El profeta Mimí – José Estrada, 1973

El profeta Mimí

México, 1973

Director: José Estrada

Género: Drama, suspense

Guión: José Estrada, Eduardo Luján, Arturo Rosenblueth

Intérpretes: Ignacio López Tarso (Mimí), Ofelia Guilmáin (Doña Eulalia), Ana Martín (Rosita), Carmen Montejo (Magdalena)

Música: Joaquín Gutiérrez Heras

Argumento

Ángel, apodado Mimí, es un hombre de mediana edad que vive con su anciana madre en un barrio humilde de la capital mexicana. En esa vecindad, por las noches, las calles se llenan de prostitutas. La madre es una santurrona que le ha inculcado a Mimí un férreo fervor religioso.  La casa está llena de imágenes de la Virgen, y ambos rezan diariamente el rosario con gran devoción.

Poco a poco, varias prostitutas del barrio van apareciendo estranguladas. El autor de los crímenes no es otro que Mimí, quien lleva una doble vida: De día se encarga de realizar recados para sus vecinos, va de compras para ellos o escribe cartas que le dictan analfabetos. Y por la noche, asesina prostitutas en oscuros callejones. Pero no lo hace para castigarlas, sino para “redimirlas”. Siempre actúa siguiendo el mismo modus operandi: Las asfixia con una media negra (…de su madre).

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Bajo la influencia del miedo – Juan Orol, 1956

Bajo la influencia del miedo

México, 1956

Director: Juan Orol

Género: Gangsters, deportes

Guión: Juan Orol

Intérpretes: Rosa Carmina (Marbella), Juan Orol (Tony Carpio)

Música: Manuel Moreno Buendía

Argumento

Tony Carpio se encuentra en prisión purgando una condena de cinco años por un delito que no cometió. Tras ser puesto en libertad comienza a planear su venganza. Fue “enchiquerado” por culpa de su rival Pantoni, un poderoso gángster que se dedica a arreglar las apuestas del boxeo. La mujer de Pantoni es la cabaretera Marbella, también conocida como “Kalia la Egipcia”.

Pantoni es localizado por el recién liberado, quien busca ajustarle las cuentas. Carpio le da la oportunidad de defenderse, pero es más rápido con la pistola. Tras la muerte de Pantoni, Carpio se dispone a hacerse con el control de sus negocios. Pero Marbella no está dispuesta a renunciar a las lucrativas ganancias de su difunto marido…

Resulta que en el pasado, Tony Carpio conoció a Marbella; cuando la chica aún era una humilde vendedora de pan. Pero él no sabe que la atractiva joven es actualmente la viuda de su enemigo.

Carpio organiza algunos atracos e invierte el dinero en el mundo del boxeo. Él y su banda presionan a los púgiles para que se dejen ganar, manipulando así las apuestas del público. El Vaquero, uno de los boxeadores, es muy terco y se niega a caer en el ring como le dice Tony (“Me conviene que pierdas la pelea… y a tí también te conviene”). Por ello, después del combate en el cuadrilátero, recibe una brutal paliza por parte de los matones del gangster.

Agentes de la policía van al hospital para preguntarle quién le atacó, pero el maltrecho boxeador se niega a hablar, pues está “bajo la influencia del miedo”…

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Eyecatch Junction – Takashi Miike, 1991

Eyecatch Junction (V.O. Toppuu! Minipato tai – Aikyacchi Jankushon)

Japón, 1991

Director: Takashi Miike

Género: Comedia, thriller

Guión: Hiro Masaki, Akio Takemoto

Intérpretes: Aiko Asano, Minako Fujimoto

Argumento

Un hombre es perseguido por las calles de una ciudad japonesa. Es alcanzado y el que corría tras él comienza a golpearlo. De repente aparecen unas jóvenes policías, que se disponen a defenderlo. Las uniformadas, expertas en artes marciales, reducen al perseguidor. El individuo al que han salvado les hace una cordial reverencia de agradecimiento y se aleja velozmente del lugar. Poco después, las chicas policías comprueban con estupor que el hombre al que han dejado inconsciente es un agente de paisano – Han facilitado así la huída de un delincuente…

Las chicas, Makoto y Atsuko, acuden a una academia de policía. Miyuki, una de las instructoras que adiestran a las jóvenes aspirantes, propone organizar para las muchachas de la academia un curso llamado “Shintai Sobu”, que combine gimnasia rítmica con técnicas de combate. Makoto se siente entusiasmada ante la novedosa idea – y también los policías varones, que desde la ventana observan embelesados los entrenamientos de sus atractivas compañeras. Entre ellos se encuentra el agente Kenji Kawamura, quien reconoce a las policías que le impidieron arrestar al delincuente que perseguía…

Sin embargo, Atsuko no está interesada en el curso de “Shintai Sobu”, y prefiere entrenar artes marciales (y pesas) al estilo tradicional. Su amiga Makoto trata de convencerla, y las chicas acuerdan realizar una especie de apuesta: Pelearán bajo la vigilancia de un árbitro, cada una con su estilo. Si vence Makoto, Atsuko entrará a formar parte del curso, pero si es Atsuko la que gana, Makoto deberá raparse la cabeza.

