La seducción – Fernando Di Leo, 1973

https://alucinecinefago.files.wordpress.com/2016/04/58830-seduzione0251411bo8.jpg?w=422&h=603

La seducción (V.O. La Seduzione)

Italia, 1973

Director: Fernando Di Leo

Género: Drama

Guión: Fernando Di Leo, Ettore Patti

Intérpretes: Maurice Ronet (Giuseppe), Lisa Gastoni (Caterina), Jenny Tamburi (Graziella)

Música: Luis E. Bacalov

Argumento

El siciliano Giuseppe regresa a su Catania natal tras 15 años viviendo en Francia. El principal motivo de su retorno es volver a encontrarse con Caterina, su amor platónico de juventud. El dicharrachero y bromista Alfredo, un mujeriego joyero, le cuenta a su compadre Giuseppe cómo han cambiado las cosas en su círculo de amistades desde que se marchara de Catania. Caterina ha enviudado y tiene una hija adolescente. Giuseppe pide a Alfredo que arregle una oportunidad para coincidir con Caterina “casualmente”. Así, en un evento social, Giuseppe se reencuentra con la mujer que, pese a todos esos años fuera, no ha podido olvidar.

Inicialmente, Caterina trata de guardar las formas por el “qué dirán”, pues no es una “francesa liberal” sino “una señora siciliana”. Pero pronto también ella se dejará llevar por la fuerte atracción que siente hacia el caballeroso “hombre de mundo” que acaba de volver de Francia. Todo indica que en el pasado, la relación entre ambos fue algo más que platónica…

Graziella es la hija quinceañera de Caterina. La pizpireta jovencita se muestra desde el principio muy cariñosa hacia el amigo de su madre.

Alfredo sabe mucho de mujeres, o al menos eso quiere hacer creer a todo el mundo (Pese a sus ínfulas de playboy siempre es rechazado por Luisa, una madurita bastante ligera de cascos muy amiga de Caterina). En una ocasión, Alfredo le advierte a Giuseppe que “tenga cuidado” con la hijita de su enamorada, insinuando que a la tierna y dulce jovencita en realidad “le va la marcha”. Giuseppe reacciona indignado ante esas infundadas acusaciones.

Cuando, la primera vez que se queda a dormir en casa de Caterina, Giuseppe se dispone a ir al baño durante la noche, pasa por delante del cuarto de Graziella. La puerta está abierta, y la apetecible muchacha yace sobre el lecho completamente desnuda… (haciendo como que duerme, y que la sábana “se ha caído”)

En los días sucesivos, la coqueta Graziella provoca a su „padrastro“ de manera cada vez menos sutil. Sentados en el sofá en ausencia de Caterina, la chica pone “distraídamente” sus piernas sobre las de Giuseppe, mientras finge leer una revista, arrimándose cada vez más a él… Éste, al pricipio un tanto intimidado, comienza a acariciarla. Graziella, que disfruta de la situación, continúa acercando sus nalgas… hasta que regresa a casa la madre. Entonces ambos se separan abruptamente y disimulan, antes de que Caterina entre en la estancia.

Gradualmente, el enorme y apasionado interés erótico que Giuseppe sentía hacia Caterina va disminuyendo, para ser poco a poco dirigido hacia la hija (quien probablemente tiene la edad que tenía Caterina cuando él se enamorara de ella en su juventud). Giuseppe sigue queriendo a la cuarentona “señora siciliana”, pero la picante adolescente resulta sexualmente mucho más excitante…

Como ya le advirtiera su amigo Alfredo, un ménage a trois con madre e hija es algo que puede acarrear funestas consecuencias para Giuseppe, hombre serio y con la cabeza bien amueblada.

