Labios de sangre – Jean Rollin, 1975

https://images.fineartamerica.com/images-medium-large/lips-of-blood-aka-levres-de-sang-1975-everett.jpg

Lèvres de sang

Francia, 1975

Director: Jean Rollin

Guión: Jean-Loup Phillipe, Jean Rollin

Intérpretes: Jean-Loup Phillipe (Frédéric), Annie Belle (Jennifer)

Música: Didier William Lepauw

Género: Terror

Argumento

Una mujer ataviada a la usanza del siglo XIX y dos hombres llegan una noche en furgoneta a un cementerio y transportan dos cadáveres envueltos en sábanas blancas hasta una cripta, colocándolos en sendos féretros. Antes de salir de allí, colocan una cruz en la puerta para evitar que los muertos la traspasen en caso de que regresan del otro mundo. Instantes después, las sábanas comienzan a moverse, y los cadáveres se alzan…

En una fiesta para celebrar el lanzamiento al mercado de un nuevo perfume, un hombre llamado Frédéric se queda ensimismado observando un cartel publicitario. En él pueden verse las ruinas de un castillo en medio de unos boscosos parajes.

Frédéric tiene un flashback que le transporta a su infancia. Cuando era niño estuvo allí una noche. Se había perdido y llamaba a su madre; y al acercarse a las puertas del castillo conoció a una bella joven de cabello corto que allí vivía. La chica le protegió, ofreciéndole un lugar donde pasar la noche. El pequeño Frédéric se enamoró de la muchacha, y prometió que volvería a buscarla, pero nunca más volvió a verla…

Sigue leyendo

White Zombie – Victor Halperin, 1932

https://i1.wp.com/www.kotzendes-einhorn.de/blog/wp-content/uploads/2014/10/White_Zombie.jpg

White Zombie

EEUU, 1932

Director: Victor Halperin

Guión: Garnett Weston (basado en novela de Wlliam B. Seabrook)

Intérpretes: Bela Lugosi (Legendre), Madge Bellamy (Madeleine), John Harron (Neal)

Música: Abe Meyer

Género: Terror

https://i.ytimg.com/vi/eIMyV687uN0/maxresdefault.jpg

Argumento

Neal y Madeleine, estadounidenses de visita en Haití, acuden al castillo del señor Beaumont, a quien conocieron durante el trayecto en barco a la isla. La joven pareja está a punto de casarse, y el rico terrateniente Beaumont le había ofrecido a Neal un trabajo en Nueva York.

Por el camino, desde el coche de caballos, Neal y Madeleine presencian unos ritos funerarios de los autóctonos. Un poco más adelante, el sobrecogido cochero negro les advierte de la presencia de “zombis” por esos lares; al ver cómo unos extraños individuos caminan hacia ellos. A la cabeza de los muertos vivientes se encuentra un sinistro personaje que se apodera de la bufanda de Madeleine. Tras ese pequeño contratiempo, el coche de caballos continúa su trayecto hasta llegar a la mansión de Beaumont.

Una vez allí, Neal y Madeleine conocen al Dr. Bruner, el misionero que en breve habrá de desposarlos. Ellos están convencidos de que las historias de muertos vivientes de las que hablara el cochero no son más que absurdas supersticiones de los lugareños. Pero Bruner, que ya lleva muchos años vivendo en Haití, cree que una verdad tenebrosa se oculta tras esas leyendas…

Beaumont es notificado por su mayordomo de la llegada de los huéspedes. En realidad, el acaudalado caballero sólo está interesado en Madeleine; ella es el único motivo por el que ha invitado a la pareja. Desde que la vió en el barco se enamoró perdidamente de ella. La oferta de trabajo a Neal era tan solo una excusa para atraer a la pareja a su casa. Beaumont pretende ganarse los favores de la joven y conseguir que se olvide de su prometido.

Para lograrlo, está incluso dispuesto a recurrir a la magia negra: Acude a Murder Legendre, una especie de brujo dueño de un molino. Se trata del mismo personaje que lideraba a los zombis que Neal y Madeleine vieron desde el coche. Legendre era el misterioso individuo que le quitó a la chica su bufanda (sin duda para usar esa prenda en alguna de sus oscuras nigromancias). El brujo le dice a Beaumont que hay una forma de conseguir lo que desea, pero que para ello “hay un alto precio que pagar”…

Ese mismo día ha tenido lugar el enlace matrimonial entre Neal y Madeleine, oficiado por el misionero Dr. Bruner. Por la noche, mientras se celebra la boda en el castillo de Beaumont, Legendre practica un funesto ritual vudú: Ha tomado un grueso cirio, lo raspa hasta darle la forma de una mujer, le envuelve la bufanda de Madeleine a la figura y comienza a quemarla…

https://i2.wp.com/horror.wpengine.netdna-cdn.com/wp-content/uploads/2016/05/Poster-White-Zombie_03-1024x804.jpg

Mientras tanto, Madeleine se desvanece en la sala de banquetes del castillo, ante su estupefacto marido y el no menos asombrado Beaumont. Aparententemente está muerta, y en un ataúd es llevada a una cripta al día siguiente.

