Romanzo Criminale – Michele Placido, 2005

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Romanzo Criminale – Italia, 2005

Género: Neo-Polizziesco, Thriller

Director: Michele Placido

Guión: Michele Placido &al. (basándose en la novela homónima de Giancarlo De Cataldo, basada a su vez en hechos reales)

Intérpretes: Kim Rossi Stuart (Il Freddo), Anna Mouglalis (Patrizia), Pierfrancesco Favino (el Libanés), Jasmine Trinca (Roberta)

Música: Joshua Berman &al.

“Romanzo Criminale” es una de las mejores películas llegadas desde el país transalpino en los últimos años. Michele Placido, más conocido como actor que como director, adapta a la gran pantalla la novela homónima basada en la fascinante historia de la Banda de la Magliana, una sociedad criminal surgida en la periferia de Roma durante los años 70 y vinculada a la Mafia, a la Camorra, al terrorismo, a la política y a la polémica logia masónica P2.

Puede considerarse un neo-polizziesco de tintes épicos (heredero de “Milano Calibro” o “Il Boss”), con más que evidentes reminiscencias a Scorsese y no exenta de toques pasolinianos.

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Retratos robot de los integrantes de la auténtica Banda della Magliana

Cambiando los nombres de los auténticos protagonistas pero haciendo un retrato más o menos fidedigno de los acontecimientos reales, la historia comienza con el pacto acordado por un grupo de jóvenes delincuentes de los suburbios decididos a prosperar en la ardua senda del crimen.

Tras el secuestro de un aristócrata y el cobro del rescate que por el habían solicitado,”Il Libanese” (líder del grupo), propone invertir el dinero en tráfico de drogas y fundar una sociedad estructurada, lo que supondría hacerle la competencia a los jefes criminales ya establecidos, como “Il Terribile”.

A la temeraria propuesta del ambicioso Libanese se unen sus amigos de la infancia “Il Freddo”, “Il Dandy” y otros. Este último mantiene una tórrida relación con una exuberante prostituta llamada Patrizia, a la que pretende explotar como proxeneta. Por su parte el comisario Scialoja comienza a seguir la pista de la nueva sociedad delictiva, que ya ha cometido diversos asesinatos a fin de hacerse con el poder en el ámbito del hampa romano. Vigilando a Patrizia el policía descubre que uno de sus clientes le ha pagado con dinero procedente del rescate desembolsado para la liberación del barón Rosellini (primer delito de la banda); y a raíz de esto las sospechas recaen en el Dandy, uno de los socios más cercanos del sanguinario Libanese , quien ahora domina en los bajos fondos romanos tras haberse ferozmente desembarazado de los otros jefes criminales que se interponían en su camino hacia la cúspide.

“Il Freddo” (llamado así por su frío e impertérrito hieratismo) es otro de los integrantes del grupo que ahora gobierna los negocios ilegales de la capital italiana. Su hermano menor ha sucumbido a la drogadicción convirtiéndose en un toxicómano con los brazos agujereados con picotazos de jeringuillas. Il Freddo le reprende numerosas veces por ello sin poder evitar que el díscolo hermano continúe consumiendo la heroína con la que él y su banda se lucran.

A continuación el gélido gangster se enamora de la profesora de repaso de su heroinómano hermano, una jóven estudiante de arte y arqueología llamada Roberta (interpretada por la bellísima Jasmine Trinca), a la que obviamente oculta sus ilícitas actividades.

Paralelamente a las vivencias de los protagonistas se van sucediendo durante el metraje acontecientos que han marcado la historia italiana de las últimas décadas, como el atentado ultraderechista contra la estación de trenes de Bolonia, o el asesinato del primer ministro Aldo Moro a manos de las Brigadas Rojas; sucesos de la crónica negra en los que la Banda della Magliana o grupos asociados a ella se vieron de un modo u otro implicados.

Il Freddo se va distanciando paulatinamente de sus labores criminales, en parte por su relación con Roberta (con la que acaricia la idea de abandonar Italia), y en parte por estar en desacuerdo con ciertas turbias conexiones de la organización con grupúsculos terroristas e intrigas políticas. Entretanto el Dandy establece conexiones con la Mafia siciliana, la más jerarquizada y poderosa organización criminal del país, en vías de estructurar la banda romana a su imagen y semejanza.

“Il Libanese”, por su parte, jefe oficial y fundador del grupo; comienza a decaer en una espiral de decadencia, engullido por una posición que le viene grande desempeñar. Admirador de los césares y de Mussolini, con vocación de dictador y profundamente narcisista; el otrora carismático Libanese, convertido en consumidor abusivo de alcohol y cocaína, comete un error fatal que acaba costándole la vida. Por una trivial banalidad, negarse a pagar una deuda tras un juego de cartas, es apuñalado repetidas veces a la salida de un bar por otro jefe criminal. Il Freddo, al enterarse, monta en cólera y, dispuesto a vengar la muerte de su amigo toma la resolución de reincorporarse activamente a las empresas delictivas, persiguiendo al fugitivo asesino del Libanese y liquidando a personas cercanas a éste como represalia.

El Dandy, más pragmático, se vincula en demasía a un boss mafioso conocido como Tío Carlo, pues aspira a que sus conexiones puedan auparle a las altas esferas, a la jet-set del crimen, donde confluyen actividades delictivas con negocios legales y política; donde la ilegalidad comienza a diluirse en legalidad aparente.

El Freddo se ve obligado a esconderse de las autoridades al ser puesto en busca y captura, y entre él y el Dandy surgirán roces que dañarán la amistad de manera irrecuperable.

El comisario Scialoja, dispuesto a poner tras las rejas a los líderes de la banda, comienza un affaire con la prostituta Patrizia, iniciándose un ménage a trois entre ambos y el Dandy.

“Romanzo Criminale” es una película mejorable en algunos aspectos (podría habersele sacado un mayor partido empleando una banda sonora más setentera al estilo de “Milano Calibro 9” o las de Lalo Schifrin – “Dirty Harry”- combinadas con hits de la época), ya que el apasionante tema que se narra tiene un enorme potencial que es harto difícil extraer en todo su esplendor. No obstante estamos ante una excelente muestra de cine de gangsters contemporáneo, a mi manera de ver bastante mejor que la sobrevalorada americanada “The Departed”, que pese a ser del gran Scorsese no cuenta ni por asomo con la magnificencia de sus precedentes obras de épica gangsteril “Goodfellas” y “Casino”.

“Romanzo Criminale” es tambien muy superior a otra película de similar temática vista por mí recientemente, la insulsa “Lucky Luciano” (1973) de Francesco Rosi; donde solo destaca la soberbia interpretación de Gian Maria Volontè.

En resumen: Muy buen film, si bien no perfecto, pero altamente recomendable.

FHP, 2005