Una noche que se queda a dormir con Caterina, Giuseppe se escabulle con sigilo de la cama donde se ha acostado con ella, y aprovechando que está dormida, se dirige a la habitación contigua: La de Graziella. Allí la pícara joven ya le esperaba, desnuda y radiante. Giuseppe confía en que el sueño de Caterina sea profundo, y en que no se levante del lecho al notar su ausencia…

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/it/6/62/Seduzione-1973-DiLeo.png

Comentario

“Durante todos esos años que pasé fuera, en todas las mujeres con las que estuve sólo te veía a tí” confesaría en una ocasión a Caterina el enamorado Giuseppe, recién retornado de Francia. Y ciertamente era sincero. Más adelante, en la bella y provocativa Graziella, Giuseppe con seguridad no hacía más que ver también a la madre de ésta. (¡Aunque con unos cuantos años menos!)

Estamos, salvando las distancias, ante una versión italiana de la famosa historia de “Lolita”. De hecho, ésta película está inspirada en una novela con un argumento muy similar a la que escribió Nabokov: “Graziella” (1970), del autor siciliano Ercole Patti. El gran Fernando Di Leo (“Milano calibro 9”, 1972) adaptó el libro a la gran pantalla.

El actor francés Maurice Ronet interpreta a Giuseppe, y a la “quinceañera” Graziella la encarna Jenny Tamburi, actriz que en el momento del rodaje tenía ya 21 años. Más o menos coetánea de Gloria Guida y Lilli Carati, la ya fallecida Jenny Tamburi participó como ellas en numerosos productos softcore a lo largo de los años setenta.

La muy buena música del film corre a cargo del argentino Luis Bacalov, compositor también de las bandas sonoras de “Milano Calibro 9” (1972) y “Il Boss” (1973); ambas igualmente de Fernando Di Leo.

FHP, 2015

Le regine (a.k.a. Queens of evil) – Tonino Crevi, 1970

https://i2.wp.com/fs140.www.ex.ua/show/107950684/107950684.jpg

Le regine (a.k.a. Queens of evil)

Italia, 1970

Director: Tonino Cervi

Género: Misterio

Guión: Benedetto Benedetti, Tonino Cervi

Intérpretes: Ray Lovelock (David), Haydée Politoff (Liv), Silvia Monti (Samantha), Ida Galli (Bibiana)

Música: Angelo Francesco Lavagnino

Argumento

David es un joven hippy e idealista que viaja a la aventura sin destino concreto a bordo de su moto. Una noche, se encuentra en la carretera por el monte a un señor cuyo coche está averiado, y se dispone a reparar el motor del desconocido. Éste, un caballero burgués de mediana edad, trajeado y que fuma un puro, le reprende paternalmente por su estilo de vida irresponsable (sus ideas hippys) y tiene lugar una breve conversación al respecto.

El motor del automóvil funciona de nuevo, y el hombre prosigue su marcha. Pero cuando David vuelve a su moto, se percata de que han perforado la rueda delantera. Sólo ha podido ser el individuo al que ayudó. El indignado hippy arregla ahora su vehículo y tras unos minutos alcanza el coche del señor de antes, a quien recrimina su proceder. David intenta que el hombre frene para hablar con él, pero éste pierde el control del volante y se sale de la carretera, estampándose contra alguna pared en medio de la oscuridad. Cuando el joven llega al lugar del accidente, el conductor del coche siniestrado está muerto. David intenta que algunos vehículos paren, pero nadie frena, creyendo que se trata de un molesto autoestopista. Así el hippy continúa su camino, no sin antes dejar una flor amarilla sobre el cuerpo.

David llega a una casa de campo que juzga deshabitada, y decide pasar allí la noche. A la mañana siguiente es despertado por una bella jovencita, que un tanto asustada le ruega que se vaya antes de que vengan “ellas” (they es neutro en inglés, por lo que el protagonista y el espectador pueden entender “ellos”, y suponer que se trata de los padres de la chica). David está por marcharse, cuando ve junto a su moto a otras dos atractivas muchachas, al parecer las hermanas de la que lo descubrió; algo mayores que ésta. Las chicas se llaman Liv (la más joven), Bibiana y Samantha; e invitan a David a desayunar con ellas.

