Para siempre – Lamberto Bava, 1987

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(Imagen: ingenerecinema)

Per sempre

Italia, 1987

Director: Lamberto Bava

Género: Thriller, suspense, terror

Guión: Dardano Sacchetti, Elisa Briganti, Lamberto Bava

Intérpretes: Gioia Scola (Linda), David Brandon (Carlo), Marco Vivio (Alex), Urbano Barberini (Marco)

Música: Simon Boswell

Argumento

Una noche de tormenta, una pareja se dirige al bosque en una camioneta. En la parte trasera Carlo y Linda llevan un cuerpo, recubierto por bolsas de basura, que se disponen a hacer desaparecer. Cuando lo están enterrando, el “muerto” vuelve en sí; sólo estaba inconsciente, y Carlo lo remata a golpes. El desgraciado aún ha tenido tiempo de estirar su brazo hacia la embarazada Linda y, en su agonía, arrancarle a la chica uno de sus pendientes…

Ocho años después, Carlo y Linda regentan una pensión-restaurante junto a un lago. Él se dedica además a alquilar barcas a los pescadores de la zona frente al local, mientras que ella cocina y trabaja dentro como camarera. Ambos viven con Alex, que es hijo de Linda pero no de Carlo. Es el niño del que ella estaba embarazada ocho años atrás.

Para disgusto del celoso Carlo, la atractiva Linda acostumbra a flirtear con los clientes (“así consumen más y dejan más dinero” se justifica ella). Uno de esos clientes es un oficial de los carabinieri, que últimamente se deja caer por allí con demasiada frecuencia. Ese policía menciona la extraña desaparición de Luca, el marido de Linda, ocurrida hace ocho años. Un día “se marchó” y nunca volvió a saberse de él; esa es la “versión oficial” que ella ha mantenido durante todo ese tiempo. “Quien sabe si aún estará vivo…” comenta el carabiniere. La curiosidad del suspicaz policía alarma a Carlo, quien irá volviéndose cada vez más paranoico…

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La policía pide ayuda – Massimo Dallamano, 1974

(Imagen: staticflickr)

La polizia chiede aiuto

Italia, 1974

Director: Massimo Dallamano

Género: Polizziesco, giallo

Guión: Massimo Dallamano, Ettore Sanzò (basándose en una novela de Peter McCurtin)

Intérpretes: Giovanna Ralli (juez Vittoria Stori), Claudio Cassinelli (Inspector Silvestri), Mario Adorf (Inspector Valentini), Farley Granger (Polvesi), Sherri Buchannan (Silvia)

Música: Stelvio Cipriani

Argumento

En el pequeño ático de un edificio, la policía encuentra el cadáver de una muchacha ahorcada. La chica cuelga desnuda. El comisario Valentini ha llegado hasta allí tras recibir una llamada anónima. Por el momento se desconoce la identidad de la adolescente y todo apunta a un suicidio. La autopsia determina que la joven mantuvo relaciones sexuales poco antes de su muerte.

La juez Vittoria Stori recibe el encargo de dirigir las investigaciones. Las autoridades consiguen desvelar la identidad de la chica: Se trata de Silvia Polvese. La quinceañera, de buena familia, acudía a un exclusivo colegio de monjas. En el momento de la tragedia, sus padres se hallaban ausentes en África, donde tenían negocios. La criada explica que Silvia había cambiado mucho en los últimos meses, y que se comportaba de manera extraña; siempre llevaba consigo una pequeña hoja de afeitar para cortarse las venas “en caso de emergencia”.

Las pesquisas policiales son delegadas al inspector Silvestri. Valentini se siente aliviado al no tener ya ocuparse del escabroso caso; pues tiene una hija, Patrizia, de la misma edad que la muerta.

Casualmente, mientras en la comisaría se proyectan las grabaciones policiales de una reciente manifestación, la juez Stori reconoce en las imágenes a la difunta Silvia. Allí se ve cómo la chica se mete en un portal, frente a la calle donde tienen lugar las protestas estudiantiles. Se trata del mismo día de su muerte, y sólo como una hora antes. Aquella manifestación se realizó en la otra punta de la ciudad respecto al ático donde apareció el cuerpo de Silvia: Los investigadores llegan pues a la conclusión de que la chica fue asesinada y su cadáver transportado seguidamente al lugar donde fue encontrado.