Pero Legendre, que no olvida lo que le prometió a Beaumont, tiene facultades para “resucitarla” – Aunque sea en forma de zombi…

Sigue leyendo

La noche de los diablos – Giorgio Ferroni, 1972

https://i0.wp.com/images.static-bluray.com/movies/covers/42334_front.jpg

La noche de los diablos (V.O. La notte dei diavoli, a.k.a. “The night of the devils”)

Italia, 1972

Director: Giorgio Ferroni

Guión: Eduardo Manzanos Brochero, Romano Migliorini, Gianbattista Mussetto (basándose en relato de Aleksei Tolstoy)

Intérpretes: Gianni Garko (Nicholas), Agostina Belli (Zdenka), Teresa Gimpera (Elena)

Música: Giorgio Gaslini

Género: Terror gótico

https://www.clubdesmonstres.com/best/img/nuitdesdiables5.jpg

Argumento

Un hombre se desploma herido en el campo, cerca de la frontera italiana con Yugoslavia. Es llevado a un hospital, y cuando vuelve en sí muestra claros síntomas de confusión y amnesia. No recuerda su identidad y es incapaz de articular palabra. Un inspector de la policía intenta averiguar quién es el misterioso paciente. Todo indica que se trata de un yugoslavo. En general, el hombre se comporta tranquilamente; pero comienza a agitarse durante la noche y parece sentir miedo ante la oscuridad.

https://www.filmlinc.org/wp-content/uploads/2015/07/nightofthedevils2-1600x900-c-default.jpg

Gianni Garko como Nicholas

Días después de su ingreso, el amnésico recibe la visita de una atractiva joven. La muchacha dice ser amiga suya, pero lo único que sabe de él es que se llama Nicholas.

Cuando la chica es llevada ante el paciente, éste reacciona con un ataque de pánico. La visión de la visitante ha provocado en él un efecto traumático. Por primera vez Nicholas dice algo: “Sacadme de aquí” e intenta escaparse. Pero es reducido y vuelven a encerrarlo en su habitación. Allí, comienzan a retornar poco a poco a su mente los recuerdos de los acontecimientos que le llevaron a su desafortunada situación actual…

Unas semanas antes, Nicholas conducía por una zona campestre cuando de repente apareció de la nada una mujer ante él. Tratando de frenar, su coche se salió de la carretera chocando contra unos árboles en el bosque. Ahora el motor estaba estropeado. La mujer había desaparecido, y Nicholas se internó en el bosque, en busca de personas que pudieran ayudarle a reparar su vehículo o a llegar a la localidad más cercana.

Unos hoscos aldeanos ven avecinarse al forastero. Los pueblerinos, que miran con recelo al extraño, entierran a un muerto en el cementerio; el difunto está ensangrentado. Mientras tanto, Nicholas llega a una aldea semiabandonada, parcialmente en estado de ruina; casi un pueblo fantasma. Se respira allí una atmósfera inquietante y poco acogedora. Poco después llegan los escasos habitantes del lugar, que regresan del entierro. Son una familia encabezada por el patriarca, sus dos hijos y sus dos hijas. También hay dos niñas, cuya madre es la hija mayor del cabeza de familia. El fallecido al que acaban de sepultar es el hermano del patriarca.

Los aldeanos son parcos de palabras pero ofrecen al forastero pasar la noche en su casa – Pues no es posible arreglar el coche ahora, no hay pensiones cerca… y sobre todo: Es peligroso permanecer en el bosque cuando se torna oscuro. La más joven de las hijas se llama Zdenka – es la chica que más tarde visitará a Nicholas en el hospital. Entre la joven y el recién llegado comienza a surgir una atracción mutua. Jovan, el hijo mayor, se comporta fríamente y con cierta hostilidad; pero se ofrece a intentar reparar el coche al día siguiente. Pese a su hospitalidad, todos en la casa se muestran taciturnos y muy reservados, dando la impresión de que tienen algo que ocultar. Por la noche, Zdenka acompaña a Nicholas a la “habitación de huéspedes”, que es la misma que hasta hace poco ocupaba su tío difunto. Cuando Nicholas intenta abrir la ventana (cerrada y reforzada con barras metálicas) la chica le implora que no lo haga, y que la deje bien cerrada – sobre todo durante la noche.

https://i2.wp.com/www.dailyhoroscopes1.com/imgs/celeb/full/9506-5.jpg

Agostina Belli como Zdenka

Al cementerio llega una siniestra y enajenada mujer, la misma que Nicholas vió al llegar a esos parajes y la que causó su accidente. La bruja se hace un corte en la mano y deja que su sangre gotee sobre la tumba del muerto poco antes enterrado. La familia está al corriente de la existencia de esa nigromante. La consideran la fuente de las calamidades que azotan a la comarca, y que han provocado que los lugareños vayan abandonando el pueblo. El patriarca está dispuesto a tomar medidas contra ella.

A la mañana siguiente, mientras Jovan trata de reparar el automóvil de Nicholas (para que éste se vaya lo antes posible), el cabeza de familia se interna en el bosque con una afilada y larga estaca para dar caza a la bruja…

https://saturdaysinema.files.wordpress.com/2014/12/p12a1.jpg?w=648&h=444

Comentario

Notabilísima película de terror gótico basada en un relato de Alexei Tolstoy (“La familia del Vurdalak”), inspirado a su vez por las viejas leyendas eslavas de vampiros, muertos vivientes y pactos demoníacos. Ya el arranque del film, durante los primeros diez minutos, resulta muy prometedor: Las macabras y oníricas imágenes pesadillescas que aturden al desdichado protagonista enganchan desde las primeras escenas: Sexo y muerte se combinan en el binomio aterrador y excitante del “eros-thanatos”.

https://filmscoop.files.wordpress.com/2012/07/la-notte-dei-diavoli-7.jpg?w=450&h=219

Los artesanales efectos especiales de “gore” y putrefacción están muy bien logrados.