Llega el día del reto, y en los primeros minutos todo indica que Atsuko vencerá. Pero su oponente logra inmovilizarla y a base de cosquillas se hace con la victoria.

Para celebrar la fundación oficial del grupo de Shintai Sobu, las chicas van a beber a un local. Les acompaña Kenji, ante quien se disculpan por la paliza que le propinaron. Más tarde, cuando Kenji se ha retirado, la jefa Miyuki propone a Makoto y Atsuko (bajo los efectos del sake y la cerveza ) la creación de un escuadrón secreto femenino de lucha contra el crimen, que aplique las técnicas aprendidas en los entrenamientos. Ellas aceptan enardecidas, pues quieren demostrar que pueden ser tan buenas policías como los hombres.

Al día siguiente, Atsuko bautiza a la nueva organización (que de momento sólo se compone de ellas tres) con el nombre de “Eyecatch Junction” (“Aikyacchi Jankushon”), porque su unidad atraerá todas las miradas.

La especialidad de Megumi, otra alumna de la academia, son las ciencias. Ella trabaja en un laboratorio inventando objetos que puedan ser empleados por los policías para someter a los delincuentes. Así, ha creado un bolígrafo que es capaz de lanzar dardos. Megumi ha sabido de la existencia del escuadrón secreto femenino y le regala a sus compañeras ejemplares de su arma con forma de bolígrafo. Atsuko y Makoto toman agradecidas el obsequio, pero ignoran que el boli-lanzadardos lleva además un micrófono incorporado que le permite a Megumi escuchar todas sus conversaciones. La científica quiere ser también una espía, el “servicio secreto” del Eyecatch Junction.

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Lisa y el diablo – Mario Bava, 1973

Lisa e il diavolo

Italia, 1973

Director: Mario Bava

Género: Suspense, terror

Guión: Mario Bava, Alfredo Leone

Intérpretes: Elke Sommer (Lisa), Telly Savalas (Leandro), Syva Koscina (Sophia), Alessio Orano (Max), Gabriele Tinti (George, el chófer), Espartaco Santoni (Carlos), Alida Valli (Condesa)

Música: Carlo Savina

Argumento

Lisa forma parte de un grupo de turistas que visita Toledo. En una de las plazas, el guía les muestra un fresco donde está representado el Diablo, y les explica cómo en la imagen “porta a los muertos”. Lisa se aleja de los demás internándose en las estrechas callejuelas del casco antiguo. Se introduce en una tienda de souvenirs, donde ve a un individuo calvo y de mirada inquietante que le recuerda al Diablo que acaba de ver en la pintura. La joven trata de regresar con sus compañeros, pero se pierde por los solitarios callejones. Los pocos vecinos que encuentra a su paso la ignoran, alejándose o cerrando hostilmente las ventanas.

Finalmente la desorientada Lisa vuelve a encontrarse con el tipo calvo de antes… que está portando un maniquí (de igual modo que el “Diablo porta a los muertos” según la creencia tradicional representada en la imagen de la que hablara el guía). Asustada y titubeante, la chica le pregunta por dónde debe ir para regresar al centro. El extraño hombre le indica con sonrisa malévola que tome uno de los callejones.

Lisa corre angustiada en esa dirección, está comenzando a oscurecer. De repente se encuentra con un hombre idéntico al maniquí que el individuo de antes estaba portando. El desconocido se dirige hacia ella, llamándola “Elena”. Presa del pánico, la turista lo empuja; lo que provoca que él caiga escaleras abajo desnucándose.

Más aterrada que nunca, Lisa huye del lugar lo más lejos que puede. Ya de noche, ve un viejo coche y se acerca a pedir auxilio a quienes están en su interior: Se trata de un matrimonio de mediana edad y su chófer. Éstos acceden a llevarla de regreso a su hotel, pero por el camino, a las afueras de la ciudad, el automóvil se avería. Al bajar del coche se encuentran con que están frente a una gran mansión, y tocan a la puerta para que sus moradores les ayuden.