David les explica que está constantemente de viaje, en busca un “mundo nuevo”, donde “no haya violencia”, “donde reine la paz”, etc. Las chicas le escuchan con atención, comiéndoselo con los ojos, pues parece que hace mucho tiempo que no han visto un hombre. La conversación termina desembocando en el tema del “amor libre”… Finalmente, David dice que debe continuar y se despide, para decepción de las hermanas, pero cuando está a punto de arrancar su moto se lo piensa y regresa con ellas; ha decidido quedarse algo más.

David se convierte durante días en huésped de las chicas, y como no podía ser de otra manera, comienzan los acercamientos íntimos hacia ellas… Pero las tres jóvenes que lejos de la civilización habitan la casa campestre están envueltas en un halo de misterio: Inexplicablemente aparecen y desaparecen, realizan extrañas ceremonias en el bosque por las noches… El idealista y soñador David, que al principio encontraba idílico todo aquello, empezará poco a poco a inquietarse…

Una noche, el joven despierta y descubre que las chicas están hablando en la puerta de la casa con un no identificable individuo. Parece que están acordando algo para “el próximo sábado”. David se descuelga por la ventana y trata de seguir al misterioso extraño a través del bosque, pero se produce una virulenta tormenta y cuando un rayo cae cerca de él, el hippy se desvanece inconsciente.

Cuando a la mañana siguiente recobra los sentidos e inquiere a sus anfitrionas acerca del enigmático visitante, éstas le comentan que se trataba del dueño del vecino castillo, y que las estaba invitando a una fiesta que tendría lugar allí el siguiente sábado. David se siente cada vez más incómodo, pero accede a quedarse hasta ese día, tras el reiterado insistir de las chicas.

Las hermanas llevan al ingenuo David al evento social programado para el sábado en el castillo. Allí se encuentran numerosos personajes de altísima alcurnia y gran poder (“nuestros amigos”), todos ellos con un aura maligna y turbadora…

https://horrorpediadotcom.files.wordpress.com/2013/11/queens-51.jpg?w=700

Comentario

Ésta interesante propuesta de Tonino Cervi pone de manifiesto, casi 30 años antes que Kubrick con su “Eyes wide shut” (1999), la élite satánica y conspirativa que maneja los hilos a nivel político y social. No es en absoluto una película convencional de terror, y se hace empleo de metáforas para realizar una sutil crítica al poder establecido. Hoy sabemos que el movimiento hippy fue promovido directamente por los servicios secretos y las altas esferas de poder para aletargar a la juventud (así como el consumo de drogas y cierto tipo de música); pero en el contexto de éste film, el personaje de David debe ser entendido como el prototípico rebelde romántico (tal vez parangonable al “Anarca” de Jünger), a aquel que harto de hipocresías está dispuesto a “cambiar el mundo”. Éstos idealistas tienden a ser aniquilados, de una manera u otra (ya sea absorbidos o aplastados) por el poder establecido; y así también le sucederá a nuestro inocente protagonista…

Cervi usa un ritmo narrativo muy parsimonioso, y la película no “arranca” hasta bien entrada su segunda mitad. Hasta ahí se nos muestra a David en un entorno paradisíaco, en medio de la naturaleza, haciendo realidad sus sueños hippys de “amor libre” y retozando con las atractivas hermanas. Pero el misterio se masca en el ambiente, y el espectador intuye que en cualquier momento “algo” va a suceder (¿Serán las chicas tres vampiresas? ¿O un trío de brujas?). Cuando el film finalmente “despega”, lo hace a lo grande.

David está interpretado por el actor anglo-italiano Ray Lovelock, a quien vimos en “No  profanar el sueño de los muertos” (Jorge Grau, 1974) o “Avere vent´anni” (Fernando Di Leo, 1978).

Tonino Cervi ha dirigido una decena de películas, incluyendo un western cómico y una nunsploitation.

