Rocky III – Sylvester Stallone, 1982

Rocky III

EEUU, 1982

Director: Sylvester Stallone

Género: Drama, deportes

Guión: Sylvester Stallone

Intérpretes: Sylvester Stallone (Rocky), Talia Shire (Adrian), Burt Young (Paulie), Carl Weathers (Apollo), Burgess Meredith (Mickey), Mr. T. (Clubber Lang)

Música: Bill Conti

Argumento

Tras vencer a Apollo Creed en el combate de revancha, Rocky Balboa se convierte en toda una celebridad. Ha dejado de ser un “don nadie” para profesionalizarse, metiéndose de lleno en el mundo de los pesos pesados del boxeo. “El potro italiano” es ahora un gran campeón y saborea las mieles del éxito. Rico y famoso, despierta la envidia y la animadversión de un luchador desconocido procedente de Chicago, llamado Clubber Lang. Éste, que sigue de cerca los combates de Rocky, es un individuo brutal y peligroso que piensa que sería capaz de vencerlo sin dificultad. Y es que Rocky, que ahora gana millones, sale en las portadas de las revistas y se ha mudado con su familia a una mansión; parece haber bajado la guardia, haberse aburguesado. Ya no es el tipo duro de barrio de sus comienzos, ahora se ha “civilizado”. Viste elegantes trajes y concede regularmente entrevistas, es todo un fenómeno mediático. Sus entrenamientos se han convertido en un “show”, no en un desafío contra sí mismo para superarse, sino en una especie de espectáculo grotesco donde los fans le piden autógrafos entre flexión y flexión o entre cada puñetazo al saco de boxear.

Clubber Lang, por su parte, es un energúmeno feroz con mucha rabia dentro de sí. No pierde la oportunidad de provocar a Rocky personalmente (llegando a meterse con su mujer) durante la inauguración de una estatua dedicada al “Potro italiano”. Rocky, que había pensado en retirarse, decide aceptar el reto del bestial negro de Chicago pese a las advertencias de su veterano entrenador Mickey. Éste, que ya ronda los ochenta años, sufre cada vez mayores achaques.

Llega el esperado día del combate entre Rocky y Clubber. Poco antes del inicio, Mickey sufre un ataque al corazón en los vestuarios, pero le insiste a su discípulo que salga a luchar. Para sorpresa y decepción de todos, Rocky es derrotado ya en el segundo asalto. Entre los atónitos espectadores que presencian el combate se encuentra Apollo Creed. Clubber le arrebata así su título a Rocky. Pero a éste, lo que más le preocupa en ese momento es la salud de Mickey. Cuando vuelve a los vestuarios, el viejo entrenador muere.

Muy afectado por el fallecimiento de su maestro, Rocky acude a su vacío gimnasio la noche de su entierro, al lugar donde él comenzó la carrera pugilística que ahora piensa abandonar definitivamente. Allí se encuentra a Apollo, quien le estaba esperando. Su antiguo rival trata de convencerle de que no tire la toalla, de que busque una revancha contra Clubber. Y para ello, él mismo se ofrece como su nuevo entrenador.

Así, acompañado por su mujer Adrian y su cuñado Paulie, Rocky se dirige con Apollo a Los Angeles. Su viejo contrincante, convertido ahora en su preceptor, buscará enseñarle allí todo lo que sabe para que en el próximo enfrentamiento contra Clubber “el Potro italiano” resulte vencedor…

Comentario

Tercera parte de la saga sobre el ficticio boxeador Rocky Balboa, creado e interpretado por Sylvester Stallone. Al igual que en la ocasión precedente (“Rocky II”, 1979), también fue Stallone el encargado de dirigir la película.

Ésta vez hay menos historia y más acción. El argumento pierde peso en favor de los combates. Lo más interesante del film es el retrato de la evolución del protagonista (respecto a las dos entregas anteriores). Rocky es ahora un profesional rico y famoso; y aunque su personalidad no ha cambiado (no se le ha subido el éxito a la cabeza), la decadencia que inevitablemente implica el lujo y el aburguesamiento es algo patente. La escena del entrenamiento-espectáculo, por ejemplo, es una clara muestra de ello. Al principio de la película vemos una secuencia en la que nos muestran el fulgurante ascenso de éste boxeador de orígenes humildes, que ahora aparece en las portadas de “Times”, en anuncios de tarjetas de crédito o que es recibido en audiencia por el presidente Reagan. Dicha secuencia, acompañada musicalmente por la canción “Eye of the tiger” (del grupo Survivor), resulta reminiscente de esa otra que en “Scarface” (Brian DePalma, 1983) nos muestra el apogeo de Tony Montana hacia la mitad de la película, con la canción “Push it to the limit” (Giorgio Moroder) escuchándose de fondo. Ambos, tanto Rocky Balboa como Tony Montana, han cumplido “el sueño americano” – Cada uno a su manera, y en sus respectivos campos.

Un punto de inflexión en la saga, con ésta “Rocky III”, es la muerte del gruñón pero entrañable Mick (Burgess Meredith), entrenador, figura paternal y mentor del protagonista a lo largo de las dos entregas anteriores. También es interesante que tras la defunción de Mickey sea precisamente Apollo Creed el encargado de sustituirle – el antiguo rival de Balboa, al que combatió en las dos primeras partes. El ex-contrincante tiene ahora el rol de “hermano mayor”, de aliado y amigo. En el gimnasio de un barrio de mala muerte de Los Angeles, en cuyos alrededores merodean vagabundos y yonkis y en cuyo interior entrenan curtidos negros de los vecindarios más hostiles y difíciles de la ciudad, Apollo forjará a Rocky para que vuelva a ser un tipo duro; alejándolo así de la molicie y los agasajos a los que, para perjuicio suyo, parecía haberse acostumbrado.

Talia Shire y Burt Young siguen interpretando a Adrian y Paulie respectivamente. En la piel del agresivo y salvaje Clubber Lang se mete el mítico “Mr. T.”, que al año siguiente alcanzaría la fama gracias a la serie “El equipo A” (1983). También otra leyenda de la lucha libre norteamericana tiene un pequeño pero memorable papel en “Rocky III”: El gigantesco Hulk Hogan, de “Pressing Catch”. Llama poderosamente la atención lo grande que es Hogan al lado de Stallone. La mole humana da vida al luchador “Thunderlips” (o “Labios de Trueno”) un contricante de Rocky en un combate “amistoso” de beneficencia.

FHP, mayo de 2016

Ver crítica de Rocky (1976)

Ver crítica de Rocky II (1979)

4 comentarios en “Rocky III – Sylvester Stallone, 1982

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