El hombre de mimbre – Robin Hardy, 1973

https://i0.wp.com/www.elpelicultista.com/wp-content/uploads/2014/05/wicker-man-poster.jpg

The wicker man

Reino Unido, 1973

Director: Robin Hardy

Género: Suspense

Guión: Anthony Shaffer

Intérpretes: Edward Woodward (Sargento Howie), Christopher Lee (Lord Summerisle), Britt Ekland (Willow)

Música: Paul Giovanni

Argumento

El sargento Howie, un agente de la policía británica, es enviado a una remota isla escocesa para investigar la desaparición de una niña. Cuando llega al pueblo comprueba contrariado que nadie conoce a la ausente jovencita. Ninguno de los lugareños está dispuesto a colaborar con él en la búsqueda de la muchacha. Incluso su supuesta madre desmiente tras ver la foto que la desaparecida se trate de su hija.

Lo que parecía una misión rutinaria se torna cada vez más misterioso para el sargento Howie. Éste decide quedarse en la isla para investigar y se hospeda en la pensión local, regentada por el posadero McGregor y su atractiva hija Willow. Pronto, Howie se dará cuenta de que los habitantes de la isla han retornado a sus raíces paganas. Ésto llenará de consternación al sargento, que es un ferviente cristiano. Los lugareños cantan alegres canciones antiguas y entonan folklóricas melodías escocesas, realizan ancestrales rituales y danzan desnudos por las noches junto a megalitos y lugares de culto. Incluso en la escuela los niños reciben una formación diferente a la que se imparte en el resto del Reino Unido. En el colegio, el sargento descubre que alumnos y maestra le mintieron al afirmar que no conocían a la desaparecida Rowan, pues ésta figura en la lista de estudiantes del centro. Tras la insistencia del policía, la profesora sugiere enigmática y veladamente que la chica que busca está muerta. Pero, para perplejidad del agente, no existe ninguna partida de defunción, y cuando en el cementerio abre la supuesta tumba, en el interior del atáud sólo encuentra un conejo.

La isla ha sido descristianizada y la comunidad que en ella habita permanece hermética y semiautónoma respecto al estado británico. Quien realiza las funciones de gobernador es un excéntrico aristócrata que reside en un opulento castillo a las afueras del pueblo. El sargento Howie se dirige a visitar a Lord Summerisle y éste le relata que fue su abuelo quien inició la re-paganización de la isla. Desde entonces, han vuelto a adoptar los ritos célticos, druídicos y pre-cristianos de sus antepasados. El flemático policía de firmes convicciones cristianas siente repugnancia ante todo aquello, pero lo más importante es aclarar qué ha sucedido con la pequeña Rowan. Tampoco el misterioso Lord Summerisle puede o quiere aportar información al respecto.

Al día siguiente van a comenzar las festividades primaverales, un evento de gran importancia para la comunidad neo-pagana que habita la isla. En la biblioteca del pueblo, Howie lee que en esa anual celebración, en los tiempos antiguos se pedía a los dioses que las cosechas fueran abundantes, y que si el pasado año no lo habían sido, debía realizarse un sacrificio ritual: Un animal puede ser suficiente, pero los dioses prefieren ser aplacados por un sacrificio humano… Horrorizado tras aprender eso, el sargento comienza a sospechar que la chica desaparecida fue víctima de un sangriento crimen ritual, del cual todos los habitantes de la isla son cómplices.

Howie decide regresar a Inglaterra para informar a sus superiores y buscar refuerzos, pero cuando está dispuesto a marcharse en su avioneta, comprueba con desasosiego que el motor no arranca… Inmediatamente imagina que los aldeanos han saboteado la avioneta para que se tenga que quedar allí, para que no pueda escapar…

De esa forma, el sargento es testigo del pintoresco y folklorístico evento popular pagano: Los lugareños desfilan como en una especie de carnaval, ataviados con máscaras de animales y disfraces varios. Howie toma la resolución de “infiltrarse” en la procesión, y para ello golpea en la pensión al posadero McGregor, dejándolo inconsciente, y colocándose el disfraz de bufón que el dueño de la taberna pensaba lucir. Vestido con ese atuendo que oculta su rostro y facilita su anonimato, Howie sigue a los pueblerinos, intrigado por sus intenciones y por el sentido de sus extraños rituales…

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2016/08/483fa-wicker-man-britt-ekland-poster.jpg?w=700

Comentario

Muy interesante película británica de suspense que retrata la confrontación en apartadas tierras escocesas entre el oficial cristianismo británico (encarnado en el pragmático y sufrido sargento Howie) y las tendencias neo-paganistas de carácter druídico, las cuales además del amor y la comunión con la naturaleza contienen también elementos oscuros…

El “cacique” local Lord Summerisle está interpretado nada menos que por Christopher Lee, uno de los máximos exponentes del cine de terror europeo y protagonista de muchas películas dedicadas a la figura de Drácula.

La sueca Britt Ekland da vida a la seductora y voluptuosa Willow, hija del posadero, que danza desnuda rítmicamente intentando atraer a su órbita al sargento británico, que está en la habitación contigua debatiéndose con la “tentación de la carne”…

https://i1.wp.com/decadesofhorror.com/wp-content/uploads/2014/09/wicker-man-the-1973-DI.jpg

Christopher Lee

“The wicker man” combina elementos de thriller, de terror y también de película musical. Está basada en la novela “Ritual”, de David Pinner. Christopher Lee, que realiza un papel soberbio como el simpático pero inquietante Lord Summerisle, consideraba ésta película como la mejor de las más de 200 en las que participó.