La continuación no decepciona, y tras unas secuencias introductorias donde vamos conociendo al misterioso paciente en su estado amnésico, poco a poco se va revelando a modo de flashback la historia que ha llevado al protagonista a su lamentable estado: El terror vivido en la remota aldea ha hecho mella en su salud mental. La visita de Zdenka va logrando que paulatinamente Nicholas consiga ordenar sus pensamientos.

https://filmscoop.files.wordpress.com/2012/07/la-notte-dei-diavoli-9.jpg?w=450&h=208

La película se torna cada vez más interesante a partir de su segunda mitad; desde que (en la memoria de Nicholas) los miembros de la familia comienzan a ser infectados por un vampirismo que los zombifica (convirtiéndose casi todos en “vurdulaks”). El desenlace es apoteósico y demoledor, sumamente romántico y cargado de tragedia.

https://image.tmdb.org/t/p/w1280/xhUNsyMDj6t94aSkVmesFZdEXMd.jpg

Gianni Garko, para quien el papel de yugoslavo era muy adecuado al ser él de origen croata, interpreta al protagonista. Garko destacó durante los años sesenta en varios italo-western como los de la saga de „Sartana“ o  “10.000 dollari per un massacro” (Romolo Guerrieri, 1967). También desempeñó el papel principal en el giallo “La flor de pétalos de acero” (Gianfranco Piccioli, 1973) y apareció en la excelente “Il Boss” (Fernando Di Leo, 1973).

Zdenka está interpretada por la bellísima Agostina Belli – a quien pudimos ver en „Baciamo le mani“ (1973) de Vittorio Schiraldi.

El director Giorgio Ferroni es también el realizador, entre otros títulos, de la épica peplum “La guerra di Troia” (1961), con Steve Reeves en el papel principal.

“La noche de los diablos” es una pequeña joya del gótico italiano extrañamente poco conocida e injustamente relegada al olvido. Sin duda, una obra muy digna que es necesario reivindicar.

FHP, diciembre de 2015

La terrorífica noche del demonio – Jean Brismée, 1971

https://65.media.tumblr.com/18962c5b29dab094a98104a17225b49f/tumblr_mu9fmmmNVo1rzim2co1_500.jpg

La terrificante notte del demonio (a.k.a. La plus longue nuit du diable)

Italia/Bélgica, 1971

Director: Jean Brismée

Género: Terror

Guión: Pierre-Claude Garnier, Patrice Rhomm

Intérpretes: Erika Blanc (Lisa), Jean Servais (Baron von Rhoneberg)

Música: Alessandro Alessadroni

https://horrorpediadotcom.files.wordpress.com/2013/02/devils-nightmare.jpg?w=802&h=590

Argumento

La introducción que precede a los títulos de crédito nos sitúa en Berlín, durante un bombardeo aliado en 1945. El barón Karl von Rumberg, general de la Wehrmacht, se encuentra en su casa mientras fuera llueven las bombas. La guerra está perdida. Su esposa, la baronesa, está por dar a luz; pero se encuentra enferma, su estado físico es muy débil y fallece tras el parto. Von Rumberg espera que el bebé sea un niño. Mas la descendencia del barón no es un varón, sino una fémina… El general le dice a sus asistentes que se marchen al refugio, y él se queda sólo con la recién nacida. Tras bautizarla simbólicamente, hunde un puñal en el cuerpo de la pequeña. Lo hace con cara de resignación, como si de algún modo se viera forzado a cometer un acto tan abominable.

Muchos años después, en la época “actual” (es decir, cuando se rodó la película, en 1971) el barón vive retirado en el gran castillo familiar con su mayordomo y una criada. Crímenes espantosos suceden de cuando en cuando en las inmediaciones, y los lugareños los achacan a una misteriosa mujer conocida como “La Endemoniada”.

Un autobús portando a bordo un grupo de turistas circula por la zona. A causa del temporal, el guía del grupo y conductor del vehículo decide que lo mejor será detenerse. Preguntan a un extraño individuo delgado, de nariz aquilina y vestido de negro dónde pueden pasar la noche; y el siniestro hombrecillo (que parece un enterrador) les indica el castillo del barón von Rumberg.

https://jeffstafford76.files.wordpress.com/2014/08/devil-the-devils-nightmare.jpg?w=700

El grupo, compuesto en total por siete personas, entra en el inmenso y tenebroso castillo. Las puertas se abren solas. De improviso aparece el mayordomo, que conduce a los recién llegados a los aposentos para ellos dispuestos – parece como si ya les estuvieran esperando…

El guía del grupo se llama Max y es un glotón empedernido. Con él viajan seis turistas: Un joven cura llamado Alvin (que como luego descubriremos es todavía en realidad un seminarista); dos bellas muchachas, Corinne y Cathrine; un matrimonio, Howard y Nancy; y un viejo gruñón apellidado Mason.

https://i2.wp.com/cdn.ipernity.com/200/46/44/41714644.ecf845ad.640.jpg

Ivana Novak como Corinne

El mayordomo del castillo, Hans, explica que una maldición pesa sobre el lugar. Ya desde el siglo XIV han ido sucediendo desgracias y calamidades entre sus paredes. Saber eso, unido a la ya de por sí tétrica atmósfera, inquieta un tanto a los huéspedes. Más tarde aparece el barón, quien en su senectud se entretiene realizando experimentos alquímicos en el sótano.

