Sol blanco del desierto – Vladimir Motyl, 1970

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/ru/4/40/1970_beloe_solntse_pustyni.jpg

Sol blanco del desierto (V.O. Белое солнце пустыни) a.k.a. “The white sun of the desert”

URSS, 1970

Director: Vladimir Motyl

Guión: Valentin Ezhov, Rustam Ibragimbekov

Intérpretes: Anatoliy Kuznetsov (Fyodor Sukhov), Spartak Mishulin (Sayid), Tamara Fedotova (Gyulchitai)

Música: Isaac Schwarts

Género: Drama

Argumento

Fyodor Sukhov (o Sújov) es un soldado del bando rojo durante la guerra civil rusa. Sukhov ha sido destinado a los áridos desiertos del Turkestán, en Asia Central. Al comienzo piensa que su misión allí pronto estará concluída y que podrá regresar a casa junto a su mujer Katerina Matyeevna. Durante varios momentos a lo largo del film recuerda a su esposa en medio de bucólicos paisajes y narra en su mente las cartas que nunca tiene la oportunidad de escribirle.

Caminando por el desierto, Sukhov encuentra una cabeza que sobresale de las tórridas arenas. Se trata de Said, un turkmeno que fue condenado a muerte por un jefe tribal de la zona. Pero Said sigue vivo, Sukhov le da de beber y lo desentierra.

El soldado ruso está convencido de que finalmente puede emprender el camino de regreso rumbo a su hogar. Pero la lucha allí aún no ha terminado. Remanentes del Ejército blanco siguen en la zona, hostigando a un destacamento de tropas bolcheviques. Además los blancos se han aliado a un poderoso caudillo local, llamado Abdullah. Sukhov entra en contacto con una pequeña tropa de rojos, y al ser él quien cuenta con más experiencia militar se convierte en el comandante. A sus órdenes estarán entre otros el joven recluta Petrukha (o Petruja).

Sigue leyendo

Anuncios

Tokugawa Ieyasu – Daisuke Ito, 1965

https://i0.wp.com/rarefilm.net/wp-content/uploads/2016/05/Lord-Tokugawa-Ieyasu-1965.jpg

Tokugawa Ieyasu

Japón, 1965

Director: Daisuke Ito

Género: Histórica, jidaigeki, drama

Guión: ?

Intérpretes: Kinnosuke Nakamura, Kinya Kitaoji

Música: Akira Ifukube

Argumento

Japón, siglo XVI. Odai, la hija del samurai Tadamasa Mizuno, se ha desposado con Hirotada Matsudaira, daimyo de Mikawa e importante miembro del clan Matsudaira. El hermano de Odai es contrario a ese matrimonio, pues prefiere apoyar a los Oda, el otro poderoso clan aristocrático, rival de los Matsudaira. Sin embargo, por motivos políticos y con la intención de mantener la estabilidad, se consuma el casamiento. Odai se siente feliz con su marido, y en 1542 nace su hijo Takechiyo (quien más tarde se convertiría en Ieyasu, el primer shogun Tokugawa).

Pero Hirotada está gravemente enfermo. Además, su clan está dividido. En las luchas entre feudos por alcanzar el poder y unificar la nación, una parte de los Matsudaira apoya al clan Imagawa, y otra a los Oda. El propio Hirotada respalda a los Imagawa.

El frágil y achacoso Hirotada es presionado para que cambie de bando. Si no está dispuesto a hacerlo, debería (según las normas del código samurai) matar a su propia esposa para demostrar su lealtad a los Imagawa, pues ella está relacionada con los Oda. Para evitar eso, deciden divorciarse. El pequeño Takechiyo se queda al cargo de su padre, y Odai debe abandonar a la familia y marchar a Nagoya. Una vez allí, ha de contraer segundas nupcias con el daimyo de Sado, que es un aliado de los Oda.

Entretanto, Takechiyo es secuestrado y tomado como rehén por los Oda. Por no haber podido impedir su rapto, los muchachos que lo escoltaban se hacen diligentemente el seppuku en la playa (Antes han recibido una “clase” demostrativa donde han aprendido cómo debe realizarse el suicidio del auto-destripamiento ritual).