FHP, 2015

La Piovra II – Capítulo 1

https://i0.wp.com/impdb.org/images/3/34/977203701491610004.jpg

La Piovra II 

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

Italia, 1985

 Director: Florestano Vancini

Guión: Ennio De Concini, Odile Barski

Intérpretes: Michele Placido (Comisario Corrado Cattani), Nicole Janet (Else Cattani), Cariddi Nardulli (Paola Cattani), Jacques Dacqmine (Sebastano Cannito), Francois Périer (Abogado Terrasini), Florinda Bolkan (Condesa Olga Camastra), Paul Guers (Prof. Gianfranco Laudeo), Martin Balsam (Frank Carrisi), Daniel Ceccaldi (Nicola Sorbi), Sergio Fantoni (Coronel Ferretti), Geoffrey Copleston (Ravanusa)

Música: Ennio Morricone

Capítulo 1

Paola, la hija del comisario Corrado Cattani, continúa recuperándose en una clínica neurológica en Suiza. Sus padres están ambos junto a ella. Un día aparece un individuo llamado Ettore Ferretti, quien trata de convencer a Cattani que reemprenda las investigaciones contra el crimen organizado. Pero Cattani se niega, pues su prioridad en éste momento es estar junto a su hija. Ferretti es el brazo derecho del antiguo jefe de Cattani, aquel jefe de la policía en Roma llamado Sebastiano Cannito que ahora ha ascendido al vértice de los servicios secretos. Ferretti sospecha que Cannito pertenece a la misteriosa organización “filantrópica” de Laudeo (un grupo de tintes masónicos, aunque ello no se menciona). Ambos forman parte del poder oculto. Y en Sicilia, el banquero Ravanusa y el abogado Terrasini también están compinchados con ellos.

En la pequeña ciudad siciliana es ahora Altero el comisario. Él investiga junto al juez Bordonaro el secuestro de Paola. Uno de los implicados incrimina indirectamente a Ravanusa y Terrasini. Los dos son llamados a declarar ante el juez. Ravanusa se va involuntariamente de la lengua, demostrando que sabía que la niña había sido violada. Ello es un claro indicio de que está involucrado en el rapto. El cerco en torno a él y a Terrasini se va estrechando.

Al mismo tiempo, Terrasini y sus socios tratan de organizar transacciones con un tal Frank Carrisi de EEUU. Se trata de un blanqueo de dinero de enormes proporciones.

El juez Bordonaro ha logrado que Ravanusa le revele ciertos nombres. Entre ellos uno muy importante: El del jefe de los servicios secretos Cannito. Bordonaro hace una cita urgente con Cannito en Roma. Cuando el juez le cuenta a Cattani por teléfono que va a encontrarse con su antiguo jefe, el ex-comisario le advierte que cancele la cita, y que en Roma mejor se encuentre con él. Cattani se dirige a Roma para hablar con Bordonaro. Mientras tanto, en Sicilia es asesinado Altero, que tenía las copias de los documentos que incriminaban a Ravanusa y Terrasini.

Cuando Bordonaro se dirige en taxi a su cita con Cattani es víctima de un atentado. Él y el taxista son acribillados a balazos. Los asesinos se llevan los documentos que el juez portaba en su maletín. Cattani, estupefacto, se entera poco después de las muertes de su antiguo compañero y del juez. El agente Ferretti se encuentra en la escena del crimen e intenta de nuevo convencer a Cattani de que colabore con él. Pero el antiguo comisario sigue negándose.

Cattani vuelve a Suiza con su mujer y su hija. Paola se está recuperando favorablemente. Pero cuando ve a sus padres discutir, y escucha que no volverán a vivir los tres juntos sufre una nueva y violenta recaída. Los ocho días siguientes no dice una palabra. Una noche Paola sale de su habitación en la clínica, se escapa del centro y vaga desesperada por las calles sin rumbo fijo. Es atropellada por un coche y muere trágicamente.

En el entierro, una vez más, aparece Ferretti. Además de darle a Cattani sus condolencias, insiste para que trabajen conjuntamente.