El matrimonio compuesto por Howard y Nancy siempre está discutiendo. La voluptuosa Corinne flirtea coquetamente con Howard, y más adelante la insoportable Nancy pone a prueba los nervios de su marido con sus escenas de celos…

Durante la cena, los invitados preguntan al barón en qué consiste la maldición que mencionara su mayordomo. El aristócrata, cansado pero dispuesto a saciar la curiosidad de los presentes, les cuenta que en el siglo XIV un antepasado suyo hizo un pacto con el Diablo… Desde entonces, la primogénita de los barones von Rumberg sería consagrada a Satanás como súcubo, por todas las generaciones venideras. Cada vez que en el seno de la familia von Rumberg naciera en primer lugar una niña, ésta sería „La Endemoniada“.

„Pero usted no ha tenido ninguna hija, ¿verdad barón?“ inquiere Corinne. “Yo…no…” responde el caballero un tanto titubeante, deseando que no le hubieran hecho esa pregunta…

Esa noche, que es precisamente “El aniversario del Pacto”, llega una nueva viajera al castillo: Una pelirroja que dice llamarse Ilse Müller. La criada del barón ha abierto la puerta, y se siente visiblemente turbada al reconocerla “Dijiste que ya no volverías por aquí!”. Ilse se presenta y se une a los demás. Se sienta al lado del seminarista, y éste no puede evitar que sus ojos se posen en ella: Ilse es atractiva y va vestida de manera sugerente.

El hecho de que el barón sea un aficionado a la alquimia ha despertado la curiosidad de Nancy. Está convencida de que el barón ha logrado fabricar oro, y ávida de hacerse con algo del precioso metal, planea explorar el sótano cuando los demás estén durmiendo.

Su marido Howard también tiene algo previsto para la noche: Acostarse con la bella y provocadora Corinne (quien a su vez ya se ha revolcado antes lésbicamente con su compañera de habitación, la rubia Cathrine).

Mientras tanto, el tragaldabas Max intenta salir del castillo para buscar más provisiones que había dejado en el autobús, pero es imposible… El portón parece estar herméticamente cerrado. Mason trata de ayudarle pero todos sus esfuerzos son inútiles. De repente les sobresalta un agudo grito procedente de una de las habitaciones: Se trata de Cathrine, quien ha reaccionado despavorida al observar cómo gotea sangre del techo… Cuando Max, Mason y Corinne suben al piso superior comprueban que se trata de la sangre de un gato, que ha muerto brutalmente torturado con unos pinchos.

Con desasosiego, los turistas se percatan de que están encerrados en el castillo y de que en él hay suelto un psicópata… o algo peor…

https://www.cinematerial.com/media/posters/md/ji/jilu8z6t.jpg?v=1456287461

Comentario

Ésta co-producción italo-belga ha resultado ser un descubrimiento interesante. Siendo el director y los actores unos completos desconocidos y tratándose de un film de bajo presupuesto, uno está prejuiciosamente inclinado a pensar que debe por fuerza tratarse de un subproducto trash. La trama mil veces vista (unos viajeros que deben pasar la noche en un castillo del terror en el que uno a uno serán eliminados) parece confirmar las sospechas. Sin embargo, lo que inicialmente y de por sí parece un argumento de rutina y poco original, va tomando forma y convirtiéndose en una historia bien hilvanada que cuenta incluso con alguna que otra sorpresa.

Contrariamente a lo que sucedería en la típica película trash, los primeros muertos y escenas sangrientas no aparecen hasta bien entrados los 50 minutos de metraje. Hasta ese punto, la historia se va construyendo sólidamente, haciendo hincapié en el ambiente, en el desarrollo argumental y en la relación entre los personajes.

Es curioso señalar que las primeras víctimas de la súcubo Ilse perecen precisamente a causa de sus propias flaquezas: El zampabollos Max, atragantado durante un atracón; por su gula. Nancy, que quería robar el oro del castillo, y que se ahoga en una montaña de polvo dorado; por su codicia. Howard y Corinne; adulterio y lujuria, respectivamente… Y el único superviviente del grupo es el futuro cura. Quien hace un nuevo pacto con el Diablo (el fúnebre individuo que les recomendó hospedarse en el castillo) para salvar las almas de sus compañeros… y quien despierta a la mañana siguiente y encontrándose con que todo había sido un sueño y con que los demás están sanos y salvos (…¿pero aún por mucho tiempo?)

Si el barón mató a su hija recién nacida para evitar que la maldición de la Endemoniada continuara, ¿cómo es que ésta aún existe? Porque el barón ignoraba que Ilse era la hija ilegítima de su hermano mayor, y por tanto la primogénita de los von Rumberg – el sacrificio de su propia hija era inútil, pues la Endemoniada (su sobrina) ya había nacido antes…

Ésta “La terrificante notte del demonio” es el único largometraje de su director, el belga Jean Brismée (el resto de su escueta filmografía consiste en capítulos de series de televisión y documentales). El estilo visual y narrativo se asemeja en muchos aspectos al de directores curtidos y especialistas del terror como Jesús Franco y Jean Rollin.

