El extraño hijo del sheriff – Fernando Durán Rojas, 1982

El extraño hijo del sheriff

México, 1982

Director: Fernando Durán Rojas

Guión: Bárbara Gil, Eric del Castillo

Intérpretes: Mario Almada (Doctor), Eric del Castillo (Sheriff), Rosa Gloris Chagoyán (Julia), Luis Mario Quiroz (Fred/Eric)

Música: Rafael Carrión

Género: Terror, western

Argumento

En algún lugar del Lejano Oeste, en 1890, el sheriff Frederik y su fiel ayudante Jeremías van al pueblo vecino en busca del Dr. Miller. Una epidemia de peste hace estragos en la comarca. La mujer del sheriff parece estar afectada. El sheriff trata de convencer al médico de que vaya con él para examinar a su esposa, pero Miller tiene demasiados pacientes que atender en el otro pueblo.

Cuando Frederik regresa a su casa por la noche, su mujer está a punto de dar a luz. Fuera luce la luna llena, y se produce un eclipse. La esposa del sheriff engendra una criatura que el espectador no ve, pero que provoca la estupefacción y el horror de sus padres…

Siete años después, Frederik continúa siendo el sheriff del poblado. Es un hombre duro e inflexible, que busca siempre aplicar la ley con el máximo rigor: “La ley es la ley”. Un joven llamado Billy ha sido condenado a la horca por un robo con homicidio, y el sheriff es el encargado de aplicar la sentencia. Sam, el padre del reo, pide clemencia para Billy; intentando persuadir a Frederik de que lo deje vivir, pues “es casi un niño”. Pero el sheriff se mantiene en sus trece, “la ley es la ley”. Entretanto, el doctor Miller se encuentra de visita en el pueblo y a través de la ventana en la casa de Frederik ve una figura infantil que lo mira con curiosidad. Se trata del “extraño hijo del sheriff”.

El niño, que ya tiene siete años de edad, ha estado siempre encerrado en la casa, oculto a la vista de los demás. Pues padece alguna misteriosa deformidad monstruosa y su padre quiere impedir que los lugareños lo vean así. La esposa del sheriff murió poco después de alumbrar al pequeño.

Jeremías, el asistente de Frederik, también intenta convencer al duro guardián de la ley para que conmute la sentencia de Billy. Pero el sheriff está dispuesto a emplear una ejemplarizante mano dura, y el joven atracador es ahorcado en el pueblo a la vista de todos. También Sam presencia acongojado cómo cuelgan a su hijo, y con gran resentimiento jura que hará todo lo posible para vengarse del severo sheriff.

Frederik convoca al doctor Miller a una cabaña en el monte, con la excusa de que hay un herido grave que necesita ser atendido de inmediato. Una vez allí, el doctor es llevado por el sheriff hasta el paciente, quien en realidad es su hijo… o más bien hijos: Pues el problema que afecta a los niños y por el cual éstos son mantenidos ocultos es que son hermanos siameses; están unidos por la espalda. Los niños se llaman Fred y Erik – el nombre del sheriff, Frederik, partido entre dos. El sheriff quiere que el médico los opere para separarlos a toda costa. Cuando el doctor Miller le explica que una operación de ese tipo sería muy arriesgada, que uno de los dos podría morir, el sheriff insiste: Es preferible, dice Frederik, que uno de los dos sea sacrificado a que ambos vivan toda su vida en esas condiciones.

El doctor, contra su voluntad, procede a separar a los siameses. Durante la intervención Erik comienza a debilitarse, y termina muriendo. En el instante del deceso, un fenómeno de “poltergeist” se produce en la cabaña. El doctor y el sheriff caen inconscientes durante algún tiempo y cuando vuelven en sí terminan de separar al niño muerto del vivo; y entierran a Erik en el campo. El doctor, muy afectado, trata de poner una cruz sobre la tumba; pero el padre prefiere que no lo haga, pues nadie debe saber jamás que ahí hay alguien sepultado – Nadie debe saber lo que pasó. Los únicos que están al corriente de lo acontecido son Frederik, el doctor y el ayudante Jeremías.

Poco a poco Fred se va recuperando. Su padre le dice que su hermanito Erik ya no volverá a estar con ellos, pero el niño responde “No es verdad, Erik está conmigo, él me habla…”

Pasa algún tiempo, y el sheriff enseña a Fred a montar a caballo y a manejar el revólver. Todo parece estar volviendo a su cauce, y el sheriff comienza a olvidarse del precio que tuvo que pagar para que su hijo pudiera llevar una vida normal – la vida de su otro hijo…

Pero el fantasma de Erik no encuentra reposo, y comienza a manifestarse usando el cuerpo de su hermano siamés superviviente. Por su parte, el padre del ahorcado Billy se la tiene jurada al sheriff y cuando comienza a sospechar de que Frederik tenía dos hijos en vez de uno se dedica a investigar: Sam está resuelto a llevar al sheriff al cadalso…

Comentario

Original e interesantísima película mexicana que combina el género de terror fantástico con el western. El espectro del pequeño Erik toma posesión del cuerpo de Fred para implementar una venganza de ultratumba contra su padre el sheriff, al que considera un asesino. Sam desde el mundo de los vivos y Erik desde el de los muertos actúan para aplicar sobre Frederik todo “el rigor de la ley” – o más bien de las leyes: Tanto la humana como la cósmica…

En el cine de terror mexicano encontramos con relativa frecuencia a “niños inquietantes” como figuras centrales. En lo que a eso respecta, “El extraño hijo del sheriff” nos recuerda sobre todo a “El libro de piedra” (Carlos Enrique Taboada, 1969). En ese clásico del gótico mexicano la niña protagonista tiene un “amiguito imaginario” que se comunica con ella – del mismo modo que el difunto hermanito de Fred en el film que nos ocupa. Aquí, además, el niño muerto toma posesión del vivo (al que sigue tan unido como antes de la operación) para manifestarse en el plano físico.

El doctor Miller está interpretado por el prolífico Mario Almada, también conocido como “el Chuck Norris mexicano”. A lo largo de su dilatada carrera, Almada intervino en más de 300 largometrajes; entre ellos “Violación” (Valentín Trujillo, 1989). La temática “infantil” y sobre todo los artesanales “efectos especiales”, propios de una producción de serie B, nos recuerdan al film italiano “Hansel y Gretel” (1990) de Giovanni Simonelli, colaborador de Lucio Fulci. La historia de “Hansel y Gretel” también cuenta con dos pequeños hermanos como personajes centrales – Un niño y una niña víctimas de traficantes de órganos, cuyos fantasmas buscan vengarse de sus asesinos.

Otra película mexicana con elementos del western y el terror es “El diabólico” (1977), de Giovanni Korporaal.

FHP, noviembre de 2016

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s