Coartada perfecta – Aldo Lado, 1992

https://ssli.ebayimg.com/images/g/O4kAAOSwQFVaoSl9/s-l640.jpg

Alibi perfetto (a.k.a. “Circle of fear”)

Italia, 1992

Director: Aldo Lado

Género: Thriller

Guión: Dardano Sacchetti, Aldo Lado, Robert Brodie Booth, Paola Bellu

Intérpretes: Michael Woods (Tony), Kay Rush (Lisa), Annie Girardot (Condesa), Burt Young (Mancini)

Música: Romano Mussolini

Argumento

Tony y su compañera Lisa son agentes especiales del departamento de narcóticos. Su jefe les ha encomendado la misión de desarticular la peligrosa banda de Mancini, un poderoso narcotraficante. Tony y Lisa acuden de incógnito al restaurante chino donde va a efectuarse una transacción de varios kilos de heroína. El propio Mancini está presente, y también sus socios de una organización china.

Cuando la pareja de policías interviene para arrestarlos a todos, se produce un tiroteo. Aunque el negocio que estaba por consumarse es frustrado, los objetivos más importantes de la redada consiguen escapar. Tony y Lisa sólo logran detener a un gangster chino sin importancia. El jefe policial está furioso con sus agentes. Tony se siente frustrado e incomprendido.

Al mismo tiempo, una mujer fotografía un viejo caserón abandonado. A través de una de las ventanas se aprecia que hay alguien en su interior. Cuando la fotógrafa está por marcharse, se le cae al suelo una de sus tarjetas de presentación.

Además de compañeros de trabajo, Tony y Lisa también son amantes. Tony se acaba de divorciar de su mujer, Elvi. Aunque hace algún tiempo que están separados siguen teniendo relaciones cordiales. Esa noche Tony recibe una llamada de Elvi, propietaria de una agencia inmobiliaria. Ella le dice que necesita la casa en la que él todavía reside, pero que está dispuesta a proporcionarle una nueva. Se citan para el día siguiente.

Cuando Tony se encuentra con su mujer, vemos que ésta es la fotógrafa que estaba tomando instantáneas de la vieja casa. Ambos se disponen a entrar en un coche en los aparcamientos de un edificio cuando son tiroteados por un sicario que se da rápidamente a la fuga. Los dos son alcanzados por los balazos. Las heridas de Elvi son fatales, y muere allí mismo. Tony logra salvarse de milagro y es trasladado a un hospital, donde permanece algún tiempo en coma.

Lisa y el jefe le visitan allí. Ambos están convencidos de que el asesino fue enviado por Mancini, como venganza por haber saboteado su negocio de heroína.

Mientras tanto, en un centro psiquiátrico, un enfermero llamado Marco acude a llevarle su comida a una de las internas. Le informan de que se trata de una mujer muy peligrosa. La loca está confinada en su cuarto tras una gruesa pared de cristal porque, pese a su aspecto inofensivo, tiene violentos brotes psicóticos. La vieja le dice que su hijo también se llama Marco, y le pide cortesmente al enfermero que le pase una hoja de papel por la ranura que hay en la pared de vidrio. Cuando éste así lo hace, la enajenada le apuñala la mano con saña…

Unas semanas después, Tony es dado de alta y regresa a su casa. Su jefe ha dado la orden de que vigilen desde la calle su piso por motivos de seguridad. A la mañana siguiente recibe del laboratorio fotográfico las fotos reveladas que su ex-mujer había tomado poco antes de ser asesinada. En ellas se aprecia esa vieja mansión vista desde distintos ángulos.