La actriz principal es la italiana Erika Blanc (nombre real Enrica Bianchi) en el rol de Ilse. Recuerda bastante fisonómicamente a otra intérprete igual de ignota, Annik Borel, quien encarnó a Daniela en “La Mujer Lobo” (Rino Di Silvestro, 1975).

FHP, agosto de 2015

 

 

La Bella y la Bestia – Juraj Herz, 1978

https://elmanjarinmundo.files.wordpress.com/2014/09/panna_a_netvora.jpg?w=700

La Bella y la Bestia (V.O. Panna a Netvor)

Checoslovaquia, 1978

Director: Juraj Herz

Género: Fantasía/Romance

Guión: Juraj Herz

Intérpretes: Zdena Studenková (Julie), Vlastimil Harapes (Netvor)

Música: Petr Hapka

Argumento

Europa, siglo XIX. Un mercader checo se arruina después de que la caravana que transportaba sus valiosos productos fuera saqueada e incendida en un bosque maldito. El negociante es viudo y tiene tres hijas; las dos mayores son vanidosas y materialistas, mientras que la pequeña, Julie, es inocente y de buen corazón.

Como la familia ha quedado al borde de la miseria, el mercader se ve obligado a vender los objetos valiosos que les quedan en casa; entre éstos se encuentra un retrato al óleo de su difunta mujer, encuadrado en un marco de oro. La fallecida esposa del comerciante se parece mucho a Julie.

El hombre se despide de sus hijas y parte a través del bosque portando el cuadro. Su caballo muere durante el trayecto, y no tiene más remedio que continuar a pie cargando el cuadro a sus espaldas. Llega hasta una mansión semiderruída donde se dispone a pasar la noche. Es vigilado de cerca por el morador de la casa, que sin embargo no se presenta ante él. Pero como buen anfitrión, le ha dejado algo preparado para comer y beber. Mientras el mercader duerme, el dueño de la mansión observa admirado el cuadro y se lo lleva. Cuando el comerciante despierta a la mañana siguiente, halla en lugar del cuadro un gran número de alhajas y piedras preciosas. Satisfecho con la transacción y sumamente agradecido, se dispone a abandonar la casa… Pero antes comete la imprudencia de arrancar una rosa del jardín, con la intención de regalársela a su hija pequeña.

El habitante de la mansión, le interpela indignado ante lo que considera un robo, y por primera vez se muestra a los ojos de su “huésped”: Éste reacciona aterrorizado, pues al parecer su aspecto físico es monstruoso (el espectador todavía no ve a la criatura, pues la escena está grabada desde su perspectiva). El dueño de la casa, o “La Bestia”, le dice al mercader que debe morir por lo que ha hecho (arrancar la rosa). Su vida sólo será perdonada si una de sus hijas acude a la mansión por voluntad propia.

El lívido comerciante huye presa del pánico. Una vez ha retornado a su propiedad, puede de nuevo emprender sus negocios gracias a las joyas que ha adquirido. Pero todavía le preocupa el recuerdo de la Bestia, pues le acosa la posibilidad de su venganza. Ante la insistencia de su cariñosa Julie, que perspicazmente intuye que a su padre algo le atribula, el mercader cuenta la historia vivida (sólo sin mencionar que el ser que allí habita tiene una apariencia monstruosa).

Sin pensárselo un segundo, Julie parte sin demora hacia la vieja casa oculta tras las densas nieblas en el oscuro bosque… El residente de la mansión no hace acto de presencia, pero la observa con curiosidad e interés, parapetado tras diversos escondites. “La Bestia” tiene algunos sirvientes, tan monstruosos, enigmáticos y escurridizos como él.

El deforme ser posee sin embargo una voz muy agradable, y se comunica todas las noches con Julie. Pero el monstruo sabe que si ella lo viera cara a cara se espantaría y buscaría escapar, por lo que trata a toda costa de evitar ser visto por la muchacha. Se limita pues a hablarle cada noche durante un rato. Ella poco a poco se va sintiendo atraída hacia él, sumamente embelesada por su cálida voz y sus cautivadoras palabras.

“La Bestia” padece (además de su deformidad) una especie de trastorno esquizofrénico, pues mantiene diálogos mentales consigo mismo, como si en su cabeza dos fuerzas antagónicas pugnasen entre sí: Por un lado la parte maligna y animalesca (inclinada a matar a la chica para beberse su sangre) y por el otro la parte humana y bondadosa, que se enamora cada vez más de la atractiva Julie.

A “La Bestia” le atormentan esa constante lucha interior y el no poder mostrarse ante la mujer que ama; pero gracias a la presencia de la joven irá sanando poco a poco, y comenzará a librarse de su maldición…

Comentario

Ésta versión checa del popular cuento de “La Bella y la Bestia”, posee un tono más serio, oscuro y profundo que la mayoría de las adaptaciones de la clásica fábula infantil. La película está enriquecida con una envolvente atmósfera gótica, y amalgama elementos de drama romántico y de cine fantástico con toques de terror.

Narrando inicialmente lo que parece ser la historia de un amor imposible, el film evoluciona hacia la trascendencia de lo físico (la relación que “Bella” y “Bestia” tienen sin que ella le vea a él) y llegando a una fase de transmutación (“La Bestia” empieza a volverse humana); buscando así transmitir la moraleja de que el amor es la fuerza que todo lo hace posible…

Éste curioso cuento gótico eslavo recuerda en su estilo (argumental, visual y narrativo) a la polacaDom Sary a.k.a. “Sara´s House” (Zygmunt Lech, 1984).

