Coto de caza – Jorge Grau, 1983

Ayer, 26 de diciembre, fallecía Jorge Grau, director conocido sobre todo por haber realizado “No profanar el sueño de los muertos”, obra cumbre del fantaterror hispánico.

Para honrar su memoria publicamos hoy la crítica de “Coto de caza” (1983), su excelente aportación al género quinqui, que además está ambientada en época navideña.

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(Imagen: The Movie Database)

Coto de caza

España, 1983

Director: Jorge Grau

Género: Thriller, drama

Guión: Jorge Grau, Antonio de Jaén, Manuel Summers

Intérpretes: Assumpta Serna (Adela), Víctor Valverde (Jorge), Luis Hostalot (Mauri), Sabrina Siani (Lenni)

Música: Carlos Viziello

Argumento

Adela es una abogada que defiende a delincuentes barriobajeros, como carteristas y atracadores. De claras convicciones progres, la joven letrada considera que los maleantes son “personas que han crecido en un ambiente equivocado, que no han tenido una oportunidad en la vida”, y que debe tenerse compasión de ellos. Inmediatamente después de una de sus peroratas en las que, durante un juicio, calificaba a sus defendidos como “víctimas de la sociedad”, éstos le roban el coche a modo de “agradecimiento”. Los delincuentes son el Mauri y sus compinches el Chato y el Travolta, que habían seguido a la abogada con sus motos desde los tribunales hasta el centro comercial donde ella iba a realizar sus compras navideñas.

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Antesala de la silla eléctrica – Juan Orol, 1968

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(Imagen: amazon)

Antesala de la silla eléctrica

México/Puerto Rico, 1968

Director: Juan Orol

Género: Drama, policíaco

Intérpretes: Juan Orol (Clark), Dinorah Judith (Alicia), Frank Moro, Mario Sevilla

Argumento

El puertorriqueño Mario Scarli es condenado a muerte por el asesinato de Paul Diamond, un importante magnate de Hollywood. El reo deberá ser ejecutado en la silla eléctrica un par de semanas después.

El teniente Clark, del departamento de homicidios, es quien detuvo al acusado y presentó las pruebas incriminatorias al fiscal. Sin embargo, no se siente satisfecho. Pese a que los indicios no dejan duda de que Scarli estuvo implicado en el crimen, hay algo que no termina de cuadrar.

Pocos días después, Clark recibe un mensaje del alcaide de la cárcel San Quintín: Mario Scarli ha manifestado su deseo de ver al policía, antes de que su sentencia se cumpla. Clark encuentra a Scarli muy tranquilo, lo cual no puede decirse de los demás presos del corredor de la muerte.

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Las mil y una noches – Pier Paolo Pasolini, 1974

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(Imagen: mymovies.it)

Las mil y una noches (V.O. Il fiore delle mille e une notte)

Italia, 1974

Director: Pier Paolo Pasolini

Guión: Pier Paolo Pasolini (basado en la recopilación de cuentos “Las mil y una noches”)

Intérpretes: Ninetto Davoli (Aziz), Franco Citti (El Demonio), Tessa Bouché (Aziza), Ines Pellegrini (Zumurrud)

Música: Ennio Morricone

Género: Histórica, comedia, fantasía

Argumento

La esclava etíope Zumurrud está por ser vendida en un bazar. Varios jeques viejos y ricos van pujando por ella. Pero la chica, que tiene el privilegio de escoger quién debe ser su dueño, los va rechazando uno tras otro, y se burla además de ellos. Un joven llamado Nureddin se encuentra entre los espectadores que presencian la subasta y queda súbitamente prendado de la esclava. Ella lo ve y declara que no quiere como dueño a otro más que a él. Sin embargo Nureddin es pobre y no puede comprarla. La propia Zumurrud le da algunos cientos de dinares de su propio bolsillo para que pague por ella. Así, los dos se instalan juntos en una casa, donde hacen el amor apasionadamente.

Zumurrud se dedica a tejer unas telas que Nureddin a continuación debe vender al bazar. Pero ella la advierte que no la venda a un “hombre de ojos azules”, pues ello les traerá sin remedio la desgracia. Nureddin pide 200 dinares a cambio de la tela bordada, y está a punto de venderla. Pero otro interesado le ofrece 1000 dinares por ella… Es un hombre de ojos azules. Haciendo caso omiso a la advertencia de su enamorada, Nureddin concreta el negocio con ese desconocido. El hombre de los ojos azules, un cristiano, lo sigue hasta la casa donde se aloja y pide que le conceda su hospitalidad. Aunque un tanto receloso, Nureddin accede. Cuando se disponen a comer en el patio, el ingenuo joven cae inconsciente a causa de un potente somnífero que el extraño ha vertido en su bebida. El de los ojos azules rapta a Zumurrud, y cuando Nureddin vuelve en sí, se desespera al comprobar la desaparición de su amada esclava.