Sigue leyendo

Anuncios

La ruta de la droga – Enzo G. Castellari, 1977

https://st.kp.yandex.net/images/film_big/91548.jpg

La via della droga (a.k.a. “El camino de la droga”, a.k.a. “Heroin Busters”)

Italia, 1977

Director: Enzo G. Castellari

Guión: Enzo G. Castellari, Massimo De Rita, Galliano Juso

Intérpretes: Fabio Testi (Fabio), David Hemmings (Mike), Sherry Buchanan (Vera)

Música: Goblin

Género: Polizziesco, acción

https://ia.media-imdb.com/images/M/MV5BZjg3NDM0NmMtMDM3Zi00MTQwLWE5YTAtODgxNjY1ZmNkMWM0XkEyXkFqcGdeQXVyMjUyNDk2ODc@._V1_SY1000_CR0,0,1466,1000_AL_.jpg

Argumento

Procedente de Hong Kong, Fabio es arrestado en el aeropuerto de Roma con una bolsa repleta de heroína en su poder. En la comisaría es interrogado por Mike Hamilton, representante en Italia del departamento internacional de narcóticos. Como se niega a hablar, termina encerrado en un calabozo. Pronto llega a su misma celda el yonki Gilo, un desgraciado que fue detenido tras intentar vender drogas a las puertas de un instituto. Fabio implementa un ardid para escaparse de la cárcel, con la complicidad de Gilo. Juntos logran darse a la fuga y se refugian en casa de Vera, la novia del drogadicto. A través de sus nuevos amigos, Fabio intenta realizar contactos en el hampa para averiguar quien maneja en Roma el negocio del narcotráfico. Pues Fabio, en realidad, no es un delincuente; sino un agente infiltrado en misión de alto secreto. Se dejó arrestar a propósito, y Hamilton conocía su verdadera identidad; pero frente a la policía “oficial” ambos debían fingir no conocerse.

Fabio se adentra así cada vez más en una peligrosa organización que intentará desbaratar desde dentro, mientras que Hamilton le presta cobertura desde fuera. La banda de Roma le envía a Génova para concretar una transacción con unos tunecinos que intentan asesinarlo. En ese peligroso doble juego, Fabio se verá amenazado no sólo por el crimen organizado sino también por la policía – pues la mayoría de los agentes piensan que él es un criminal, sólo su jefe directo Hamilton conoce la verdadera tarea que le ha sido asignada.

Sigue leyendo

Eyecatch Junction – Takashi Miike, 1991

https://image.tmdb.org/t/p/w600_and_h900_bestv2/irSfMH7d3qV8URareRQoFu7wC70.jpg

Eyecatch Junction (V.O. Toppuu! Minipato tai – Aikyacchi Jankushon)

Japón, 1991

Director: Takashi Miike

Género: Comedia, thriller

Guión: Hiro Masaki, Akio Takemoto

Intérpretes: Aiko Asano, Minako Fujimoto

Argumento

Un hombre es perseguido por las calles de una ciudad japonesa. Es alcanzado y el que corría tras él comienza a golpearlo. De repente aparecen unas jóvenes policías, que se disponen a defenderlo. Las uniformadas, expertas en artes marciales, reducen al perseguidor. El individuo al que han salvado les hace una cordial reverencia de agradecimiento y se aleja velozmente del lugar. Poco después, las chicas policías comprueban con estupor que el hombre al que han dejado inconsciente es un agente de paisano – Han facilitado así la huída de un delincuente…

Las chicas, Makoto y Atsuko, acuden a una academia de policía. Miyuki, una de las instructoras que adiestran a las jóvenes aspirantes, propone organizar para las muchachas de la academia un curso llamado “Shintai Sobu”, que combine gimnasia rítmica con técnicas de combate. Makoto se siente entusiasmada ante la novedosa idea – y también los policías varones, que desde la ventana observan embelesados los entrenamientos de sus atractivas compañeras. Entre ellos se encuentra el agente Kenji Kawamura, quien reconoce a las policías que le impidieron arrestar al delincuente que perseguía…

Sin embargo, Atsuko no está interesada en el curso de “Shintai Sobu”, y prefiere entrenar artes marciales (y pesas) al estilo tradicional. Su amiga Makoto trata de convencerla, y las chicas acuerdan realizar una especie de apuesta: Pelearán bajo la vigilancia de un árbitro, cada una con su estilo. Si vence Makoto, Atsuko entrará a formar parte del curso, pero si es Atsuko la que gana, Makoto deberá raparse la cabeza.

Llega el día del reto, y en los primeros minutos todo indica que Atsuko vencerá. Pero su oponente logra inmovilizarla y a base de cosquillas se hace con la victoria.

