La última cruzada – Sergiu Nicolaescu, 1970

Mihai Viteazul (“Miguel el Valiente” a.k.a. “La última cruzada”)

Rumanía, 1970

Director: Sergiu Nicolaescu

Guión: Titus Popovici

Intérpretes: Amza Pellea (Mihai Viteazul), Ion Besoiu (Segismundo), Olga Tudorache (Madre de Mihai), Irina Gardescu (Rossanna)

Música: Tiberiu Olah

Género: Histórica, drama

Argumento

A finales del siglo XVI, los turcos tratan de conquistar las regiones europeas desde los Balcanes. Hostigan a los principados de los Cárpatos y muchos de los nobles de esa región deben pagar tributo al sultán otomano. Entre esos aristócratas se encuentra el voivoda Mihai Patrascu. Los turcos pueden fácilmente dominar a los territorios de la zona porque los príncipes locales se encuentran enemistados entre sí. El voivoda Alexandru es un enemigo acérrimo de Mihai. Éste ha debido esconder a su mujer e hijo en un convento para garantizar la seguridad de su familia. Alexandru no vacila en empalar a todos los que osen llevarle la contraria, y tiene excelentes relaciones con los ocupantes turcos. Al mismo tiempo, persigue a otros nobles y guerreros como Mihai, a quienes considera como competidores. El déspota Alexandru es el paradigma de la corrupción y el cipayismo.

Mihai, por su parte, mantiene por el momento un perfil bajo por motivos tácticos y estratégicos. También él tiene contactos con los turcos, pero no es un servidor sumiso de ellos, sino que trata de emplear esos contactos para lograr la liberación de su pueblo.

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Mircea el Viejo – Sergiu Nicolaescu, 1989

Mircea cel Batran (“Mircea el Viejo”)

Rumanía, 1989

Director: Sergiu Nicolaescu

Guión: Titus Popovici

Intérpretes: Sergiu Nicolaescu (Rey Mircea), Serban Ionescu (Mihai), Adrian Pintea (Vlad Dracul)

Música: Adrian Enescu

Género: Histórica, drama

Argumento

A comienzos del siglo XV, Mircea I es el señor feudal que gobierna el Principado de Valaquia. Repetidas veces se ha negado en convertirse en vasallo de los turcos y mantiene la resistencia contra el asedio constante procedente del sur. Su hermano menor Dan, por otro lado, es partidario de “llegar a un acuerdo” con los otomanos, es decir, considera que lo mejor es claudicar. La corte de Valaquia está dividida en lo que a ello respecta. Sobre todo el pueblo llano secunda a su aguerrido caudillo Mircea, pero entre los boyardos y nobles surge el germen de la traición… Los aristócratas se están cansando de combatir al turco, y muchos de ellos aceptarían de buen grado en convertirse en súbditos del sultán para, a cambio, poder vivir tranquilamente y sin sobresaltos – como los blandos cipayos vendepatrias que son.

El partido de Dan en el seno de la corte valaca trama el derrocamiento de Mircea. Éste es consciente de que su propio hermano conspira contra él. En una batalla guerracivilista y fratricida los dos terminan enfrentándose, blandiendo sus respectivas espadas. Mircea resulta vencedor, pero perdona la vida a su hermano. Dan es condenado al destierro.

Aún así, los traidores que aceptan venderse a la Media Luna siguen ocupando puestos de responsabilidad en el Principado, y la conspiración en curso contra Mircea no es erradicada. Uno de los cerebros de la intriga es un siniestro sacerdote, que actúa de agente para Segismundo de Hungría. Los otros “monarcas de la cristiandad”, como Segismundo o Vladislav de Polonia dejan en la estacada a Rumanía, y pretenden que el principado de Valaquia entre a formar parte de sus dominios (y de hecho no tendrían escrúpulos en repartirse esos territorios con los turcos). Pero Mircea no está dispuesto a convertirse en súbdito ni de los invasores turcos ni de los otros príncipes europeos.

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