Sigue leyendo

El frío verano del 53 – Aleksandr Proshkin, 1988

https://i2.wp.com/kinogo.club/uploads/posts/2014-02/1393415270_holodnoeleto.jpg

El frío verano del 53 (V.O. “Холодное лето пятьдесят третьего”)

URSS, 1988

Director: Aleksandr Proshkin

Guión: Edgar Dubrovsky

Intérpretes: Valeriy Primorykhov (Sergei Basargin, “Luzgin”), Anatoliy Papanov (Nikolai Starobogatov, “Kopalych”), Viktor Stepanov (Mankov), Nina Usatova (Lida), Zoya Buryak (Shura)

Música: Vladimir Martynov

Género: Drama

Argumento 

A un remoto poblado de casas de madera en los bosques rusos han llegado dos nuevos moradores, ex-presos políticos que se han beneficiado de la amnistía general concedida en 1953 tras la muerte de Stalin. Pero no solo los presos políticos han sido liberados… Con la medida de vaciar las cárceles hordas de delincuentes campan ahora a sus anchas por toda la URSS.

Allí residen tan solo una decena de personas: Un viejo alcalde o jefe local, exageradamente fiel a la línea del partido, caricatura del buen burócrata. Un agente de policía, veterano de la II Guerra Mundial; una oronda señora muda con su hija adolescente; una especie de filósofo apodado “El Barón”, una anciana y poco más.

La jovencita, llamada Shura, entabla una amistad “lolitesca” con uno de los recién llegados. Éste es un haragán que trata de parasitar a la comunidad, comiendo siempre sin trabajar jamás. El sueño de la chica es ir algún día a Moscú, la gran ciudad.

Un día llega al pueblo una banda de criminales, que se atrinchera en la casa del “Barón”. Esos maleantes también han sido amnistiados. Los bandidos mantienen al Barón como rehén, y tratan de sacarle información sobre el pueblo. Lo que ellos quieren no es quedarse allí por mucho tiempo, sino hacerse con armas de fuego de gran potencia, y formar un grupo bien organizado para cometer atracos. Para ello, deben antes neutralizar al policía, y de paso hacerse con su ametralladora (ellos poseen armas rudimentarias y de poco calibre). Intentan forzar al Barón a tenderle una trampa al agente, haciéndole venir a su casa con cualquier excusa banal.

Sigue leyendo

Caligola: La storia mai raccontata (a.k.a. Caligula, the untold story) – Joe D´Amato, 1982

https://i0.wp.com/ecx.images-amazon.com/images/I/91GE8BxFPbL._SL1500_.jpg

Caligola: La storia mai raccontata (a.k.a. Caligula, the untold story)

Italia, 1982

Director: Joe D´Amato

Género: histórica, neo-peplum, erótica-softcore

Guión: Joe D´Amato, George Eastman, Michele Soavi

Intérpretes: David Brandon (Calígula), Laura Gemser (Miriam), Fabiola Toledo (Livia), Michele Soavi (Domitius)

Música: Carlo Maria Cordio

 

Argumento

Roma, 37 d.C. Cayo César Germánico (David Brandon) ha sucedido a su tío Tiberio como Emperador. El joven Cayo César (que sería póstumamente conocido con el apodo de Calígula – “Botitas”-) es un desequilibrado con delirios de grandeza, que se hace adorar por sus súbditos como si fuera un dios encarnado. Su soberbia llega hasta el punto de ordenar la decapitación de las estatuas de Júpiter para colocar una réplica en piedra de su propia cabeza en el lugar de la del dios supremo del panteón romano. Calígula instaura un reino de terror, una sangrienta tiranía de la que sus propios senadores comienzan a resentirse. Para burlarse de éstos, decide investir con el cargo de cónsul a su caballo Incitatus. Cruel y lascivo, el emperador se entrega asiduamente a las más frenéticas y voluptuosas bacanales.

Por las noches, una misma pesadilla le acosa sin tregua: Es perseguido en la playa por un misterioso enemigo enmascarado que trata de matarle, disparando una flecha con su arco. Mientras en una ocasión se revuelve en su lecho soñando la repetitiva secuencia onírica, uno de sus criados intenta efectivamente asesinarlo. Pero el déspota despierta a tiempo, y el tiranicida es detenido en el acto. Calígula resuelve poner a su agresor un castigo ejemplar más duro que la muerte: le cortará los tendones de brazos y piernas y le amputará la lengua, torturándolo con saña y provocando al desgraciado el máximo sufrimiento. Tras ello, Domicius (que así se llama el desventurado) deberá vivir como un vegetal, incapaz de moverse o hablar, como un muñeco testigo mudo de los excesos salvajes del monarca.