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La Piovra 9 – Capítulo 1

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

La Piovra IX – Il Patto

Italia, 1998

Director: Giacomo Battiato

Guión: Andrea Porporati, Alessandro Sermoneta, Domenico Rafele. Con la colaboración de Anja Kling y Gianni Galassi en los diálogos.

Intérpretes: Raoul Bova (capitán Carlo Arcuti), Anja Kling (Barbara Greenberg Altamura), Maurizio Donadoni (Coronel Valente), Laura Marinoni (Augusta Altamura), Fabrizio Contri (Barón Altamura), Sebastiano Lo Monaco (Abogado Torrisi), Luca Zingaretti (Pietro Favignana), Tony Sperandeo (Turi Mondello)

Música: Paolo Buonvino

Capítulo 1

Una pareja entra en Italia en tren, procedente de Francia. El hombre, francés, se da cuenta de que su compañera le oculta algo. Poco después de cruzar la frontera, él ve a la chica hablando con agentes de la policía y enseñándoles documentos. Además, papeles importantes que él llevaba en su maleta han desaparecido. No cabe duda: La joven, asumiendo el rol de su amante, es en realidad una infiltrada de la policía, con la misión de espiarle.

Cuando el tren pasa a través de un túnel, la chica es degollada.

El comisario Carlo Arcuti, que había sido alejado de Sicilia tras el fracaso de su anterior encargo, recibe órdenes por parte del coronel Valente de regresar a la isla; pues hay un nuevo trabajo para él “que no tiene nada que ver con el anterior”. Se trata de vigilar al peligroso contrabandista Didier Martin (el francés de la escena inicial, que mato a la chica). Se sospecha que Martin pretende emprender junto a la Mafia un gigantesco negocio relacionado con el narcotráfico.

Barbara Altamura, esposa del barón Francesco, recibe el alta en el centro psiquiátrico en el que fue recluída hace meses tras un colapso nervioso. A la salida de la clínica le espera Turi (antiguo pistolero de Pietro Favignana), que ahora trabaja como chófer para el barón Altamura. Éste se dedica ahora a la especulación financiera y bancaria que antes tanto detestaba. La villa Altamura fue vendida y ahora Francesco reside en otro palacio aún más ostentoso, junto al hijo Paul y la prima Augusta.

Las dos mujeres, Augusta y Barbara sienten de inmediato una antipatía mutua. Barbara puede finalmente ver al pequeño Paul, pero comprueba que éste reacciona a su llegada con una cierta frialdad… Poco después descubre que Francesco y Augusta le habían dicho al niño que ella había partido a los EEUU, y además nunca le enseñaron las cartas que su madre le escribía.

Al día siguiente Barbara puede aclarar a su hijo el malentendido, y ambos comienzan a pensar en el mejor modo para marcharse de allí.

La Comisión de la Mafia busca invertir en el negocio de la droga. Didier Martin es el encargado de establecer en Sicilia un laboratorio para el refinamiento de heroína. Altamura, por su parte, es contactado por los “amigos” del político Riccardo (aquellos que le convencieron de aceptar a Pietro como socio), y a través del abogado Torrisi (próximo a la Mafia) deberá prestar cobertura financiera a la operación (introducir la morfina turca en Sicilia y exportarla a EEUU convertida en heroína).

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Las mil y una noches – Pier Paolo Pasolini, 1974

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(Imagen: mymovies.it)

Las mil y una noches (V.O. Il fiore delle mille e une notte)

Italia, 1974

Director: Pier Paolo Pasolini

Guión: Pier Paolo Pasolini (basado en la recopilación de cuentos “Las mil y una noches”)

Intérpretes: Ninetto Davoli (Aziz), Franco Citti (El Demonio), Tessa Bouché (Aziza), Ines Pellegrini (Zumurrud)

Música: Ennio Morricone

Género: Histórica, comedia, fantasía

Argumento

La esclava etíope Zumurrud está por ser vendida en un bazar. Varios jeques viejos y ricos van pujando por ella. Pero la chica, que tiene el privilegio de escoger quién debe ser su dueño, los va rechazando uno tras otro, y se burla además de ellos. Un joven llamado Nureddin se encuentra entre los espectadores que presencian la subasta y queda súbitamente prendado de la esclava. Ella lo ve y declara que no quiere como dueño a otro más que a él. Sin embargo Nureddin es pobre y no puede comprarla. La propia Zumurrud le da algunos cientos de dinares de su propio bolsillo para que pague por ella. Así, los dos se instalan juntos en una casa, donde hacen el amor apasionadamente.

