La Piovra 10 – Capítulo 1

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

La Piovra X

Italia, 2001

Director: Luigi Perelli

Guión: Pier Giusepe Murgia, Sergio Silva, Piero Bodrato, Luigi Perelli, Domenico Rafele

Intérpretes: Remo Girone (Tano Cariddi), Patricia Millardet (Silvia Conti), Elena Arvigo (Giulia Mercuri), Rolf Hoppe (Profesor Ramonte), Arturo Paglia (Marco Rittone), Francesco Siciliano (Comisario Leonardi)

Música: Ennio Morricone

Capítulo 1

En una breve introducción se recopilan los acontecimientos más relevantes de la saga sucedidos tras el asesinato del comisario Cattani el 20 de marzo de 1989. En 1995 (La Piovra 7) había sido retenido el profesor Ramonte, acusado de ordenar la muerte del comisario, y ser uno de los líderes de una siniestra sociedad secreta (de corte netamente masónico). Antes de ser encarcelado, Ramonte había hecho llegar sus preciados archivos secretos en forma de disquettes a Tano Cariddi, residente en un castillo en ruinas en los alrededores del Etna. Tano debía custodiarlos mientras Ramonte estuviera fuera de circulación.

Ahora, en 2001, tras haber pasado 6 años en prisión, se celebra un juicio que debe confirmar o no la pena de cadena perpetua al profesor.

Mientras tanto, la juez Silvia Conti, que se ha vuelto a casar, está por adoptar junto a su marido Alfredo una niña huérfana llamada Anna. Silvia quiere ahora vivir de una vez su propia vida. Pronto la van a transferir de Sicilia a la península.

Tano continúa residiendo en ese castillo, junto a una criada de Europa del este. Ésta parece tener un hijo gravemente enfermo, y Tano contribuye a financiar los cuidados que necesita.

De manera sorpresiva, el profesor Ramonte es absuelto y puesto en libertad. Tano sigue el juicio apáticamente por televisión. Silvia se siente frustrada, pues fue ella quien mayores investigaciones llevó a cabo para lograr la encarcelación del ex-político Ramonte. Pero la defensa de éste argumentó que Silvia le acusaba por motivos personales, ya que ella tenía una relación sentimental con Cattani.

Rittone, un socio del antiguo político, recibe la noticia de la puesta en libertad de Ramonti. Marco, el hijo de Rittone, es el novio de Giulia, hija a su vez de Aldo Mercuri, otro viejo socio del absuelto. Aldo Mercuri se recupera de un ataque cardíaco. Sus problemas coronarios se agravaron desde que supo que Ramonte volvería a la calle. Pues Ramonte había “estar decepcionado” con ciertos “falsos amigos”. Mercuri intuye que va a tratar de vengarse de él, y así se lo hace saber a su médico y amigo Paolo Tripoli. Giulia, que regresa a casa en ese momento, escucha parcialmente la conversación.

Giulia sabe que a su padre no le gusta la familia Rittone, a la que pertenece Marco. Pero la joven ignora el motivo de esa hostilidad. La estudiante Giulia realiza tareas de voluntariado en un hospital infantil, donde están siendo tratados niños de la zona ex-soviética aquejados de diversas enfermedades provocadas por la catástrofe nuclear de Chernobil. Uno de esos pequeños es Dimitri, el hijo de la criada de Tano.

Ramonte se dirige al encuentro de Tano, y le solicita que le devuelva su “arma”, es decir, sus archivos. Le propone además dividir con él “los frutos que madurarán del uso de éste arma”. Pues esos archivos, esos datos, son la fuente de un inmenso poder. Tano parece reacio: “Ahora el único poder que me interesa es el poder sobre mí mismo” “Ese es el más difícil de conseguir” responde Ramonte. Tano añade: “El poder es enfermedad…” “Pero también es la cura…” contesta Ramonte.