La chica es llevada por el extranjero a la presencia de uno de los jeques que infructuosamente pujaron por ella en el bazar. “Así que tú eras la que decía que mi miembro no se alzaba” dice socarrón el viejo, en referencia a las burlas que la esclava le dedicó durante la subasta. La joven es mantenida como prisionera en su fortaleza.

Mientras tanto, Nureddin está dispuesto a todo para recuperar a Zumurrud. En el pueblo va preguntando por ella y una especie de maga le promete localizarla. Al anochecer, la hechicera va al encuentro de Nureddin y le anuncia que su búsqueda ha tenido éxito. Tras explicarle dónde se encuentra la esclava, le dice que vaya allí esa misma noche a esperarla, pues la chica se descolgará por el muro con una cuerda. A cambio de su ayuda, la maga solicita ser poseída por el joven Nureddin, y éste no tiene ningún inconveniente en retribuirla de ese modo…

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Creed – Ryan Coogler, 2015

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(Imagen: fightquality)

Creed

EEUU, 2015

Director: Ryan Coogler

Género: Deportes, drama

Guión: Sylvester Stallone

Intérpretes: Michael B. Jordan (Adonis Johnson), Sylvester Stallone (Rocky), Tessa Thompson (Bianca), Phylicia Rashad (Mary Anne Creed), Milo Ventimiglia (Robert Balboa), Tony Burton (Duke)

Música: Ludwig Göransson

Argumento

1998: En un reformatorio de Los Angeles, Adonis Johnson es encerrado en una celda de aislamiento por haber participado en una trifulca. Siempre anda metido en peleas. Allí acude a visitarle Mary Anne Creed, la viuda del gran boxeador Apollo Creed. El muchacho, tras la muerte de su madre, creció en orfanatos y reformatorios. Nunca conoció a su padre porque murió antes de su nacimiento. Mary Anne le revela a Adonis que él es el hijo ilegítimo de su marido Apollo. El famoso boxeador dejó embarazada a una de sus amantes y murió en un combate contra Ivan Drago antes de que Adonis llegara al mundo. Mary Anne adopta al conflictivo joven y se dispone a darle un hogar.

La afición por las peleas, una herencia de su padre, sigue viva para Adonis en 2015. Ahora el joven se desempeña como boxeador amateur desplazándose para ello a la cercana Tijuana, en México. En Los Angeles trabaja en una oficina. Cansado de esa compañía toma una importante decisión: Dejar su empleo seguro y bien remunerado para zambullirse de lleno en el mundo del boxeo y dedicarse exclusivamente a su pasión. Su madre adoptiva intenta convencerle de que no lo haga, pero Adonis está determinado a seguir los pasos de su padre Apollo Creed, al que nunca llegó a conocer.

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Pedro Páramo – Carlos Velo, 1967

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(Imagen: images.45worlds)

Pedro Páramo

México, 1967

Director: Carlos Velo

Género: Drama

Guión: Manuel Barbachano Ponce, Carlos Fuentes, Carlos Velo (basados en novela de Juan Rulfo)

Intérpretes: John Gavin (Juan Rulfo), Ignacio López Tarso (Fulgor Sedano), Pilar Pellicer (Susana San Juan), Jorge Rivero (Miguel Páramo)

Música: Joaquín Gutiérrez Heras

Argumento

Antes de expirar, la moribunda madre de Juan Preciado le revela la identidad de su padre, a quien nunca conoció. Éste, que les había abandonado y que pese a su dinero nunca les mantuvo como se correspondía, se llama Pedro Páramo y vive en Comala.

Juan comienza su búsqueda, y al llegar a dichos parajes se los encuentra desolados, sin rastro de la localidad llena de vida que su madre le describió. Ve a un pastor que le indica la dirección del pueblo, recomendándole la pensión de doña Eduviges. Cuando Juan llega allí, la anciana asegura que “le estaba esperando”, sabía que vendría, porque se lo dijo Doloritas (la madre de Juan)…

Eduviges comienza a contarle al joven la historia del terrateniente Pedro Páramo: Al heredar su hacienda “La Media Luna”, Pedro estaba casi en la ruina y no tenía con qué pagar a sus trabajadores. Pero como era un hombre sin escrúpulos decidió hacerse con las propiedades de otros hacendados, propietarios de las tierras adyacentes, como Toribio Aldrete o Bartolomé San Juan. Empleando a su fiel lacayo Fulgor Sedano, fue consiguiendo poco a poco sus propósitos. También arregló a través de él su casamiento con Doloritas, pero sólo por motivos económicos, ya que ella contaba con una buena herencia. En realidad Pedro de quien estaba enamorado era de Susana, la hija de su rival Bartolomé San Juan.