En otra ocasión, Calígula pasea con su guardia pretoriana en la misma playa escenario de la pesadilla que cada noche le atormenta. Allí se encuentra con un grupo de jóvenes, chicos y chicas, que encienden su desenfrenada lujuria. El tirano se dirige a una pareja, formada por Ecio y Livia. Ella es una conversa al cristianismo, y porta consigo un amuleto pisciforme, que simboliza su nueva fe. Pero él es hijo de un importante miembro del senado, y sólo por éste motivo Calígula los deja en paz… al menos por el momento. Más tarde, cuando ya no hay testigos y la pareja se encuentra sola en un bosque cercano, Ecio y Livia son abordados nuevamente por Calígula, quien viola a Livia, hasta el momento virgen, mientras su anonadado prometido es sujetado por uno de los esbirros del déspota. Livia trata de resistirse, y saca el puñal de Calígula para clavárselo en defensa propia, pero el emperador se percata y la hoja se hunde en las carnes de la joven. Tras ello, también Ecio es asesinado. Al ser éste hijo de un influyente político de la corte, la realidad de los hechos es obviamente ocultada, y Calígula señala a integrantes de la nueva secta oriental de los cristianos (a la que la chica pertenecía) como autores del doble crimen. En consecuencia se desata una nueva oleada de persecución contra los cristianos.

Sin embargo, no todos están tan convencidos de que el César sea inocente. Entre los que sospechan de él se encuentran muchos de sus senadores, que llevan ya tiempo conspirando para derrocarlo. El líder de la trama es el senador Marcelus, quien había enviado al criado Domicius para que liquidase al loco. Marcelus y los suyos buscan la manera de librar a Roma del demencial dictador, pero no es tan fácil, pues a Calígula aún le quedan apoyos en el senado.

Por otro lado, también la egipcia Miriam (Laura Gemser), sacerdotisa de Anubis, tiene la certeza absoluta de que Calígula es el asesino de la pareja. Miriam decide vengar a su amiga Livia; y para ello se inscribe como concubina en el harén del César, presentándose ante un “seleccionador” (marcadamente homosexual) que la acepta entre las candidatas a trabajar en lo sucesivo como encargadas de aplacar la insaciable lujuria del tirano. Miriam piensa que así, estando cerca de Calígula, tendrá tarde o temprano la oportunidad de acabar con él, aunque para ello muera en el intento. Antes de entregarse al harén imperial, la egipcia ofrenda su virginidad a Anubis, penetrándose con un consolador de ébano, que rompe su hasta entonces intacto himen.

Calígula, por su parte, se encuentra con sus senadores tratando de diseñar un megalomaníaco proyecto arquitectónico. Algunos tratan sutilmente de disuadirlo, pues no hay suficiente dinero para ello en las arcas del estado. Pero Calígula no atiende a razones, e insiste en la construcción de monumentos y edificaciones que atestigüen su “divinidad” y su “eterna gloria”. En el momento del brindis, el emperador finge ser víctima de un envenenamiento, y cuando dos de los senadores que conspiraban contra él le adulan cínicamente y uno de ellos ofrece pagar de su bolsillo la construcción, Calígula se recupera al instante y toma la palabra de ambos: al que había ofrecido costear el proyecto “si el emperador se salvaba” le recuerda su promesa; al que había “ofrecido a los dioses su propia vida por la del emperador” lo atraviesa con su espada en el acto. El reino de terror de Calígula se hace cada día más insoportable, y la facción de Marcelus lleva por el momento las de perder.

Mientras tanto, Miriam se ha integrado en el harén. El seleccionador de concubinas procede a mostrar a las chicas cómo han de complacer las voluptuosidades del crápula. Bajo las directrices del afeminado, una de las jóvenes practica una felación a un esclavo griego, mientras las demás se tocan. Una de las mujeres, mayor y poco agraciada, ha sido aceptada solamente para copular con perros y caballos, para regocijo voyeurístico del degenerado emperador y sus ministros.