El cine checo (o checoslovaco) cuenta con películas de temática similar sumamente interesantes, como es el caso de “Valerie a týden divu” a.k.a. “Valerie and her week of wonders” (Jaromil Jires, 1970) – una especie de “Alicia en el País de las Maravillas” repleta de magia y fantasía– o la excelente “Otesánek” a.k.a “Little Otik” (Jan Svankmajer, 2000), que incluye además grandes dosis de surrealismo y humor negro.

FHP, 2015

La casa de las ventanas que ríen – Pupi Avati, 1976

https://media.outnow.ch/Movies/Bilder/1976/CasaDalleFinestreCheRidono/posters.p/01.jpg

(Reseña escrita por el autor de éste blog en 2007)

La Casa dalle Finestre che Ridono (La Casa de las Ventanas que Ríen)

Italia, 1976

Director: Pupi Avati

Género: Terror, misterio, giallo

Guión: Antonio Avati

Intérpretes: Lino Capolicchio (Stefano), Francesca Marciano (Francesca)

Música: Amedeo Tommasi

Esta obra maestra del director Pupi Avati es una de las mejores películas de terror italianas de las que hasta el momento he tenido el placer de disfrutar, junto con Profondo Rosso, de Dario Argento.

Su claustrofóbica atmósfera está increíblemente bien lograda teniendo en cuenta el más que escueto presupuesto, lo que demuestra el talento en el género de Avati y sus colaboradores.

La trama cuenta con un suspense que no da tregua, y la historia propuesta es cavernosamente oscura, haciendo de este magnífico film uno de los máximos exponentes del cine gótico internacional y del thriller italiano, tambien conocido como giallo.

La película comienza con una secuencia onírica y pesadillesca durante los títulos de crédito. Vemos a un joven colgado del techo por las manos mientras es sádicamente apuñalado al ritmo de una tenebrosa música de órgano. La imágen se ve amarilla y ligeramente distorsionada, mientras una voz en off masculina; tétrica, espectral e inquietante, recita lo siguiente de forma casi ininteligible, a modo de siniestra psicofonía:

“ I colori, i miei colori…. Escono dalle mie vene…. Sono dolci i miei colori…. Dolci come l’autunno, caldi come il sangue, lisci come la sifilide….. e vanno dentro gli occhi della gente, portando a tutti l’infezione…. I miei colori…. Sono dentro al mio braccio i miei colori…. Meus Deus lontano, lontano vanno i miei colori….. Ma bisogna morire per loro, aprirsi dentro…. Deus senhor, purificarsi……. Via tutto, la purezza, sono tutti i miei colori……. Filho de puta, sì ecco…. Meus Deus, ecco…. sento che sta morendo…… purificarsi, purificarsi, sento che sta morendo….. Purificarsi……

[“Los colores, mis colores… salen de mis venas… son dulces mis colores, dulces como el otoño, calientes como la sangre, lisos como la sífilis penetran los ojos de las gentes, llevando a todos la infección… mis colores…están dentro de mi brazo, mis colores… Dios mío lejano, lejanos van mis colores, pero hay que morir por ellos, abrirse dentro, señor Dios, purificarse… fuera todo, la pureza, son todos mis colores, hijo de puta, sí, eso… Dios mío, eso… siento que está muriendo… purificarse, purificarse, siento que está muriendo… purificarse…”]

Despues nos vemos sumergidos en la historia, que inicia con la llegada a un pequeño pueblo cercano a Ferrara del restaurador de arte Stefano, que ha recibido el encargo de restaurar un fresco de la iglesia de la aldea de parte del empresario Solmi, quien quiere invertir para atraer turistas al decadente municipio.

http://vignette2.wikia.nocookie.net/nonciclopedia/images/8/89/Affresco_casa_dalle_finestre_che_ridono.jpg/revision/latest?cb=20130725100115

La deteriorada pintura muestra el martirio de San Sebastián, atravesado por cuchillos y con una expresión facial cargada de dolor y angustia. Stefano pronto se muestra fascinado por la calidad y el realismo del fresco, realizado hace varias décadas por un tal Buono Legnani, al que los escasos habitantes del poblado llaman “el Pintor de la Agonía”, porque disfrutaba retratando a moribundos.

Otros personajes que vemos aparecer junto a Stefano desde el inicio son su amigo Antonio, que se fue al lugar en busca de reposo para recuperarse de una depresión, y que le habló de Stefano al empresario Solmi; el cura Don Orsi, párroco bonachón de la iglesia donde el restaurador trabaja; su monaguillo Lidio, un jóven desequilibrado; Coppola, el chófer alcohólico de Solmi; y Francesca, la bellísima maestra de la escuela de la que Stefano se enamora súbitamente.

https://i0.wp.com/www.dietrolequinteonline.it/wp-content/uploads/2016/04/La-casa-dalle-finestre-che-ridono-1976-Francesca-Marciano-e-Lino-Capolicchio.jpg

Stefano (Lino Capolicchio) y Francesca (Francesca Marciano)

Otros aldeanos muestran un perfil bajo, hablan poco y miran con desconfianza y recelo al jóven restaurador de ciudad.