Zumurrud se dedica a tejer unas telas que Nureddin a continuación debe vender al bazar. Pero ella la advierte que no la venda a un “hombre de ojos azules”, pues ello les traerá sin remedio la desgracia. Nureddin pide 200 dinares a cambio de la tela bordada, y está a punto de venderla. Pero otro interesado le ofrece 1000 dinares por ella… Es un hombre de ojos azules. Haciendo caso omiso a la advertencia de su enamorada, Nureddin concreta el negocio con ese desconocido. El hombre de los ojos azules, un cristiano, lo sigue hasta la casa donde se aloja y pide que le conceda su hospitalidad. Aunque un tanto receloso, Nureddin accede. Cuando se disponen a comer en el patio, el ingenuo joven cae inconsciente a causa de un potente somnífero que el extraño ha vertido en su bebida. El de los ojos azules rapta a Zumurrud, y cuando Nureddin vuelve en sí, se desespera al comprobar la desaparición de su amada esclava.

La chica es llevada por el extranjero a la presencia de uno de los jeques que infructuosamente pujaron por ella en el bazar. “Así que tú eras la que decía que mi miembro no se alzaba” dice socarrón el viejo, en referencia a las burlas que la esclava le dedicó durante la subasta. La joven es mantenida como prisionera en su fortaleza.

Mientras tanto, Nureddin está dispuesto a todo para recuperar a Zumurrud. En el pueblo va preguntando por ella y una especie de maga le promete localizarla. Al anochecer, la hechicera va al encuentro de Nureddin y le anuncia que su búsqueda ha tenido éxito. Tras explicarle dónde se encuentra la esclava, le dice que vaya allí esa misma noche a esperarla, pues la chica se descolgará por el muro con una cuerda. A cambio de su ayuda, la maga solicita ser poseída por el joven Nureddin, y éste no tiene ningún inconveniente en retribuirla de ese modo…

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La Piovra 8 – Capítulo 2

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(Imagen: Amazon)

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

La Piovra VIII – Lo Scandalo

Italia, 1997

Director: Giacomo Battiato

Guión: Umberto Contarello, Andrea Porporati, Alessandro Sermoneta, Sergio Silva, Domenico Rafele

Intérpretes: Raoul Bova (capitán Carlo Arcuti), Anja Kling (Barbara Greenberg Altamura), Luca Zingaretti (Pietro Favignana), Tony Sperandeo (Turi Mondello)

Música: Paolo Buonvino

Aquí puede leerse lo que pasó en el episodio anterior

Capítulo 2

En el juicio a los hombres de Pietro éstos son condenados tan solo a un par de meses de prisión, por posesión ilegal de armas. No hay pruebas para acusarles del secuestro de Paul Altamura. Pietro Favignani, prófugo, es absuelto de todos los cargos, para perplejidad del ahora comandante Carlo Arcuti.

Pietro se encuentra en Nuevo York, bajo la protección de un poderoso jefe de la Mafia. Éste le propone entrar en el negocio de la heroína, toda una novedad para la época; y le explica la importancia geoestratégica de Sicilia, donde la morfina procedente de Turquía debe ser procesada en laboratorios clandestinos. Desde Sicilia, la droga es transportada a los EEUU vía Canadá. Todo resulta fácil y libre de riesgos, pues en los años ´50 la policía todavía no conoce los procedimientos y rutas de los narcotraficantes.

El asesor Biagio Sila, antiguo socio de don Albanese y de Pietro, se ha pasado al lado del barón Francesco Altamura (que ha sucedido a su padre); y le respalda ahora en su proyecto.

Barbara, la esposa de Francesco y el comandante Carlo se convierten en amantes. Paul pasa los días recluído en la mansión por motivos de seguridad.

Pietro regresa a Sicilia. Su mujer Rosaria, hija de don Albanese, ha dado a luz a una niña, Maria. Pietro se encuentra con Tano, que ahora vive en casa del barón, y le propone que sea el padrino de su hija recien nacida.

Tano es un joven muy inteligente y aplicado. El barón está orgulloso de él, mientras que Paul se siente un tanto desplazado por su padre. Tano destaca particularmente en los números; es todo un portento con las matemáticas.