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La Piovra VI – Capítulo 5

La Piovra VI – L´ultimo segreto

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

Italia, 1992

 Director: Luigi Perelli

Guión: Sandro Petraglia, Stefano Rulli, Francesco Marcucci

Intérpretes: Vittorio Mezzogiorno (Davide Licata), Patricia Millardet (Silvia Conti), Remo Girone (Tano Cariddi), Ferruccio De Ceresa (General Alessio Amedei), Xavier Deluc (Lorenzo Ribeira), Pierre Mondy (Amilcare Brenno), Ana Torrent (Maria Cariddi), Luigi Diberti (Ettore Salimbeni), Béatrice Macola (Fede), Tony Sperandeo (Santino Rocchi),  Orso Maria Guerrini (Giuseppe Carta), Bruno Cremer (Antonio Espinosa)

Música: Ennio Morricone

Aquí puede leerse lo que sucedió en el capítulo anterior

Capítulo 5

Silvia continúa investigando la pista de Praga, y el vínculo de Bellini con el tal Jacek. Unos meses antes, el fotógrafo Bellini había matado a un joven profesor universitario llamado Cannevari, poco después de que éste regresara de una de sus investigaciones en la República Checa. Cerca de Praga se estaba ocupando de una vieja fábrica que anteriormente había servido como campo de trabajos forzados. El motivo de su asesinato es un misterio. Davide supone que las fotos que todos buscan las había traído de Praga el profesor. Cuando Davide y Silvia visitan a la madre de Cannevari, ésta les confirma que su hijo y Bellini se conocían, y que de hecho trabajaban juntos. Bellini revelaba sus fotografías. La juez y el agente escuchan un cassette donde puede escucharse la voz de Cannevari hablando con su madre “Si te segues ocupando siempre de esos muertos tú también te convertirás en un fantasma” “No son esos muertos los que me dan miedo, sino los muertos vivos, los que están entre nosotros…” Davide se queda pensativo tras esa enigmática frase. No cabe duda de que Cannevari había descubierto “algo”.

Lorenzo Ribeira viaja de nuevo a Praga y confirma con los checos que el cargamento de oro llegará pronto.

En un aeropuerto, Salimbeni es abordado por los hombres de Brenno cuando acaba de intercambiar en los baños un maletín con dinero y documentos. Una vez ante Brenno, Salimbeni confiesa todo: El negocio con África se ha cancelado y ahora están tratando de emprender lazos comerciales con el gran traficante de heroína turco (que hasta el momento surtía a Brenno). De ahora en adelante su enemigo Ribeira comprará la heroína turca que antes adquiría él. Además Tano y Ribeira manejan el traslado del oro que debe pagar la cantidad de droga. El oro partirá rumbo a Praga desde el banco de Litvag (a quien Salimbeni convenció para la operación) pasando por el banco de Tano en Austria.

Brenno decide que se debe interceptar el oro para que sea abortada la operación del enemigo.

El furgón con el oro parte, escoltado por varios coches de la policía. También Davide y Braccio siguen al convoy a cierta distancia. Mientras el convoy atraviesa un tunnel, aparecen los hombres de Brenno (entre ellos Santino) que atacan y liquidan a los escoltas y roban el furgón del oro. Davide se da cuenta de lo que ha sucedido cuando el furgón sale del túnel sin los coches de escolta. Se produce un tiroteo entre los agentes y los asaltantes. Éstos últimos terminan huyendo, menos uno de ellos, que es arrestado herido. El oro continúa su trayecto, sin que los medios sean alertados al respecto.

Pero Brenno se entera pronto de lo sucedido y monta en cólera. Obliga a Salimbeni a concederle a su hijo el título de vicepresidente de su sociedad.

Entretanto, Lorenzo va a casa de Martina. Ambos terminan acostándose juntos. Por la noche, él tiene una tremenda pesadilla, rememorando la masacre sufrida por su familia. Martina observa compungida al alterado (y aterrado) durmiente Lorenzo.

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Ambición sin honor – Takashi Miike, 1996

Ambición sin honor (V.O. Jingi naki yabô, a.k.a. “Ambition without honor”)

Japón, 1996

Director: Takashi Miike

Género: Thriller, yakuza

Guión: Muneo Kishi

Intérpretes: Naoko Amihama (Kayo), Saburo Kitajima (Ishibashi)

Música: Toshiai Tsushima

Argumento

Tetsuya, de 17 años, es un aspirante a convertirse en miembro de la Yakuza. Es huérfano, su madre murió recientemente y nunca llegó a conocer a su padre. La única figura paterna que ha tenido en su vida es Shiromatsu, el jefe de una familia yakuza. Por eso, el adolescente aspira a entrar en su organización. En aquel momento hay en curso una guerra de bandas entre distintos clanes. Como requisito antes de ser iniciado, Shiromatsu le encarga a Tetsuya que asesine al jefe de los Tamazawa, la familia rival.