Antonio es el primero en hablarle a Stefano acerca de la leyenda negra del “Pintor de la Agonía” que pesa como una losa maldita sobre la trise aldea, y en mencionar a las siniestras e incestuosas hermanas del macabro artista, que emigraron a Brasil, donde se instruyeron en las artes de la magia negra y aprendieron rituales satánicos con sacrificios humanos.

Stefano no le hace mucho caso, piensa que son desvaríos de la delicada mente de su amigo. Stefano ni siquiera le da mucha importancia al hecho de recibir en su pensión llamadas telefónicas amenazándole de muerte si no se va, atribuídas por él a un simple bromista aburrido.

Una noche, Antonio llama al restaurador para decirle que tiene que hablar con él, porque ha descubierto algo muy importante sobre el pintor maldito, y que sabe que sus hermanas siguen vivas. Cuando Stefano llega al hospedaje de su amigo, ve con horror como éste se precipita al vacio desde su ventana en el quinto piso, impactando en la calle y muriendo en el acto. Pero Stefano ha visto algo más: una fugaz sombra en la habitación de Antonio justo despues de la tragedia. Así lo cuenta a los policías, pero éstos hacen caso omiso, le restan importancia al incidente y archivan el caso como suicidio, evitándose cualquier molestia. Vista la pasividad de todos e intrigado (ahora sí) por la historia del “Pintor de la Agonía” y sus hermanas perversas, Stefano inicia sus pesquisas para desenmascarar al asesino.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/eml/d/d4/Casa_dalle_finestre_che_ridono.png

Durante el funeral de Antonio sólo están presentes el cura Don Orsi, el monaguillo Lidio, Stefano y una vieja beata. En plena misa, Lidio se acerca a Stefano y le dice: “He metido una rata viva dentro del ataúd, así le hace compañía a tu amigo” Mientras se ve la cara de regocijo de Lidio y la expresión asqueada del restaurador, se oyen la misa en latín de Don Orsi y, enfocando al ataúd, unos crujidos inquietantes que proceden de su interior. (¡Magistral!)

Los propietarios de la pensión, para alejar al forastero del pueblo, deciden echarlo con el falso pretexto de que está por llegar un grupo de turistas que habían reservado hace mucho tiempo, y que ya no había sitio para él. Por ello, el irreverente monaguillo Lidio lleva a Stefano a una antigua mansión semiderruída a las afueras, donde sólo vive una pobre ancianita paralítica, que se alegra de tener un poco de compañía. Francesca decide mudarse allí a vivir con él.

Una noche, el curioso restaurador explora los sótanos de la casa, encontrando una vieja grabación que dice lo que se ha oído en los títulos de crédito (“I colori, i miei colori…”) y que Stefano atribuye inmediatamente a Legnani, el pintor maldito.

No quiero seguir contando más, solo diré que el film tiene un bizarro final, sumamente sorprendente y demoledor.

Si os gusta el gótico, ésta es vuestra película. De visión obligada para los amantes del terror y el misterio, y cuya historia, de oscura densidad, bien podría haber salido de la pluma de Poe o de la inspiración de Lovecraft.

FHP, 2007

Oro maldito – Giulio Questi, 1967

https://i2.wp.com/www.sospaghettiwestern.com.br/fotos%20catalogo/d/DJANGO%20VEM%20PARA%20MATAR.jpg

(Reseña escrita por el autor del blog el 16.04.2008)

Oro maldito (V.O. Se sei vivo spara! a.k.a. „Django kill!“)

Italia, 1967

Director: Giulio Questi

Género: Western

Guión: Giulio Questi, Franco Arcalli

Intérpretes: Tomás Milian (Forastero), Marilú Tolo (Lori), Piero Lulli (Oaks)

Música: Ivan Vandor

Obra maestra del “spaghetti-western” (género que por cierto para mí siempre ha sido infinitamente más interesante que el cine del oeste rodado en los USA), a la altura del “Mannaja” de Sergio Martino y según mi criterio, bastante superior a los Djangos de Corbucci y al “Grande Silenzio” del mismo director. En su ámbito cinematográfico, solo las propuestas del comercial Leone logran eclipsarla.

Giulio Questi, para mí hasta el momento un completo desconocido, nos ofrece más de 100 minutos de puro goce visual lleno de sorpresas, propinando contundentes bofetadas a los convencionalismos del género. Porque el film que nos ocupa no es ni mucho menos un “spaghetti” de argumento corriente. Ésta genial película, condenada al ostracismo tanto por cinéfilos como por cinéfagos, ha sido calificada con razón como “western gótico surrealista” y se la ha llegado a comparer con “El Topo”, jodorowskyana contribución al Séptimo Arte que apareció un par de años después.

https://i.ytimg.com/vi/lfn5OyMnC1Q/maxresdefault.jpg

Lo primero que vemos es una mano saliendo siniestramente de entre las arenas del desierto. Es la mano del protagonista, cuyo nombre no viene mencionado en ningún momento durante todo el metraje y al que llaman “the stranger”, el forastero. El actor que le da vida es un muy convincente Tomas Milian, intérprete ideal para el papel y curtido en numerosos productos hispanoitalianos de la época. Unos indios que merodeaban por esos contornos descubren al moribundo y logran sanarlo. Todo lo que desean a cambio es que les relate cómo es el mundo de los muertos, ya que él ha regresado del más allá. Los indios han transformado en balas el polvo de oro que el Forastero llevaba en los bolsillos, para que con ellas pueda vengarse de aquellos que le habían dejado en tan lamentable estado; semimuerto y enterrado.

