moralista” prosigue su “labor” sin que Capuana pueda hacer nada para frenarlo.

https://i2.wp.com/i.skyrock.net/7058/69247058/pics/3150590290_1_2_zrmdEmHo.jpg

Comentario

“Revelaciones de un maníaco sexual” es un interesante y poco conocido giallo que incluye casi todos los elementos arquetípicos del subgénero: Mujeres asesinadas a golpes de cuchillo, un misterioso homicida enmascarado ataviado con gabardina, sombrero y guantes de cuero cuya identidad no es revelada hasta el final; un inspector atormentado ante su impotencia por no poder resolver el caso… La motivación del asesino y las características de sus víctimas son lo que dan a ésta película ese toque tan especial, que algunos estúpidamente califican hoy de “misógino”.

La banda sonora es muy típica para su época y del mismo estilo que las que se solían emplear en producciones similares a lo largo de los sesenta y los primeros setenta (Coros femeninos, saxofones, melodías instrumentales…). Otra peculiar característica patente en muchos gialli y polizzieschi de aquellos años es la elección de títulos larguísimos: Éste film se llama en su versión original “Rivelazioni di un maniaco sessuale al capo della squadra mobile”. Por citar un ejemplo similar, hay una película de 1971 dirigida por Damiano Damiani titulada “Confessione di un comissario di polizia al procuratore della repubblica”.

El norteamericano Farley Granger interpreta al comisario Capuana, y la greco-croata Sylva Koscina (a quien recientemente pudimos ver junto a Steve Reeves en “Hércules”) a su esposa Barbara. La dirección corre a cargo de Roberto Bianchi Montero, padre del también director Mario Bianchi, realizador de la pequeña joya trash “Non avere paura della zia Marta” (1988).

FHP, 2015

Hércules – Pietro Francisci, 1958

https://i1.wp.com/images.movieplayer.it/images/2011/01/07/locandina-italiana-del-film-le-fatiche-di-ercole-188809.jpg

Hércules (V.O. Le fatiche di Ercole)

Italia, 1958

Director: Pietro Francisci

Género: Peplum, aventuras

Guión: Pietro Francisci, Ennio di Concini

Intérpretes: Steve Reeves (Hércules), Sylvia Koscina (Iole)

Música: Enzo Masetti

Argumento

Hércules de Tebas (Steve Reeves) se encuentra viajando rumbo al reino de Jolco. Ha sido contratado por el monarca Pelias, como entrenador de su hijo y heredero Ifitos. Una chica que trata infructuosamente de domar un carro de caballos desbocados se cruza en su camino, y Hércules la salva de una muerte segura. La joven resulta ser la princesa Iole (Sylva Koscina), hija del rey Pelias.

De camino a su patria, Iole le cuenta al robusto héroe la desventurada historia de su familia: Siendo ella aún una niña, su tío el rey Esón, hermano de su padre, fue asesinado una noche en palacio cuando se encontraba de visita en Jolco. Tras el crimen, el sabio Quirón y Jasón, hijo del asesinado, desaparecieron sin volver a tenerse noticia de ellos, así como también el Vellocino de Oro. Iole sospecha que Quirón fue el autor de la muerte de su tío, y que se llevó consigo a su primo Jasón y al preciado tesoro. Pero Hércules intuye que el viejo Quirón, preceptor suyo, es inocente, y sugiere que el responsable es el propio rey Pelias (cosa que Iole se niega a aceptar).

A Pelias la sibila ha profetizado que su reino corre peligro, y que debe cuidarse de un hombre que llegará ante él con una sola sandalia… Hércules comparece ante el soberano, en compañía de su hija la princesa (Pelias observa sus pies con inquietud, pero ve que calza dos sandalias en sus pies). El trabajo del semidios consistirá en enseñar a Ifitos, primogénito del monarca y hermano de Iole, las artes de la guerra y el combate. Ifitos es un joven arrogante e impertinente, que reacciona con soberbia ante su designado maestro. Al insolente príncipe Hércules le baja pronto los humos, pues le demuestra que no es tan diestro en el lanzamiento de disco como él creía.