En el 2006 se realizó un remake hollywoodiense de éste film. La versión americana, protagonizada por Nicholas Cage, es una bazofia que no le llega ni a la suela de los zapatos a la original británica (algo que suele suceder cuando productores estadounidenses deciden explotar éxitos europeos – como la danesa “Nattevagten” a.k.a “Nightwatch” (1994) de Ole Bornedal – o asiáticos – como la japonesa “Ringu” (1998) de Hideo Nakata – con el único objetivo de llenarse rápidamente los bolsillos a base de ideas ajenas).

FHP, 2015

Anuncios

Síntomas – José Ramón Larraz, 1974

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2016/02/69d79-symptoms.jpg?w=700

Síntomas (V.O. Symptoms)

España/Reino Unido, 1974

Director: José Ramón Larraz

Género: Terror

Guión: José Ramón Larraz, Stanley Miller

Intérpretes: Angela Pleasence (Helen), Lorna Heilbron (Anne), Peter Vaughan (Brady)

Música: John Scott

Argumento

Helen invita a su amiga Anne a pasar unos días con ella en una gran casa campestre en el bosque. Una vez allí, Anne se fija en la fotografía enmarcada de una joven. „¿Familiar tuya?“ „No, sólo una amiga“ responde la anfitriona melancólica y misteriosamente…

Al día siguiente, Helen acude a la farmacia del pequeño pueblo cercano. El propietario del negocio le pregunta a la mujer (a quien ya conoce) si ha venido otra vez con “Miss Cora”, y Helen contesta que no, que ésta vez ella se ha quedado en Londres, y que ha venido sola…

Por las inmediaciones de la mansión pulula un vecino cincuentón llamado Brady, que desempeña las tareas de guardabosques y leñador. Helen siente una enorme antipatía hacia él, siempre le rehúye; y Brady, individuo de mirada torva y turbadora, no quitará el ojo de encima a las dos mujeres.

Durante un paseo por la campiña, Helen revela a Anne que puede “oír cosas que nadie más oye”, y que percibe todo lo que sucede en ese bosque.“En éste lago alguien se ahogó” dice mientras sube a una barca para cruzar a la otra orilla.

Pronto Helen da muestras de grave inestabilidad mental, de severo desequilibrio psicológico, y su amiga comenzará a preocuparse. Por las noches, Anne oye gritar a Helen desde su habitación, chillando como posesa y lamentándose angustiosamente en medio de violentos ataques de pánico. Pero cuando Anne, alarmada, va a comprobar si su amiga necesita ayuda, ésta (que ha cerrado su puerta desde dentro) abre y reacciona con calma, como si nada hubiera sucedido.

Helen percibe fantasmales presencias en el interior de esa casa. Varias veces ve fugazmente reflejarse sobre espejos la figura de una etérea mujer. Incluso Anne, que no tiene dones paranormales, escucha por las noches ruidos extraños procedentes del desván, lentos pasos y crujidos… Al día siguiente se lo comenta a su amiga, pero ésta le dice que sólo son figuraciones suyas (sabiendo mejor que nadie que en realidad hay “algo más”).

El novio de Anne llega hasta la casa campestre con la intención de recogerla para regresar a Londres, pero Anne le dice que su amiga no se encuentra bien, y que será mejor que se quede unos días más con ella. Helen reacciona con distanciada frialdad cuando Anne vuelve con ella, como si se sintiera celosa del novio de su invitada. Helen se torna posesiva, y reconoce abiertamente estar enferma y necesitar ayuda de Anne, pero se niega a regresar a Londres pues quiere quedarse sola con ella en el caserón lejos de la ciudad, en su plácido retiro del bosque. Anne no sabe cómo ayudarla, porque no conoce la causa de su enfermedad, sólo sus “síntomas” (de ahí seguramente el nombre de la película).

El guardabosques Brady sigue al acecho, y espía a las muchachas desde su cercana guarida. Helen lo sabe, y también lo tiene a él bajo vigilancia, siempre paranoicamente observando los alrededores con sus prismáticos desde la ventana.

Anne desea ayudar a su amiga, pero ella misma comienza a sentirse cada vez más incómoda en la inhóspita mansión. Una noche, tras despertarse a causa de pasos y crujidos procedentes del desván, Anne se levanta con sigilo y se dirige hacia allí, pensando que Helen se ha desvelado…

Comentario

“Síntomas” es una interesantísima película de terror atmosférico repleta de tensión e intriga, rodada en Inglaterra por el español José Ramón Larraz, un director poco conocido pero muy digno de ser reivindicado. Entre sus obras se encuentran “Vampyres”, filmada ese mismo año de 1974 también en la campiña inglesa, y “Los ritos sexuales del Diablo” (a.k.a. Black Candles), un fantaterror-softcore de 1982 algo inferior en calidad.

Ésta producción de temática espectral con toques de terror psicológico emplea muy apropiadamente un ritmo lento, pausado y angustioso. Los crujidos de las maderas y las puertas que chirrían en el interior de la casa, las tormentas y vendavales en el gris exterior, el rítmico tic-tac del reloj de carillon y los latidos del corazón, que palpita cada vez más rápidamente… Todo ello recursos muy bien aplicados a las tensas escenas del metraje.

Óptima resulta también la interpretación de las protagonistas, especialmente la de Angela Pleasence (Helen); hija por cierto del famoso actor británico Donald Pleasence (“Halloween” de John Carpenter, 1978). Angela Pleasence da vida a una mujer con poderes parapsicológicos seriamente afectada por un oscuro trauma del pasado.

FHP, 2015