Tano desentierra los archivos y trata de leer los contenidos de los disquettes. Sin embargo falta un “disco clave” sin el cual es imposible descifrar los datos de todos los demás disquettes. Tano se da cuenta así de que otra persona debe estar en posesión de ese disco. Ramonte no le confió a él la clave para la lectura de los archivos.

Tano va a una discoteca, en busca del adolescente búlgaro Vanya, antaño el “protegido” (o más bien efebo) de Ramonte. Años antes Vanya le trajo personalemente los disquettes a Tano de parte del profesor. Tano le entrega una importante suma de dinero al joven para que acepte ponerse de nuevo al servicio de Ramonte. Tano pretende así usar al búlgaro como una herramienta contra el viejo político, del que no termina de fiarse.

Mercuri se pone peor. Su hija Giulia descubre entre sus papeles una carta de Ramonte convocándole a una reunión. Ese parece ser el motivo de la recaída de su padre.

Tano le lleva a Ramonte los disquettes y a Vanya. De esa forma se cristaliza una alianza entre ambos.

Mientras Mercuri está en el hospital, Ramonte va a visitarlo. Giulia ve llegar al amenazador anciano. Todavía no entiende por qué está tratando de coaccionar a su padre. Paolo Tripoli, cardiólogo y amigo de Mercuri, está dispuesto a contarle todo a la muchacha.

Ramonte quiere que Mercuri le devuelva algo que es de su propiedad: El disco clave que sirve para descifrar los archivos. Mientras los archivos estaban en poder de Tano, el disco clave para leerlos había sido confiado a Mercuri. Pero éste, aquejado por remordimientos y problemas de conciencia, se había querido retirar del entramado de Ramonte.

Poco después se celebra una reunión en Villa Ramonte, a lo que acuden los más destacados miembros de su logia. Tripoli es uno de los presentes. Ese es el evento al que también Mercuri había sido conminado a acudir. Su hija, que leyó la invitación, va en su lugar; pues trata de averiguar por qué su padre se siente amenazado por Ramonte.

Giulia irrumpe durante la alocución de Ramonte buscando respuestas. Paolo intenta frenarla, y ambos abandonan el lugar. Paolo Tripoli se ha rebelado contra Ramonte, dice no querer saber ya nada más de su oscura organización. Y firma así su sentencia de muerte. Tano interviene cuando Paolo y Giulia se han marchado, tratando de argumentar que el derramiento de sangre es contraprocente. Pero Ramonte hace caso omiso y decide que Tripoli sea liquidado.

Marco va a ver a Giulia, pero ésta por el momento tiene preocupaciones más importantes. La chica dice haber visto al padre de él en la oscura reunión de ramonte. Ambos discuten.

Giulia se encuentra con Paolo, y éste le revela que él y su padre formaban parte de la organización de Ramonte; aunque sin saber exáctamente a qué clase de negocios se dedicaba el grupo. “Era un grupo como la Mafia?” “Giulia, hay un poder por encima sin el cual la Mafia no existiría…” Mercuri se dedicaba a tareas administrativas. El doctor Tripoli no alcanza a decirle más a la joven; de repente aparece una furgoneta que se lo lleva por delante, embistiéndolo y dándose a la fuga. Paolo Tripoli ha sido asesinado y Giulia se ha salvado de milagro. Para la policía, sin embargo, no es más que un “accidente”. Giulia declara en comisaría acerca de cómo sucedió la tragedia, y menciona las revelaciones que le estaba haciendo la víctima, pero el comisario considera que todo ello no son más que teorías conspirativas.

Como la policía no le hace caso, Giulia decide contactar con la famosa juez Silvia Conti. Se trata de su último día en esa oficina. Sin embargo, Silvia acepta encontrarse con Giulia para tratar el asunto con detenimiento. El abogado Lo Capo, miembro de la logia masónica, ve a ambas mujeres hablando y comienza a inquietarse. Alarmado llama de inmediato a Ramonte. Pero Vanya le dice que el profesor no se encuentra disponible, pues está “enfermo”. Es cierto que últimamente Ramonte se encuentra cada vez más débil, cada día pero. Entonces, Lo Capo llama a Rittone, y le pone sobre aviso.