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Tu ley es lenta, la mía no – Stelvio Massi, 1979

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(Imagen: pianetacinema.com)

Tu ley es lenta, la mía no (V.O. Sbirro, la tua legge è lenta… la mia no!)

Italia, 1979

Director: Stelvio Massi

Género: Polizziesco

Guión: Marino Girolami, Vincenzo Mannino, José Sánchez

Intérpretes: Maurizio Merli (Comisario Ferro), Mario Merola (Raffaele Accampora), Francisco Rabal (Don Alfonso), Matilde C. Tisano (Eva)

Música: Stelvio Cipriani

Argumento

En Milán se están produciendo una serie de violentos homicidios. Varios hombres de negocios relacionados con el sector inmobiliario son asesinados. Entre ellos el profesor Guidi, que recibe varios disparos en su despacho; o el abogado Attardi, tiroteado por sicarios en plena calle.

El comisario Paolo Ferro, destinado en Francia, es llamado de vuelta a Milán para descubrir qué se oculta tras los sangrientos sucesos. A la estación acude a recogerle su fiel pero patoso ayudante Arrigo. Inicialmente los investigadores sospechan que la Mafia ha ordenado los asesinatos, pero Ferro no lo cree así. Sabe que Guidi, una de las víctimas, estaba estrechamente aliado con los clanes sicilianos.

El restaurador napolitano Raffaele Acampora es propietario de varias trattorías en Milán. A diferencia de la mayoría de los empresarios de la zona él no se deja extorsionar por el hampa. A unos matones que piensan cobrarle porcentajes a cambio de “protección” los echa a patadas. Y es que pocos saben que él mismo, en el pasado, fue un activo miembro de la Camorra. Entre quienes no ignoran éste hecho se encuentra el comisario Ferro, quien va a hacerle una visita para preguntarle si sabe algo de los asesinatos. Accampora tiene coartada, y Ferro se marcha prácticamente convencido de que el napolitano ha abandonado la senda del crimen.

En Milán, Ferro se hospeda en casa de su hermana. Ésta vive con su hijo universitario llamado Stefano, quien no parece tener mucha simpatía hacia la profesión de su tío.

El comisario se entera de que en un caserón a las afueras están teniendo lugar unas conversaciones de paz entre mafiosos sicilianos y gangsters marselleses, para poner fin a largos años de rivalidades y conflictos. Ferro acude allí y pone en evidencia a los franceses, al descubrir que en la máquina de coca-colas que había en la sala escondían varias pistolas con la intención de liquidar a los sicilianos a traición.

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Vulcano, hijo de Júpiter – Emimmo Salvi, 1962

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(Imagen: nanarland)

Vulcano, hijo de Júpiter (V.O. Vulcano, figlio di Giove)

Italia, 1962

Director: Emimmo Salvi

Género: Peplum

Guión: Ambrogio Molteni, Emimmo Salvi, Gino Stafford, Benito Ilforte

Intérpretes: Bella Cortez (Etna), Iloosh Khoshabe (Vulcano), Annie Gorasini (Venus), Gordon Mitchell (Plutón)

Música: Marcello Giombini

Argumento

Las continuas escapadas de su hija Venus al mundo de los mortales se convierten en un quebradero de cabeza para Júpiter, el señor del Olimpo. La bella diosa se cita regularmente en la Tierra con el apuesto Adonis. Pero éste no es el único que la desea. Venus lo sabe, y disfruta provocando con su sensual actitud incluso a sus hermanos Vulcano y Marte. Ambos dioses se enzarzan en una disputa, indirectamente causada por los celos y la rivalidad que Venus ha sembrado entre ellos. Júpiter los castiga a estar un mes sin poderes divinos.

Marte se rebela contra su padre, y escapa del Olimpo llevándose a Venus consigo. Ambos llegan al reino de Tracia. Allí, el dios de la guerra pretende convencer al rey Milos que se alíe con él para atacar el Olimpo y derrocar a Júpiter. Marte ha decidido suplantar a su padre como máximo dios. Milos se resiste al principio a participar en un proyecto tan descabellado, pero Marte logra convencerle, prometiendo convertirle en el rey más poderoso de la Tierra. El plan de Marte consiste en construir una torre tan alta que llegue hasta el Olimpo, y una vez allí “tomar el cielo por asalto”, atacando a Júpiter y sus fieles para ocupar su lugar.

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