Para conocer el transfondo del punto de partida que acabo de narrar, vemos en una lisérgica secuencia de flashback que Tomas Milian, el “stranger” sin nombre, pertenecía a una banda de forajidos multicultural que se hizo con un descomunal cargamento de oro asaltando a la comitiva de soldados que lo transportaba. Los problemas llegaron durante el reparto: El grupo está compuesto por estadounidenses “WASP”, indígenas mexicanos y nuestro híbrido protagonista, considerado “mestizo”. Los primeros, capitaneados por un canalla apodado “The Oak”, no están dispuestos a compartir el fruto de su atraco con esos “sucios indios”, por lo que los liquidan sin miramientos fusilándolos entre carcajadas.

Hasta aquí todo normal, el espectador piensa: “Claro, ahora el Forastero buscará a los traidores para vengarse; ese es el argumento de la película”. (Pero se equivoca…)

Por su parte, los bandidos gringos llegan a un pueblucho de mala muerte, de ambiente malsano y oprimente, donde deben adquirir nuevos caballos para proseguir su camino con el cargamento de oro sustraído.

Los pueblerinos, seres degenerados primitivos y sombríos que irradian una animalidad atávica, han descubierto que son bandidos y los linchan brutalmente (para hacerse con el oro, no hay otro motivo, aunque apelen a la justicia y al orden cínicamente).

Son masacrados con sadismo feroz y ahorcados en la plaza entre gritos de júbilo. (Hilarante la escena donde a uno de los bandidos el verdugo le quita el puro de la boca para ponerle la soga al cuello y luego se lo vuelve a colocar).

Sólo uno ha logrado zafarse de la municipal furia y ansia de sangre: The Oak, el jefe, el más importante.

En ese momento vemos llegar al poblado a un recuperado Tomas Milian que se dispone, gélido e impertérrito, a vengarse de The Oak; el cual cercado por los pueblerinos se parapeta en una tienda disparando desde la ventana. El Roble, con sumo terror, cree que el forastero es un espectro. Por ello le espeta: “¡Si estás vivo dispara!” (de ahí el título original del film). Y ya lo creo que le dispara: Lo deja como un colador, aunque no lo mata. A todo ésto se persona en el árido pueblo un ranchero cacique, que codicia el oro, escoltado por sus “muchachos” (un destacamento de rudos pistoleros vestidos de riguroso negro, que como después se hará más perceptible establecen una reminiscencia estética con la contemporánea “tribu urbana” de los moteros del cuero sadomasoquistas homosexuales).

https://i.ytimg.com/vi/57v3Yqbz2b4/maxresdefault.jpg

En ésta película participa Sancho Gracia, nuestro “Curro Jiménez”, como uno de los sicarios del ranchero (en la imagen a la izquierda).

El gordo ranchero se empecina con dejar con vida a the Oak para que éste confiese bajo tortura el lugar donde se oculta el áureo tesoro. Lo llevan al saloon para extraerle las balas y allí la turba de pueblerinos descubre que éstas no son de plomo, sino de oro, por lo que se abalanzan sobre el agonizante como hienas hambrientas para extraerle vorazmente las partículas del precioso metal, descarnándole y provocándole la muerte, para decepción del cacique y sus acólitos.

Lo que ellos no saben es que el oro ha sido previamente puesto a buen recaudo por dos individuos: El dueño del saloon y Hagerman, otro poderoso personaje del municipio que mantiene a su hermana enclaustrada en una habitación porque a su juicio “está loca”. El forastero Milian, que observa a la fantasmagórica hembra desde la arenosa plaza del poblado, siente desde el principio una fuerte atracción por ella, al verla asomada a la ventana.

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2016/07/6aa28-td2.png?w=700

La “loca” Elisabeth (Patrizia Valturri) y el Forastero (Milian)

Ambos poseedores del oro rivalizan entre sí e intentarán a su vez hacerse con la parte del otro. En represalia y como chantaje, el ranchero ordena el secuestro del hijo del dueño del saloon, un adolescente mancebo al que los inquietantes “muchachos” dedican miradas más que libidinosas. Milian se propone liberarlo, y el ranchero que lo retiene le lanza un desafío: El chico raptado pende del techo colgado por las manos de una cuerda, el forastero deberá cortar esa cuerda de un tiro situándose a a diez pasos del pendiente joven. Pero a ésta prueba de destreza se añade otra deficultad: Antes de enfrentarse al reto, Milian debe beber de golpe media botella de whisky! “Quiero comprobar si además de buen pistolero eres también buen bebedor”, dice el cacique socarrón.

Hasta aquí cuento, y no más, sobre la trama y subtramas de este enrevesado y sorprendente western atípico; lleno de elementos metafísicos, alegóricos (Tomas Milian se asemeja en más de una ocasión a una figura mística – llega incluso a ser crucificado), satíricos y surrealistas.

Film de culto atemporal, fusión entre el spaghetti almeriense y el terror gótico, con toques lisérgicos y alucinógenos (lo que en efecto lo hace precursor de “El Topo”).

Mención especial al reparto animalesco: El loro alcohólico y el caballo-bomba.

FHP, 2008