Calígula y sus allegados se refocilan viciosamente en una orgía desenfrenada, donde tiene lugar además (a modo de espectáculo) una brutal pelea de gladiadores, sin más armas que unos puños metálicos. Las salpicaduras de sangre de los contendientes llueven sobre los ebrios y obnubilados participantes de la bacanal, mientras éstos muerden sus muslos de pollo, o se revuelcan con esclavas y eunucos.

La conspiración para deponer a Calígula y lograr que la normalidad y el orden retornen a Roma sigue su curso. Por un lado, los senadores rebeldes de Marcelus; por el otro, la joven egipcia, infiltrada entre las concubinas. Por medio está también un robusto guerrero bárbaro procedente del norte, Ulmar. Príncipe en su tierra natal y esclavizado por los romanos, Ulmar ha obtenido el cargo de guardaespaldas personal del César…

Comentario

Ésta película sobre el depravado emperador romano es un remake filmado con el único y exclusivo propósito de aprovechar el éxito de la superproducción también italiana “Calígula” (1979) de Tinto Brass. El controvertido y sumamente productivo Joe D´Amato (junto con Jess Franco uno de los “reyes” de la serie B de los ´70 y ´80) dirigió éste largometraje neopeplum-softcore obteniendo sorprendentemente un resultado bastante decente. Podría incluso decirse que la versión d´amatiana (ésta “segunda parte” apócrifa) no es necesariamente inferior en calidad a la original de Tinto Brass, que contaba con un presupuesto mucho más holgado.

En algunas escenas, éste “Caligola 2” recuerda a la obra de Pasolini (especialmente a “Salò o le 120 giornate di Sodoma”). Por cierto, resulta sorprendente que el “Divino Marqués” de Sade, autor del mencionado libro en el que se inspiró Pasolini, y de “Justine” (encarnada por Romina Power en la gran pantalla de la mano de Jesús Franco) no escribiese una novela biográfica sobre Calígula, el más “sádico” de los emperadores de la Antigua Roma según consta ya en las crónicas de Suetonio.

La banda sonora de Carlo Maria Cordio decepciona, pues no es tan épica y bombástica como cabría esperar en una película de ésta temática. Más bien pasa desapercibida, lo que no sucede con la memorable música del Calígula de Tinto Brass (plagiada por cierto al compositor ruso Prokofiev).

Al igual que la de Jesús Franco, la filmografía de Joe D´Amato es bastante irregular. Si bien la mayor parte de sus muchas películas son prescindibles y de ínfima calidad (se dedicó incluso al porno duro en sus últimos años), cuenta con algunas genialidades del terror y gore como “Antropophagus” (con George Eatman en el papel de caníbal protagonista y banda sonora de Marcello Giombini) y “Buio Omega” (cuya música fue compuesta nada menos que por los Goblin, colaboradores de Dario Argento). La actriz Laura Gemser (que interpreta a la egipcia Miriam) es una habitual de las películas de Joe D´Amato a lo largo de los años ochenta, y da vida a la famosa “Emmanuelle”.

D´Amato también perpetró allá por los primeros años ochenta producciones tan bizarras e inenarrables (pero al mismo tiempo entrañables) como “Porno Holocaust” o “Las noches eróticas de los muertos vivientes”, ambas un cruce de géneros entre el terror zombi y el softcore.

En el secundario papel del desgraciado Domicius (que trata de matar al tirano en las primeras escenas) tenemos a un joven Michele Soavi, quien años después se dedicaría él mismo a la realización de películas dirigiendo la excelente “Dellamorte Dellamore” (1994), basada en los comics de Dylan Dog, con Rupert Everett y una bellísima Anna Falchi.

“Caligola 2” cuenta en su versión integral (más de dos horas) con algunas escenas “hard”, de sexo explícito.

FHP, 2015

Diario de Bucaramanga – Carlos Fung, 2013

https://i2.wp.com/pics.filmaffinity.com/Diario_de_Bucaramanga-419600638-large.jpg

Diario de Bucaramanga

Venezuela, 2013

Director: Carlos Fung

Género: Histórico

 

