La bestia mata a sangre fría – Fernando Di Leo, 1971

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La bestia mata a sangre fría (V.O. La bestia uccide a sangue freddo)

Italia, 1971

Director: Fernando Di Leo

Género: Giallo

Guión: Fernando Di Leo, Nino Latino

Intérpretes: Klaus Kinski (Dr. Francis Clay), Rosalba Neri (Anna), Monica Strebel (Helen)

Música: Silvano Spadaccino

Argumento

En el prefacio fílmico vemos a cámara subjetiva un inquietante individuo armado con cuchillo que avanza emitiendo entrecortadas respiraciones a través de los pasillos y escalinatas de un palacete. El misterioso personaje, enmascarado y con negros guantes, penetra en una habitación donde yace desnuda sobre la cama una bella durmiente, que se agita de un lado del lecho al otro en medio de una pesadilla… La mujer presiona involuntariamente durante su sueño el botón de alarma de su mesita de noche, y ésto probablemente le salva de morir acuchillada, pues el intruso huye asustado…

Varias mujeres de elevada posición social se encuentran recluídas en una campestre clínica psiquiátrica de lujo (el palacete visto en la escena introductoria). Cada una padece trastornos diversos, y la mayoría de ellas han sido llevadas allí por sus maridos. Entre las internas se encuentran Ruth, que no puede controlar sus impulsos agresivos; Anna, una ninfómana compulsiva; Pearl, una mulata que ha crecido sin el afecto de su familia; o Cheryl, quien padece tendencias suicidas. Ésta última es la que vimos desnuda en la cama en la primera escena, acechada por el sujeto de perversas intenciones.

De camino hacia el frenopático, Ruth casi provoca una tragedia intentando quitarle a su esposo el control del volante mientras está conduciendo. Más tarde se disculpa por su imprudente accionar, pero nada más llegar a la clínica, intenta golpear a uno de los enfermeros.

Anna busca constantemente la oportunidad de entregarse con desenfreno a los placeres carnales, y para ello se ha fijado en el atractivo jardinero. El personal del centro intenta evitar sus escarceos. Anna recibe la visita de un hombre, que inicialmente suponemos sea su marido. Éste la llevó al manicomio para tratar de curar su extrema y patológica ninfomanía. Anna insiste en que la saque de allí, dice que ella “no está loca”, y le ruega que la lleve consigo. Durante el diálogo, algo nos sugiere con sutileza que el visitante se trate no de su cónyugue sino de su propio hermano, a quien ella sedujo incestuosamente en el pasado…

La guapa enfermera Hilde (Monica Strebel) busca la compañía de la solitaria interna Pearl, y pronto veremos que sus intereses van más allá de una simple amistad. La lésbica atracción que siente la pelirroja enfermera hacia la mulata irá subiendo cada vez más de tono…

La clínica está regentada por el profesor Osterman, que cuenta entre sus más próximos colaboradores con el doctor Clay (Klaus Kinski). Éste es el psiquiatra que trata a Cheryl, y la paciente no podrá evitar enamorarse de su médico. El marido de Cheryl insiste en que a su mujer se le debe dar el alta, pues la necesita fuera para que la empresaa familiar pueda seguir su funcionamiento, pero Clay opina que es imprudente dejarla salir todavía, pues aún no puede descartarse la posibilidad de que vuelva a sufrir una recaída en sus impulsos suicidas.

Cierta noche, Anna logra escaparse del manicomio y se dirige al invernadero en busca del jardinero… Al encontrarlo, se desnuda íntegramente y se entrega a él. El estupefacto trabajador al principio se resiste, pero termina cediendo y ambos tienen sexo. Al mismo tiempo, el enmascarado visto en el prólogo de la película reaparece, y comete su primer crimen decapitando a una enfermera con una guadaña. El asesino se introduce en el castillo-clínica, mientras el personal nota la ausencia de Anna y Osterman da la orden de buscar a la interna desaparecida. El misterioso homicida toma varias armas medievales que servían como decoración en el salón y comienza una espiral de sangrientos asesinatos en el interior del centro. Entrando con sigilo en las habitaciones de las pacientes, la bestia que “mata a sangre fría” irá acabando con ellas una a una, sin que doctores y enfermeras se percaten hasta que ya es demasiado tarde…

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Comentario

Memorable giallo repleto de sangre y erotismo a cargo de un maestro del género, el siempre impactante Fernando Di Leo. Éste gran director realizaría al año siguiente la extraordinaria “Milano Calibro 9” (1972) y algo más tarde la también estupenda “Il Boss” (1973), ésta última con Henry Silva como protagonista.

La película cuenta con la participación de uno de los actores más carismáticos del cine europeo de los años setenta: nada menos que el legendario Klaus Kinski.

Al menos hay en circulación dos versiones de éste film; la censurada y la original, que cuenta con escenas que podrían catalogarse como pornográficas, pues a lo largo de la película puede verse explícitamente cómo se masturban la ninfómana Anna y la enfermera Hilde (llamada Helen en la versión en inglés).

El guión y el argumento flojean ligeramente pues no termina de estar clara la motivación del psicópata; cuya identidad, como todo buen giallo que se precie, no es revelada hasta el final, y resulta una sorpresa. La violentísima masacre que en los últimos minutos perpetra el criminal cuando se ve acorralado es de antología.

Las desequilibradas treintañeras son asesinadas de las maneras más variopintas: A hachazos, a cuchilladas… también un chófer borrachín muere, al ser encerrado en una mortal “dama de hierro”. Una de las muertes más interesantes es la de la mulata Pearl, quien tras su sáfica relación con Hilde, se asoma desnuda a la ventana. Hilde le dice que se meta para adentro, pues podría resfriarse… y en ese momento, una flecha procedente de afuera se le clava en la yugular y cae muerta en el acto, ante la histérica consternación de la enfermera, y dando por abruptamente finalizado el incipiente idilio lésbico… El asesino, parapetado en los jardines del castillo-manicomio, había disparado el mortal flechazo con una ballesta (arma tomada también de entre el repertorio decorativo medieval en el salón de la clínica).

Se nota que “La bestia mata a sangre fría”, con todo y sus errores, está dirigida por un maestro indiscutible del género. Visualmente, estamos ante una maravilla. El manejo de la cámara, las tomas y planos, y sobre todo las intercaladas escenas oníricas y de flashback son excelentes. También la banda sonora es notable.

FHP, 2015

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