(Continuará)

 

FHP, 2015

Vampyres (a.k.a. Las hijas de Drácula) – José Ramón Larraz, 1974

https://i0.wp.com/classic-horror.com/files/images/vampyres_1974_poster_01.preview.jpg

Vampyres (a.k.a. Las hijas de Drácula)

España/Reino Unido, 1974

Director: José Ramón Larraz

Género: Terror

Guión: José Ramón Larraz

Intérpretes: Marianne Morris (Fran), Anulka Dziubinska (Miriam)

Música: Fabio Frizzi

https://36.media.tumblr.com/a63225ecd3c1afe4dec677fa824010bb/tumblr_n5444nGtJ91t2j21vo1_500.jpg

Argumento

John y Harriet hacen una excursión a la campiña inglesa. Aparcan su caravana en un paraje boscoso, cercano a un viejo cementerio y una mansión. Estando de camino, a Harriet le habían llamado poderosamente la atención dos mujeres al borde de la carretera. Una parecía estar disponiéndose a hacer autostop, mientras que la otra se ocultaba misteriosamente tras los árboles…

Más tarde en el interior de la caravana, Harriet se siente intimidada por la espesura y la oscuridad del bosque donde van a pernoctar. Comienza a recordar a las dos extrañas mujeres, y de repente ve una mano posándose sobre la ventana; el pánico la invade. John intenta hacerle ver que se trata de autosugestión, trata de convencerla de que estaría soñando… A la mañana siguiente, la timorata Harriet continúa preocupada y dándole vueltas a sus miedos.

En esa zona, donde comienzan a proliferar accidentes automovilísticos, un hombre llamado Ted recoge a una autostopista. Ésta se presenta como Fran, y resulta ser una de las mujeres que Harriet viera el día anterior. Fran tiene un aura enigmático, y Ted pronto se siente poderosamente intrigado, y atraído hacia ella. La acompaña hasta lo que parece ser su morada: La vieja mansión cercana al lugar donde John y Harriet han aparcado su caravana. Se trata de una gran casa tétrica y destartalada, lo que contribuye a incrementar las suspicacias de Ted.

Ambos acaban teniendo sexo, y a la mañana siguiente, Ted no encuentra a su compañera a su lado al despertarse. Fran no está en la cama ni en toda la casa, ha desaparecido… Ted se da cuenta de que tiene un profundo corte en el brazo, del que ha manado sangre abundantemente, pero no recuerda cómo se hizo la herida. En busca de “primeros auxilios” sale a explorar los alrededores de la mansión y llega hasta la caravana de John y Harriet, que amablemente le atienden, desinfectando y vendando el corte.

Ted se encuentra tan debilitado que se queda dormido en el interior de su coche, en las inmediaciones de la casa de Fran. Esa noche, al volver Ted en sí, ella reaparece y se disculpa por haberse marchado abruptamente durante la mañana. Fran no viene sola, trae consigo a su amiga Miriam y ésta a su vez tiene un acompañante. Los cuatro entran, comienzan a beber, y luego ambas parejas se separan para tener más intimidad…

Cuando el agotado Ted, que ha perdido mucha sangre, se queda de nuevo dormido, Fran va en busca de Miriam y su “amigo” (al que acababan de conocer ese mismo día, pues él también las recogió cuando “hacían autostop”). El pobre Rupert, que así se llama el incauto, está siendo desangrado vivo por Miriam. Ambas mujeres comienzan a succionar el precioso y colorado líquido vital. Pues las dos son vampiras, que atraen a los hombres a la vieja casa haciéndose pasar por autostopistas, para matarlos y beberse su sangre.

https://i2.wp.com/images.popmatters.com/blog_art/v/vampyresbluray1.jpg

Fran y Miriam tienen relaciones lésbicas. Miriam le dice a su amiga que „está jugando un juego peligroso” y que “hay que matarlo” (a Ted) “antes de que sea demasiado tarde”… Una vez más, Ted despierta a la mañana siguiente solo en la cama (y en toda la casa), sintiéndose muy maltrecho. Se dispone a marcharse del lugar, pero en la carretera se encuentra un retén policial, pues de nuevo ha habido un accidente… Cuando Ted se fija en el cadáver del infortunado, comprueba con estupor que se trata de Rupert, el “amigo” de Miriam. Así, Ted regresa a la casa, aún ajeno al riesgo que corre. El inmueble sigue vacío, y Ted se dispone a explorarlo, quedándose encerrado en el sótano…