El joven sabe que puede morir en el intento, o ser condenado a varios años de cárcel. No obstante se dispone a cumplir la misión para probar su lealtad. En plena calle y pistola en mano, Tetsuya ataca al jefe de los Tamazawa y a sus guardaespaldas, provocando un tiroteo. El líder enemigo muere durante el intercambio de disparos y él es reducido por la policía.

Interrogado por las autoridades, Tetsuya mantiene el silencio. Es condenado a prisión y cumple estoicamente su condena, saliendo de la cárcel siete años después. Nadie le espera a las puertas de la prisión, pero eso no le importa. Está seguro de que sus “hermanos” de la Yakuza no se han olvidado de él y de que será iniciado tal y como se lo prometió Shiromatsu.

Tetsuya se reencuentra con su novia Kayo, quien le ha estado esperando todo ese tiempo. La chica trata de convencerle de que abandone su idea de formar parte de la Yakuza, pero él sigue empecinado en ello. Al día siguiente, el joven va al cuartel general de los Shiromatsu. Kashira, el lugarteniente del jefe, no se siente demasiado cómodo ante la visita del recién liberado. Le explica que ahora hay una situación diferente entre las familias: Existe una alianza entre los Shiromatsu y los Tamazawa. Siendo él el autor material del asesinato del jefe Tamazawa, su retorno podría reabrir viejas heridas. Le pide que tenga paciencia, que “ya le llamarán”, y le da un sobre con unos pocos billetes a modo de “compensación” por los años tras las rejas que pasó por la “familia”.

Decepcionado, Tetsuya se retira; pero continúa con la firme idea de convertirse en un integrante del clan, de ser un yakuza respetado. Pronto espera encontrarse personalmente con el jefe Shiromatsu, al que venera como a un padre. Todavía no se da cuenta de que en realidad Shiromatsu sólo le utilizó. El jefe que le encargó el trabajo siete años antes no tiene la más remota intención de aceptarlo en su familia, y menos ahora que reina la paz con los Tamazawa.

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No nos libres del mal – Joël Séria, 1971

No nos libres del mal (V.O. Mais ne nous délivrez pas du mal, a.k.a. “Don´t deliver us from evil”)

Francia, 1971

Director: Joël Séria

Género: Drama, satanismo

Guión: Joël Séria

Intérpretes: Jeanne Goupil (Anne), Catherine Wagener (Lore)

Música: Claude germain, Dominique Ney

Argumento

Anne y Lore son dos adolescentes que acuden a un colegio religioso regentado por monjas. Las chicas, aburridas de la educación católica y rebeldes ante lo que allí se les trata de inculcar, han consagrado sus vidas al vicio, a la perversión y a la adoración de Satanás.

Las alumnas de la institución viven de lunes a viernes en la escuela y pasan los fines de semana en sus casas. Durante la semana, todas las muchachas duermen en una misma gran habitación. Lore se escabulle con frecuencia hasta la cama de su amiga Anne, y juntas leen unas novelas eróticas que encontraron en el ático, y que presumiblemente fueron confiscadas por las monjas a otras de sus compañeras.

Anne es la hija de los condes de Boissy, que viven en un suntuoso castillo en la campiña de Anjou con el mayordomo Gustave y el jardinero retrasado Léon. Los padres de Lore, el señor y la señora Fournier, habitan en una villa no lejos de allí. Los fines de semana, las amigas también suelen pasarlos juntas. En la vasta propiedad de los condes hay una caseta que las chicas toman como “cuartel general”, donde planean sus diabluras y barrabasadas. También hay una vieja capilla abandonada. Allí proyectan celebrar una “ceremonia” satánica, un ritual que las una irreversiblemente al Maligno.

En la misa a la que ambas acuden la mañana del domingo con sus padres, el cura pronuncia un impetuoso sermón en el que carga contra los pecados de la lujuria, condenando a la descarriada juventud que se deja influenciar por revistas y películas obscenas cayendo en la depravación… Anne y Lore, escuchando su perorata, se ríen entre dientes, mofándose. A la hora de comulgar, ninguna de las dos traga las hostias, sino que se las sacan discretamente y las guardan en una cajita que han traído para tal fin – Piensan usarlas en su “misa satánica”.

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