Argumento

El militar francés Louis Perú Delacroix, que ostenta el rango de coronel y ha combatido a las órdenes de Napoleón, se encuentra en Sudamérica y entra como edecán al servicio de Simón Bolívar. Estamos en 1828 y el Libertador Bolívar, padre de la Gran Colombia, debe estar alerta ante las conspirativas intrigas de sus rivales, liderados por su propio vicepresidente, el general Francisco de Paula Santander. Entre los partidarios de éste último se encuentra el señor Mutis, suegro del francés. Mutis le ha encargado a su yerno Louis que funja de informador, de infiltrado en las filas de Bolívar, que le pase datos al bando santanderista. Con esa misión, Delacroix entra a trabajar junto al libertador, cuyos consejeros miran con recelo al coronel galo, debido a sus antecedentes que poca confianza inspiran. Bolívar inicialmente tampoco se fía de él, pero está convencido de que es mejor permitirle trabajar para la causa (tal vez por aquello de “ten cerca a tus amigos, pero más cerca todavía a tus enemigos”). Bolívar le encarga a Louis que se dedique a redactar los acontecimientos y el día a día, sucesos políticos y cotidianos, que vayan ocurriendo durante su estancoa en la ciudad de Bucaramanga, a modo de diario. Allí, Bolívar y los suyos han establecido su cuartel general y contemplan con creciente preocupación los eventos que se van sucediendo en las cortes, con el creciente poder y la amenazante influencia del general Santander.

Tras la escisión de los territorios sudamericanos de la Corona española han surgido disputas entre los líderes independentistas. Bolívar desea crear una Patria Grande, un estado integrador continental, que una a los pueblos latinoamericanos: la Gran Colombia, incluyendo a Venezuela, Quito (Ecuador), Perú y la actual Bolivia. Por su parte los santanderistas pretenden fomentar la partición de ese gran estado, fragmentarlo, erosionarlo, promover el separatismo (que eufemísticamente denominan „federalismo“).

Al principio Delacroix escribe a su suegro sobre los sucesos en compañía de Bolívar, cumpliendo con la función de espía que le había sido encomendada. Pero con el tiempo, el francés comienza a simpatizar sinceramente con Bolívar y su causa, llegando a encontrarse ante el peliagudo dilema de elegir entre mantener la lealtad hacia su suegro o ser fiel a la idea de la Patria Grande encarnada por Bolívar, que es la suya también.

Sin romper los vínculos con su suegro, Delacroix opta por permanecer a las órdenes del libertador sin revelar a los enemigos de éste datos de importancia.

Tras descubrir que el complot contra su vida había sido orquestado por Santander, Bolívar es investido con poderes dictatoriales y destituye a su traicionero vicepresidente, a quien condena a muerte. Sin embargo, le perdona magnánimente la vida y cambia la pena máxima por la del destierro. Santander se exilia a los EEUU, estableciéndose en New York. Allí recibirá las instrucciones de sus “hermanos” francmasones para continuar con el proceso de partición de la Gran Colombia, el “divide y vencerás” que siempre tan útil resulta a los imperialistas anglos.

Tras la muerte de Bolívar, Santander regresaría para traer las ideas del liberalismo inglés, del laicismo progresista elucubrado en las logias europeas y norteamericanas, y el utilitarismo economicista igualmente de corte masónico.

Comentario

Sorprende que ésta producción venezolana apenas haya sido puntuada en la base de datos cinematográfica “IMDb”, lo que hace suponer que no ha recibido la difusión que se merece.

La caracterización de los personajes está muy bien lograda, en especial la de los tres pincipales: Delacroix, Bolívar y Santander. Al destino trágico del Libertador, traicionado y con su sueño de la Patria Grande hecho pedazos antes de cristalizar, se une el de su ayudante francés, quien arruinado, expulsado de Venezuela y de regreso en Francia, narra la historia de su vida junto a Bolívar a la posadera que regenta la humilde pensión donde se hospeda.

Bolívar, aquejado de una grave enfermedad (probablemente tuberculosis) muere en 1830. Su amigo francés se quita la vida varios años después en el hostal parisino, tras la narración de sus aventuras (siendo el contenido de la película mayoritariamente un gran flashback) a la dueña del establecimiento, no sin antes dejar sobre la mesa esas vivencias puestas por escrito: El diario de Bucaramanga.

En la película aparece Manuela Sáenz, la compañera sentimental de Bolívar, a quien ayudó a salir indemne de un atentado que iba a perpetrarse contra él en Bogotá. A ella, Bolívar la nombraría “la libertadora del Libertador” por haberle salvado la vida.