Para celebrar la fundación oficial del grupo de Shintai Sobu, las chicas van a beber a un local. Les acompaña Kenji, ante quien se disculpan por la paliza que le propinaron. Más tarde, cuando Kenji se ha retirado, la jefa Miyuki propone a Makoto y Atsuko (bajo los efectos del sake y la cerveza ) la creación de un escuadrón secreto femenino de lucha contra el crimen, que aplique las técnicas aprendidas en los entrenamientos. Ellas aceptan enardecidas, pues quieren demostrar que pueden ser tan buenas policías como los hombres.

Al día siguiente, Atsuko bautiza a la nueva organización (que de momento sólo se compone de ellas tres) con el nombre de “Eyecatch Junction” (“Aikyacchi Jankushon”), porque su unidad atraerá todas las miradas.

La especialidad de Megumi, otra alumna de la academia, son las ciencias. Ella trabaja en un laboratorio inventando objetos que puedan ser empleados por los policías para someter a los delincuentes. Así, ha creado un bolígrafo que es capaz de lanzar dardos. Megumi ha sabido de la existencia del escuadrón secreto femenino y le regala a sus compañeras ejemplares de su arma con forma de bolígrafo. Atsuko y Makoto toman agradecidas el obsequio, pero ignoran que el boli-lanzadardos lleva además un micrófono incorporado que le permite a Megumi escuchar todas sus conversaciones. La científica quiere ser también una espía, el “servicio secreto” del Eyecatch Junction.

Sigue leyendo

Brigrada anticrimen – Ruggero Deodato, 1976

https://i1.wp.com/i66.tinypic.com/24erj4i.jpg

Uomini si nasce, poliziotti si muore (a.k.a. “Live like a cop, die like a man”)

Italia, 1976

Director: Ruggero Deodato

Guión: Fernando Di Leo, Alberto Marras, Vincenzo Salviani

Intérpretes: Marc Porel (Fred), Ray Lovelock (Tony), Adolfo Celi (Capitán), Franco Citti (Rudi), Silvia Dionisio (Norma), Marino Masé (Rick)

Música: Ubaldo Continiello

Género: Polizziesco

Argumento

Época navideña en Roma. Tony y Fred son dos policías de incógnito que patrullan las calles a bordo de una motocicleta. No lejos del lugar donde ellos rondan, unos maleantes en sendas motos perpetran un intento de robo, tratando de atracar a una joven. Pero la chica no suelta su bolso y es arrastrada por uno de los motorizados delincuentes, hasta que su cabeza impacta contra una farola y muere. Los ladrones se dan a la fuga, y son perseguidos tenazmente por los dos policías de paisano (ahora en una moto cada uno).

Tras un vertiginoso seguimiento por toda la ciudad, Fred y Tony hacen que los criminales causantes de la tragedia descarrilen, descalabrándose y muriendo también ellos.

Poco despues, ambos agentes deben reportar lo sucedido a su superior, el Capitán. En la oficina de la comisaría trabaja como secretaria una chica llamada Norma, a la que cortejan tanto Tony como Fred.

El Capitán ha creado una escuadra especial, un cuerpo de élite compuesto por sus mejores oficiales, destinado a combatir el delito en las calles. Sólo los más policias duros y eficientes, los más curtidos, forman parte de ese círculo. Entre ellos destacan Tony, Fred y otro agente llamado Rick. Una de las misiones más ambiciosas del comando es neutralizar al jefe criminal Pasquini, quien maneja en la zona los negocios ilegales del juego y presuntamente también el narcotráfico.

Cuando Rick se dirige a la comisaría, lo vigilan individuos armados que trabajan para Pasquini. Le pinchan las ruedas del coche y le esperan escondidos con sus escopetas. Cuando Rick sale, le cosen a balazos sin que sus compañeros Tony y Fred puedan evitarlo.