Mientras tanto, Harriet contempla con curiosidad y miedo a las dos mujeres, que merodean por el bosque, y corren a través del cementerio. Harriet está pintando en un cuadro la mansión que se yergue no lejos de donde ella y John han aparcado su caravana. Mientras está dando las últimas pinceladas a su obra, es sorprendida por las vampiras…

https://i0.wp.com/image.tmdb.org/t/p/w780/e91hpgoYWSkfFb2VPwrOKBmdRG3.jpg

Comentario

“Vampyres”, también conocida como “Las hijas de Drácula”, es una producción británica dirigida por el cineasta español José Ramón Larraz, que realizó la mayoría de sus películas de terror en Inglaterra. Resulta un film con un argumento interesante; una sáfica pareja de vampiras atrae a crédulos e imprudentes hasta su lúgubre residencia mientras que una pareja ajena a los acontecimientos se encuentra no lejos de allí, expectante… Recuerda en temática a ciertas obras de Jean Rollin, sobre todo en lo que respecta al protagonismo de las chupasangres lésbicas.

Inicialmente, ningún indicio confirma que las “estrellas” del film sean auténticas “vampiras”, en el sentido sobrenatural del término (seres inmortales y con colmillos), y se sugiere que podrían tratarse simplemente de dos psicópatas literalmente “sedientas de sangre”. Éstas “vampiras” son capaces de estar fuera durante el día sin que les afecte la luz solar, y no duermen en féretros.

Las dos mujeres en cuestión están interpretadas por Marianne Morris (Fran) y la bella polaca Anulka Dziubinska (Miriam). Aunque según ImDb ambas actrices nacieron en 1950 y tenían por tanto 24 años en el momento del rodaje, Fran parece bastante más mayor.

La atmósfera está muy bien lograda, y uno de los alicientes del film es de hecho su ambiente lúgubre y siniestro, acertadamente conjugado con la tensión de la trama. Los grises y brumosos parajes de la campiña inglesa constituyen una excelente ubicación para una película como ésta. También la inquietante banda sonora es muy buena.

“Es demasiado bonito para ser verdad” dice uno de los “invitados” a sus bellas anfitrionas, inconsciente de que pronto morirá. “Nada es demasiado bonito para ser verdad…” repone la rubia Miriam “lo único malo es que la vida es demasiado corta…”

FHP, 2015

Ursus, el terror de los kirguises – Antonio Margheriti, 1964

https://i0.wp.com/www.benitomovieposter.com/catalog/images/movieposter/38860.jpg

Ursus, il terrore dei kirghisi

Italia, 1964

Director: Antonio Margheriti

Género: Aventuras

Guión: Marcello Sartarelli

Intérpretes: Reg Park (Ursus), Mireille Granelli (Amiko), Ettore Manni (Ilo)

Música: Franco Mannini

Argumento

La histioria nos transporta a la Edad Media, en algún lugar entre el Cáucaso y Asia Central. Un monstruo antropomorfo y simiesco siembra el terror en los bosques. El peludo engendro ataca una caravana de comerciantes circasianos provocando la muerte de casi todos ellos. Sólo uno logra sobrevivir, y lleva la nefasta noticia al resto de la tribu. El robusto Ursus (Reg Park) es el caudillo de los circasianos.

Existe una profunda rivalidad entre el pueblo circasiano y las tribus kirguisas. El Gran Khan de los kirguises ha fallecido recientemente, y su hija Amiko se sienta ahora en el trono. Pero no puede reinar sola ni manejar los asuntos del estado. De ello se encarga su tío, el regente Zereteli, que ha decidido exterminar a los circasianos. Para que ello resulte más fácil, deberá primero acabar con su líder Ursus.

Zereteli pretende casarse con su sobrina para poder reinar oficialmente sobre los kirguises. Sin embargo ella se opone, pues está enamorada de Ursus. Amiko se cita esporádicamente con el jefe de los circasianos en un refugio secreto, y le pasa información sobre las intenciones de ataque de su tío el regente. Así, Ursus siempre está prevenido de las incursiones kirguises sobre su territorio antes de que éstas se produzcan.