Aldo Mercuri regresa del hospital a su casa y le cuenta todo a su hija; que él está en posesión del disco clave para descifrar los archivos secretos. Esa noche Giulia llama a Silvia y se cita con ella para la mañana siguiente. La juez se da cuenta de que la joven tiene declaraciones sumamente importantes que hacer.

Tano es informado por Rittone del desarrollo de los acontecimientos. Deben actuar antes de que la hija de Mercuri llegue a hablar con Silvia.

Giulia es secuestrada cuando se dirigía a las oficinas de la juez. Rittone va a visitar a Mercuri, y le hace saber que su hija está retenida a modo de chantaje; y que sólo será puesta en libertad cuando Silvia se canse de buscarla (y cuando Mercuri le devuelva el disco clave a Ramonte).

Silvia está segura de que algo ha debido sucederle a la chica que con tanta urgencia debía hablar con ella. Inicia así nuevas investigaciones para dar con su paradero. Va a casa de Mercuri, pero éste (sometido a una gran coacción) se ve obligado a decir que su hija “se ha marchado de viaje a Londres” y que “se encuentra bien”. Pero Silvia no lo cree; y percibe que en realidad Mercuri miente tratando de protegerla.

El criado norteafricano de los Mercuri le facilita a Silvia el número de teléfono móvil de la desaparecida.

Giulia se encuentra retenida en el castillo de Tano. La criada de éste es la encargada de velar por su seguridad y llevarle los alimentos. Giulia reconoce a la mujer como la madre del enfermo Dimitri.

Ramonte se siente cada vez más enfermo. El joven Vanya está cosntantemente a su lado.

Silvia, que originalmente no deseaba otra cosa que vivir tranquilamente con su marido y adoptar una niña, empieza de nuevo a sumergirse en sus investigaciones, y repasa los archivos del caso Ramonte. En la lista de miembros de la logia comprueba que efectivamente aparecen los nombres de Tripoli, Mercuri y Rittone.

A través del comisario que investiga la muerte de Tripoli, Silvia comprueba que Giulia no voló a Londres tal y como asegurara su padre. La juez insiste para que el traslado que había sido decidido sea bloqueado por el momento.

Entretanto, Marco comienza a inquietarse por la desaparición de su novia. Su padre, uno de los artífices del secuestro, trata de darle la impresión de que la chica le ha abandonado.

Tano se marcha a una nueva reunión en Villa Ramonte y porta consigo una pistola. Le da instrucciones a su criada para que si no regresa dentro de 48 horas, libere a la retenida.

En éste encuentro de los miembros de la logia no se encuentra presente Ramonte y tano lleva la voz cantante. El antiguo banquero acusa al ex-político de sus métodos y trata de tomar el control de la organización, para infiltrar con ella al Estado y crear “una zona franca de la economía mundial”. Tano reconoce estar detrás del lento y progresivo declive del enfermo profesor Ramonte, a quien está administrando arsénico (a través del joven Vanya).

Pese a la inicial oposición de un temperamental individuo, los miembros de la logia aceptan unánimente la propuesta de Tano; deshacerse de Ramonte y cambiar la metodología para acceder al poder.

Mientras tanto, la pequeña Anna está muy decepcionada, porque Silvia y Alfredo todavía no pueden adoptarla como habían prometido. Alfredo le recrimina a su esposa que vuelva a enredarse tanto en su trabajo: “Si continúas persiguiendo tu pasado, arriesgas destruir nuestro futuro”. “A veces la vida privada debe pasar a un segundo plano” responde la juez.

Silvia parte rumbo a Roma en busca de “consejos”.

(Continuará)

FHP, 2015

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