Por la noche, en la pensión de doña Eduviges, Juan comienza a escuchar unos espectrales lamentos. No encuentra a la vieja posadera y decide marcharse, en busca de otros vecinos que habiten aún en el poblado. Llega así hasta la casa de Anita, la sobrina del cura. Cuando Juan comenta que estuvo donde doña Eduviges, Anita le explica que ésta hace tiempo que se ahorcó, lleva muerta ya muchos años… Como Anita también conoció a Pedro Páramo, prosigue contándole su historia a Juan allí donde Eduviges se había quedado…

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Perdición de mujeres – Juan Orol, 1951

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(Imagen: image.tmdb.org)

Perdición de mujeres

México, 1951

Director: Juan Orol

Género: Drama, gangsters

Argumento

Malena, una joven y bella provinciana, llega en tren a la capital. Está sola y desamparada, tiene muy poco dinero. Hay hombres que al notarlo tratan de aprovecharse de ella. La chica no pasa desapercibida para un elegante individuo que viaja en su mismo vagón. Éste es Gustavo Alonso, miembro de una organización criminal dirigida por el poderoso Tony Rizzo.

Una vez en México DF, Malena se aloja en una pensión. Hasta allí la lleva Andrés, un bondadoso taxista que al enterarse de la precaria situación económica de la muchacha decide no cobrarle. Andrés se ha enamorado de Malena y desea volver a verla. Por ello se ofrece a llevarla gratis por la ciudad, a las fábricas y oficinas donde Malena va a preguntar por empleo. Ella no parece notar lo que él siente por ella, cree que actúa así sólo por ser buena persona.

Tony Rizzo se ha convertido en uno de las figuras más importantes del sindicato del crimen. Sus enemigos quieren eliminarlo a toda costa. Pero Rizzo está muy bien preparado, entrena siempre su puntería. Sus rivales están liderados por Burton. Éste ordena a sus esbirros que lo liquiden. Los pistoleros intentan acribillar a Rizzo, pero éste sobrevive. En el seno del hampa parece estar en ciernes una violenta guerra de bandas.

Mientras tanto, Malena no tiene suerte en la búsqueda de empleo. Y necesita urgentemente dinero, no sólo para ella, sino también para mantener a su anciana madre y a su pequeña hija a las que dejado en el pueblo. Por azares del destino, Malena conoce a Avelina, una inquilina de su misma pensión que tiene graves problemas con el alcohol. Ella trabaja en un cabaret, le regala vestidos a Malena y le hace un peinado menos “provinciano”, las dos se hacen amigas. El cabaret donde actúa Avelina también funciona como prostíbulo. Y es propiedad de la organización criminal de Tony Rizzo…

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El Diablo y yo – Archie Mayo, 1946

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(Imagen: cdn.shopify.com)

El Diablo y yo (V.O. Angel on my shoulder)

EEUU, 1946

Director: Archie Mayo

Género: Comedia, drama, cine negro

Guión: Harry Segall, Roland Kibbee

Intérpretes: Paul Muni (Eddie Kagle/juez Frederik Parker), Anne Baxter (Barbara Foster), Claude Rains (Nick)

Música: Dimitri Tiomkin

Argumento

Eddie Kagle, jefe de una banda de gangsters, sale de la cárcel tras cumplir una larga condena. Su amigo y lugarteniente Smiley le espera a las puertas del presidio. Juntos se alejan de allí en coche. La organización ha crecido y es más poderosa. De improviso, Smiley saca su pistola y descerraja varios tiros a su jefe.

Cuando Eddie despierta, está en el infierno. Tarda en comprender que está muerto, y que ha sido asesinado a traición por su “amigo” Smiley, alguien en quien había depositado toda su confianza. Eddie, hecho una furia, desea vengarse a toda costa. El mismísimo Diablo tiene noticia de su llegada, y decide proponerle un trato. Aprovechando el enorme parecido físico entre Eddie y el juez Frederick Parker, Satán quiere que el alma de Eddie regrese al mundo físico para entrar en el cuerpo del juez y provocar su perdición. A cambio le concederá la oportunidad de vengarse de Smiley.

El fantasma de Eddie, acompañado del Diablo, retorna a la Tierra. Ambos, invisibles para el ojo humano, entran en una sala donde el juez Parker encabeza un proceso. Sin causa aparente, el magistrado se desvanece; y entonces el Diablo hace que el alma de Eddie tome posesión de su cuerpo. Cuando Parker despierte, será Eddie quien viva en su interior – lo que, como cabe esperar, provocará innumerables equívocos.

A todos llama la atención el súbito cambio en la personalidad y el comportamiento del modélico juez. Parker se conduce ahora como un hampón, con vocabulario y modales barriobajeros. Eso preocupa enormemente a su criado Albert, y más todavía a su secretaria y prometida Barbara. De repente, después de volver en sí, Parker habla de ajustarle las cuentas a un tal Smiley, alguien que nadie sabe quién es; y constantemente se comunica con “Nick”, un “amigo imaginario” al que sólo él es capaz de ver (y quien no es otro que el Diablo). El doctor Matt Higgins, amigo de Fred Parker y de Barbara, está especializado en psiquiatría y sugiere que el magistrado padece un trastorno de personalidad. Sin embargo no cree que haya motivo para alarmarse y está convencido de que las aguas volverán a su cauce por sí mismas.

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