Zereteli sospecha que su sobrina está compinchada con el enemigo, pero todavía no tiene pruebas. Encarga a una de las damas de compañía de la princesa que la espíe, para así descubrir el sitio exacto donde Amiko se encuentra con Ursus (una cueva a la que se accede presionando un mecanismo). El regente difunde entre las tribus kirguises que Ursus y los circasianos usan al temido monstruo humanoide de los bosques, y que por tanto son una grave amenaza para ellos.

Kato es una jovencita de otra tribu que Ursus y los suyos recogieron de niña y que les acompaña desde entonces. Ursus la considera como una hermana pequeña, pero ella está secretamente enamorada de él, si bien se describe como “la esclava” de Ursus. Ilo, el hermano del caudillo circasiano, tras varios años ausente, regresa junto a su tribu. Él será el único entre los de su pueblo en conocer el secreto de la relación entre Ursus y la princesa kirguisa.

El monstruo ataca de nuevo a los circasianos (lo que desmiente las acusaciones de Zereteli, quien afirma que la bestia “trabaja” para ellos), hiriendo gravemente a Ursus. Con éste fuera de combate, los kirguises tienen vía libre para aniquilar a sus rivales. Pero no quieren hacerlo de manera abierta; Zereteli prosigue con su metodología plagada de subterfugios, y tras arrasar el poblado circasiano, ahora quiere hacer creer que el responsable de la cruenta masacre ha sido el monstruo.

Ursus es transportado a las montañas, acompañado por su fiel Kato. Allí una especie de chamán tratará de curarlo usando hierbas y ungüentos. Pero entre la comitiva que escolta al líder circasiano se encuentra también un infiltrado: Uno de los hombres de Zereteli ha sido encargado con la misión de rematar al guerrero herido. Mientras tanto, Ilo y otro de los circasianos escapan de una patrulla kirguisa cuando están regresando a la aldea. En su huída, se ocultan en la gruta donde Amiko se suele citar con Ursus. Logran así despistar a los kirguises, pero se quedan encerrados en la cueva, pues ya no logran activar el mecanismo para que la corrediza puerta de piedra se abra de nuevo…

Comentario

Ésta curiosa película de aventuras que retrata los conflictos tribales y las enrevesadas intrigas entre pueblos euroasiáticos está protagonizada por una de las estrellas del peplum italiano, el hercúleo (nunca mejor dicho) Reg Park. Sobre el ficticio personaje de Ursus se rodaron una serie de films en las más variopintas ambientaciones (Imperio Romano, Edad Media, etc) pero con temática similar: Ursus siempre es un musculoso y noble guerrero que se enfrenta a alguna adversidad ya sea humana o sobrenatural (Ésto recuerda en cierta medida a Conan, y los films de espada y brujería, que sin duda han debido ser influenciados por el peplum).

Antonio Margheriti dirige la propuesta bajo su clásico pseudónimo anglo de “Anthony Dawson”. En la realización del film contó con la ayuda de un joven Ruggero Deodato, quien casi un par de décadas después sería célebre por su famosa “Cannibal Holocaust” (1980), y otras películas de terror y exploitation. Entre otras muchos films, Margheriti alias Dawson dirigió “Il mondo di Yor” (1983), una especie de barbarian-exploitation pero futurístico/post-apocalíptico basado en la novela gráfica argentina “Henga el cazador”.

FHP, 2015

La Piovra I – Capítulo 3

https://i0.wp.com/lapiovra.blogerka.cz/obrazky/lapiovra.blogerka.cz/agm-folge2.jpg

Cattani (Michele Placido) y Titti Pecci-Scialoia (Barbara De Rossi)