Sigue leyendo

La bestia con la metralleta – Sergio Grieco, 1977

https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/M/MV5BM2VhOGU0MWUtNWQ5My00NzJkLTk3ODEtZTQwZjk4ZDQ4MzhjXkEyXkFqcGdeQXVyMjUyNDk2ODc@._V1_.jpg

La belva col mitra (a.k.a. “The mad dog killer”)

Italia, 1977

Director: Sergio Grieco

Género: Polizziesco

Guión: Sergio Grieco

Intérpretes: Hemut Berger (Vitale), Marisa Mell (Giuliana), Richard Harris (Santini)

Música: Umberto Smaila

Argumento

Cuatro presos se fugan de una cárcel llevándose a un vigilante como rehén. Se trata del peligroso criminal Nanni Vitale y su banda. El inspector Santini les pisa los talones en una trepidante persecución automovilística.

Los delincuentes golpean sádicamente al rehén y lo abandonan tirándolo del coche en marcha cuando ya no les sirve. Uno de los fugados es alcanzado por las balas del inspector y muere. El vehículo del policía casi estalla con él dentro, pero Santini ha logrado saltar a tiempo.

Nanni y sus hombres cambian de coche, sacan a sus ocupantes del nuevo y continúan la fuga. Van a una gasolinera, donde llenan el depósito de combustible y a modo de “pago” propinan una paliza a los empleados.

Mientras tanto, el inspector se pone en contacto co su padre, que es juez. Éste le informa de que el próximo paso de Nanni Vitale será posiblemente ajustar las cuentas con su enemigo Barbareschi. Efectivamente así es; Nanni considera que ese tal Barbareschi, un representante comercial, es un informador de la policía, y que fue él quien facilitó los datos a las autoridades para su captura. Por ello, los tres fugitivos secuestran a Barbareschi y a su novia Giuliana, para llevarlos a un descampado a las afueras. Allí, mientras Nanni viola a la chica, los otros dos golpean con saña al desgraciado. Éste insiste en que le confunden con otra persona, pero todo es inútil. Los criminales terminan cavando un agujero, en el que meten al malherido Barbareschi, enterrándolo en cal viva. A Giuliana se la llevan consigo.

Más adelante, el inspector constata la desaparición de Barbareschi y sospecha con acierto que Nanni Vitale puede tener algo que ver con la misma. Trata de averiguar más sobre el paradero de Barbareschi siguiendo a Giuliana, su última novia conocida. Ésta se aloja ahora en un pequeño y discreto hotel. El inspector va a verla y trata de sonsacarle información, pero ella no tiene datos relevantes que aportar. Como Santini ha notado que la aterrada mujer estaba mintiendo, ordena a dos de sus hombres que la vigilen día y noche apostados en la calle junto a la pensión.

La corazonada del inspector era certera, pues Nanni Vitale se encontraba con Giuliana en su habitación (disfrazado con peluca y barba postiza, y escondido en el cuarto de baño). Sus dos subalternos se ocultan en otro lugar. Nanni quiere desvalijar la caja fuerte de una fábrica donde se guardan los sueldos de los empleados; para luego escapar del país y huir “a Venezuela”. En esa fábrica trabaja como vigilante el padre de Giuliana, y Vitale quiere usar a la chica para que le distraiga mientras él y sus hombres perpetran el robo. Nanni fuerza a la chica a colaborar con él, pues si se niega a ello, terminará “como Barbareschi”.

Mientras tanto, la policía sigue vigilando a Giuliana. El inspector está convencido de que tarde o temprano ella les llevará hasta Nanni Vitale…

Giuliana decide cooperar con las autoridades pese a las amenazas de muerte de Nanni y se pone en contacto con el inspector Santini, confesando que ella presenció el asesinato de Barbareschi y revelando que está por producirse un asalto a la fábrica donde trabaja su padre. Éste es puesto al corriente de la situación; el inspector propone que los dejen seguir adelante con el plan y que los arresten “con las manos en la masa” (pues por ahora la banda está dispersa y sólo se reunirá el día del golpe).

Durante el atraco, la policía irrumpe en la fábrica y trata de arrestar a los delincuentes; pero éstos nuevamente se dan a la fuga llevándose consigo como rehenes a varias trabajadoras de la fábrica. Sin embargo, Giuliana interviene liberando a las empleadas y los agentes logran detener a los dos de los bandidos. Nanni logra evadir el cerco policial. Ahora Giuliana es conciente de que Nanni está al tanto de que ella le tendió una trampa, y sabe que retornará para vengarse de ella.