En Jolco, una bestia sanguinaria comienza a hacer estragos: Se trata del León de Nemea, que ha devorado a varios niños locales. Hércules se dispone a neutralizarlo, y el insolente Ifitos insiste en acompañarle, probablemente porque quiere ver derrotado al vigoroso vástago de Zeus. El león ataca al príncipe y lo hiere fatalmente. Hércules logra vencer al león con su prodigiosa fuerza, pero su protegido Ifitos, de cuya vida era responsable, expira. Hércules lleva el cadáver del joven ante su desolado padre el rey. Éste le responsabiliza de lo sucedido y le encarga una misión que nunca nadie ha logrado jamás cumplir: Matar al toro de Creta.

Hércules parte para llevar a cabo el encargo de Pelias. Tras grandes avatares y una encarnizada lucha, el coloso acaba con la bestia, salvando al anciano Quirón y a Jasón, quien se encontraban retenidos por el Toro de Creta. Quirón, que había sido malherido por el monstruoso toro, muere poco después sin revelar el nombre del asesino de Esón, hermano del rey de Jolco y padre de Jasón. El Vellocino de Oro ya no lo tienen ellos.

Hércules y Jasón retornan a Jolco tras la misión cumplida. Ahora Pelias tiene un heredero para el trono, su sobrino. En el camino Hércules y Jasón ayudan a una mujer y sus pequeñas hijas a cruzar un arroyo, y en esa ocasión el sobrino de Pelias pierde una de sus sandalias arrastrada por la corriente… Cuando ambos llegan a la corte de Jolco, Jasón calza sólo una sandalia, y el rey recuerda la profecía de la sibila.

Jasón propone ir en busca del Vellocino de Oro, y varios miembros de la corte se ofrecen a acompañarle, entre ellos Argos, Cástor y Pólux, y el propio Hércules. El decrépito y abatido Pelias no tiene más remedio que autorizar la expedición. Pelias tiene un consejero enigmático y siniestro, que especula con la posibilidad de convertirse en su sucesor en lugar de Jasón. Ese consejero parte con los Argonautas como un miembro más de la tripulación con el propósito de sabotear la misión.

Nuevas aventuras aguardan a Hércules y a sus compañeros, que en busca del Vellocino de Oro harán escala en la isla de las amazonas; las tan atractivas como viperinas mujeres guerreras…

https://i0.wp.com/cdn.comicartfans.com/Images/Category_33681/subcat_69975/P1012959.JPG

Comentario

Éste film de Pietro Francisci es uno de los primeros peplum italianos inspirado en las aventuras del mitológico Hércules. Su éxito daría lugar a toda una serie de secuelas donde el musculoso héroe de la Hélade es el personaje principal; películas éstas dirigidas por los más variopintos realizadores y protagonizadas por diversos forzudos del celuloide.

El culturista natural estadounidense Steve Reeves encarna muy acertadamente a Hércules, “cuya mirada es pura como la luz del Sol”. Si bien no tan fornido (tal vez por ser más alto) como su rival y colega de los “sword and sandals” Reg Park, Reeves tiene de igual manera un físico envidiable y muy bien proporcionado, de acuerdo al ideal grecolatino.

https://i0.wp.com/www.fotogramas.es/var/ezflow_site/storage/images/moda-cine/peplum-o-de-como-un-trozo-de-tela-cambio-la-historia-del-cine/00_peplum/15868797-1-esl-ES/00_peplum_ampliacion.jpg

La bella greco-polaca Sylva Koscina (nacida en Croacia y naturalizada italiana) interpreta a la princesa Iole, enamorada de Hércules.

Lamentablemente, la película no muestra de manera fidedigna los trabajos de Hércules, que fueron 12, y se concentra más en la historia de Jasón y los Argonautas. Aún así “Le fatiche di Ercole” resulta una aceptable cinta de aventuras, si bien en mi opinión no está a la altura de la muy infravalorada “Ercole alla conquista di Atlantide” rodada tres años después con Reg Park en el papel protagónico.

FHP, 2015