La Piovra I

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

Italia, 1984

 Director: Damiano Damiani

Guión: Nicola Badalucco, Lucio Battistrada, Massimo De Rita, Elio De Concini

Intérpretes: Michele Placido (Comisario Corrado Cattani), Nicole Janet (Else Cattani), Cariddi Nardulli (Paola Cattani), Barbara De Rossi (Raffaella “Titti” Pecci Scialoia), Angelo Infanti (Sante Cirinnà), Geoffrey Coppleston (Banquero Ravanusa), Jacques Dacqmine (Sebastano Cannito), Francois Périer (Abogado Terrasini), Florinda Bolkan (Condesa Olga Camastra)

Música: Riz Ortolani

(Aquí puede leerse lo que sucedió en el capítulo anterior)

Capítulo 3

 

El comisario Cattani sufre un atentado, pero resulta ileso. Los dos pistoleros que intentan asesinarle son alcanzados por sus disparos. Uno de ellos es el propio Cirinà, que es arrestado.

 

Dentro del aparato policial y judicial existe un alto grado de corrupción. Uno de los superiores de Cattani está dispuesto a ascender en el escalafón jerárquico cueste lo que cueste. Cattani, por su parte, afirma que “Cirinà es como un árbol que ha sido arrancado, pero cuyas raíces van muy profundas dentro de la tierra” haciendo con ello alusión a que el narcotraficante detenido que ha tratado de matarle tan solo es la “punta del iceberg”. La gran motivación investigativa del nuevo comisario inquieta un tanto a sus superiores – que están compinchados con el crimen organizado.

 

El agente Altero, a quien Cattani contemplaba con sospecha, es llamado a la oficina del comisario. Éste le explica a su subordinado lo que sabe sobre el caso Marineo. Cattani está seguro de que fue él, Altero, quien cambió de lugar el cadáver de su antiguo jefe – asesinado por Cirinà en el palacio de la marquesa. Altero confiesa que lo hizo, para ocultar que había una relación entre Marineo y la “suicidada” marquesa, salvaguardando su reputación. Cattani añade que realizó las funciones de cebo para pescar a Cirinà, en lugar de usar a Titti como testigo, pues siendo ella drogadicta probablemente no la creerían. Cattani especula asimismo con la posibilidad de que su predecesor Marineo fuera corrupto, tras comprobar que tenía una cuenta bancaria secreta. Pero Altero no admite esa hipótesis.

 

Else se ha acostado con Santamaria “por desesperación”, y al día siguiente se lo cuenta a su marido. Éste tiene mucho trabajo, pues debe dirigir las redades contra los traficantes de heroína que trabajan para Cirinà en el puerto.

 

Tras la ajetreada jornada laboral, cuando Cattani regresa a su casa él y su mujer vuelven a discutir. Ella, encima de que se ha acostado con el reportero, está celosa de que su marido se ve con Tittí (aunque todavía no haya sucedido nada entre ambos). “Me traicionas con el pensamiento!” le espeta Else, quien tiene unos bruscos cambios de humor. “La familia no es un juego” airma Cattani. Paola está acongojada a causa de los litigios entre sus progenitores. Furiosa, se deshace del muñeco que le había regalado Santamaria.

 

Cattani llama a Santamaria y arregla una cita con él en comisaría. El reportero teme que le ajuste las cuentas, pero de momento el jefe de policía sólo pretende que se lleve a cabo un debate televisivo sobre el caso Marineo donde participen también los personajes importantes de la localidad (el banquero, el abogado, el procurador, etc). Cuando llega el momento, el comisario es el único que acude al debate.

 

Ante las cámaras, Cattani afirma que “existe un hilo conductor que une los negocios ilegales y los legales. Ese hilo, ese nexo, es el dinero”. Más tarde, el procurador le advierte que no es seguro “sospechar de todos como potenciales delincuentes”. El comisario responde que “tampoco es seguro creer que todos sean gente honrada…”

 

De mutuo acuerdo, Else y Corrado Cattani deciden separarse. Ella regresa a Milán, y Paola decide quedarse en Sicilia con su padre.

 

Entretanto, Titti se ha salido del centro de desintoxicación que dirige el párroco, y corre al encuentro de Cattani. Sigue enamorada de él, y el comisario también se siente atraído por la joven y atormentada drogadicta aristocrática. Esa noche se convierten en amantes.

(Continuará)