FHP, 2015

Los 47 Ronin – Kenji Mizoguchi, 1941

https://www.asiatorrents.me/imgz/images/425159Cover%20-%20Genroku%20Chushingura.jpg

Los 47 Ronin (V.O. Genroku Chushingura)

Japón, 1941-1942

Género: Chanbara/Histórico

Director: Kenji Mizoguchi

Guión: Kenichiro Hara

Intérpretes: Tokusaburo Arashi (Okuno Shogen), Yoshizaburo Arashi (Takuminokami Asano)

Música: Shiro Fukai

Argumento

Japón, era Tokugawa, principios del siglo XVIII. En los corredores del palacio del shogun, se produce un altercado en el que es herido el alto funcionario Kira por parte de un daimyo, el señor feudal Asano. Éste, cansado de los ultrajes del primero, decidió atentar contra Kira, pero falló en su propósito homicida. Una vez detenido, dice que no tiene nada contra el shogun, y que se arrepiente… de no haber matado a Kira. Por orden expresa del shogun, Asano es condenado a hacerse el seppuku; y los 47 samurais que estaban a su servicio, encabezados por el chambelán Oishi, pasan a ser ronin, samurais sin señor. El clan Asano es disuelto. Los samurais “desempleados”, movidos por una lealtad hacia su señor que va más allá de la muerte, deciden vengarse de Kira, y después de muchos preparativos le cortan la cabeza, tras lo cual se entregan a las autoridades. Éstas les conceden el honor de morir por seppuku en lugar de ser ejecutados como vulgares criminales. Finalmente, uno tras otro comete el hara-kiri, hasta llegar el turno del lider de los ronin, Oishi.

Comentario

Éste colosal largometraje de casi 4 horas de duración fue estrenado en los cines japoneses en dos fases: La primera entrega en diciembre de 1941, y la segunda en 1942. Concretamente, la primera parte apareció el 11 de diciembre, sólo cuatro días después del incidente de Pearl Harbour – excusa que EEUU necesitaba para inmiscuirse en la IIGM.

La historia está basada en hechos reales, y narra una épica caballeresca muy arraigada en el Japón, donde ha adquirido tintes de leyenda, una épica muy impregnada por el Bushido, o código de honor samurai; que hace hincapié en las viriles cualidades del valor, la lealtad y el sacrificio.

Si bien el tema es fascinante, ésta película flojea lamentablemente debido a que, con toda probabilidad, no ha envejecido bien. En primer lugar es extremadamente larga, de un ritmo muy lento, y además influye negativamente el hecho de que tuve la mala suerte de verla con unos subtítulos que no estaban bien sincronizados (ese es el caso, sobre todo, en la primera parte).

Otras películas posteriores, como las de Sergio Leone, también pueden ser consideradas “largas y lentas”, pero sin embargo en éstas sí se mantiene la tensión dramática en todo momento, en parte gracias a la excelsa banda sonora de Morricone.

Más tarde se harían otras adaptaciones de la historia de los 47 Ronin, la más reciente, de 2013, por parte de EEUU y con el “gaijin” Keanu Reeves como protagonista, interpretando a un mestizo japo-británico… Sin haber visto esa película, no es difícil adivinar que poca será la fidelidad hollywoodiense hacia la historia japonesa original (y hacia el carácterístico estilo nipón).

Respecto a la Genroku de los años cuarenta, añadir que la segunda parte (estrenada en 1942) mejora respecto a la primera (1941), debido a que se incluyen escenas de la cultura japonesa como el teatro kabuki (aún en vida de los 47 ronin, éstos alcanzaron una vasta popularidad debido a que se hicieron obras teatrales sobre ellos), música tradicional (que contrasta con la banda sonora de la película propiamente dicha, muy “occidentalizada” y que no difiere demasiado respecto a las que por la misma época se empleaba para las producciones americanas), y en la trama se hace patente el dramatismo final del ritual suicidio al que los valientes samurais sin dueño se ven abocados. Gracias especialmente a la segunda parte, los que visionan el film pueden hacerse una idea acerca de cómo era la vida cotidiana en la corte del Japón feudal de la era Tokugawa, su mentalidad y sus costumbres.

“Los 47 Ronin” de Mizoguchi será interesante para cinéfilos y japanófilos, pero aburrirá y resultará cansina al vasto público, a aquellos que sólo ven cine “para entretenerse”.

FHP, 2014