Sigue leyendo

Duros de matar – Joe D´Amato, 1979

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2017/09/21d17-picture.png?w=676&h=488

Duri a morire (a.k.a. “Tough to kill”)

Italia, 1979

Director: Joe D´Amato

Género: Bélica

Guión: Giuseppe Zaccariello, Sergio Donati, Joe D´Amato

Intérpretes: Luc Merenda (Martin), Donald O´Brien (Hagerty), Percy Hogan (Wabu), Wolfango Soldati (Polansky)

Música: Stelvio Cipriani

Argumento

Martin llega a un país africano, y tras dejar en la caja de seguridad de un banco sus escasas pertenencias de valor, acude a una oficina en busca de un particular empleo: Se alista como mercenario. Una compañía dirigida por el duro coronel Hagerty lucha a sueldo de uno de los dos bandos contendientes de una guerra local entre facciones africanas.

El mercenario, que ya tiene experiencia militar tras haber participado en combates en Angola, pasa a formar parte del destacamento de Hagerty; cuyos métodos de entrenamiento son brutales. Entre los nuevos camaradas de Martin se encuentran Polansky, un polaco que siempre lleva consigo un conejito blanco (incluso durante las prácticas de tiro y la manipulación de explosivos) y un individuo barbudo llamado Leon, particularmente cruel y sin escrúpulos.

Martin no se ha alistado en esa tropa sólo por el sueldo de mercenario: En realidad se trae otro plan entre manos… En su cuarto observa el retrato robot de un tipo que parece estar buscando – Y cuyas facciones son muy similares a las de uno de sus compañeros. El coronel Hagerty sospecha que Martin tiene intenciones ocultas.

Sigue leyendo

Operación Dragón – Robert Clouse, 1973

https://i2.wp.com/www.cityonfire.com/wp-content/uploads/2011/01/enter_the_dragon_poster_005.jpg

Enter the dragon

Hong Kong/EEUU, 1973

Director: Robert Clouse

Guión: Michael Allin

Intérpretes: Bruce Lee (Lee), John Saxon (Roper), Jim Kelly (Williams), Ahna Capri (Tania), Robert Wall (Oharra), Betty Chung (Mei Ling), Bolo Yeung (Bolo)

Música: Lalo Schifrin

Género: Artes marciales, acción

Argumento

Lee es un joven experto en artes marciales, el más aventajado de los discípulos de un venerable monje shaolin. Éste, que además de kung-fu imparte profundas perlas de sabiduría oriental, le cuenta a Lee que está muy apenado porque uno de sus alumnos abandonó las rectas enseñanzas de la hermandad, traicionando los códigos de benevolencia y compasión para pasar a dedicarse a la búsqueda del lucro personal mediante el crimen. Se trata de un individuo llamado Han, un monje renegado que colgó los hábitos y vive ahora en el pomposo palacio que se ha hecho construir en una isla, acompañado por un séquito de guardaespaldas y concubinas.

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2017/09/9e881-enter2bthe2bdragon2b10.jpg?w=925&h=636

El señor Braithwaite, agente de un servicio secreto, está investigando al tal Han. Hasta el momento no ha tenido éxito en probar ningún delito concreto contra él. Pero es un secreto a voces que Han lidera una organización dedicada al narcotráfico, y muchas atractivas mujeres desaparecen para siempre en las inmediaciones de su isla. Allí, Han ha creado su propia escuela de artes marciales y organiza unos torneos cada cierto tiempo. Aprovechando esa circunstancia, Braithwaite decide reclutar a Lee para que, haciéndose pasar por un luchador más de la competición, logre arrojar algo de luz sobre las siniestras actividades de Han. Braithwaite le explica a Lee que ya habían enviado a una agente a la isla, y le enseña la foto de la chica, llamada Mei Li. Pero hace meses que Braithwaite no ha podido contactar con ella, y se teme lo peor: Cadáveres flotantes aparecen de vez en cuando en las costas, y aunque se sospecha que la red de Han está implicada en esos escabrosos delitos no hay manera de probarlo.

Sigue leyendo