La noche del terror – Andrea Bianchi, 1981

La noche del terror (V.O. Le notti del terrore, a.k.a. “Burial ground: The nights of terror”)

Italia, 1981

Director: Andrea Bianchi

Género: Terror

Guión: Piero Regnoli

Intérpretes: Karin Weil (Janet), Gianluigi Chirizzi (Mark), Mariangela Giordano (Evelyn), Pietro Barzocchini (Michael)

Música: Elsio Mancuso, Berto Pisano

Argumento

Un erudito y barbudo arqueólogo parece haber hecho un sensacional descubrimiento en una cripta bajo las ruinas de un anfiteatro. Mientras estudia viejas inscripciones etruscas, es atacado por unos seres monstruosos que avanzan despacio hacia él. De aspecto pútrido y nauseabundo, los cadáveres andantes comienzan a devorarlo ávidamente…

Poco después, tres parejas y el hijo “pequeño” de una de ellas llegan a una mansión. Se trata del palacete donde lleva a cabo sus investigaciones el profesor visto en la anterior escena. Éste había convocado a sus amigos porque tenía algo importante que revelarles. Pero el mayordomo y la criada explican a los recién llegados que el profesor no ha sido visto en toda la jornada. Los huéspedes, que esperan pasar unos días de paz y sosiego, se van instalando en la mansión. Se trata de la familia compuesta por George, Evelyn y su hijo Michael; y dos matrimonios: Mark y Janet, James y Leslie.

Michael presiente que algo nefasto está por ocurrir. También Janet ha tenido sueños premonitorios de alerta. Pero en general, las distintas parejas permanecen ajenas al peligro que se cierne sobre la zona y se dedican a retozar en las habitaciones o a revolcarse por el amplio jardín…

Entretanto, los zombis van surgiendo de debajo de las catacumbas, y decenas de ellos se aproximan amenazadoramente a la fastuosa residencia. Allí dentro, el mayordomo Nicholas y la criada Kathryn se espantan cuando sin motivo aparente explotan todas las bombillas; ello parece un nefasto presagio.

Los primeros en ver a los monstruos son Mark y Janet en el jardín. Mientras tratan de escapar, ella pisa un cepo. Su marido intenta liberarla mientras los zombis se acercan cada vez más. Con ayuda de James y Leslie logra socorrerla, y los cuatro se refugian a tiempo en el interior de la casa.

Mientras tanto, en el laboratorio del profesor, Michael exclama tras tomar unos harapos que encuentra allí: “Esto huele a muerte…” En ese instante aparecen las horribles criaturas. George, armado con una pistola, dispara a los intrusos, pero sus balas (que estúpidamente nunca dirige a las cabezas) nada pueden hacer para frenar la horda de muertos vivientes… Éstos se le echan encima y comienzan a devorarle, pero su mujer e hijo consiguen escapar.

Los zombis, en el jardín, toman herramientas que encuentran a su paso: Palas y rastrillos, también hachas y una guadaña. Algunos son capaces hasta de escalar. Cuando Kathryn se dirige a cerrar una de las ventanas, los putrefactos engendros le cercenan la cabeza desde fuera con la guadaña.

El grupo, que cada vez es más reducido, se atrinchera en el interior de la mansión: Quedan Michael y su madre Evelyn, las dos parejas y el mayordomo. Los zombis se mantienen al acecho, y atraídos por la carne humana fresca tratarán de introducirse en la casa…

Comentario

Ésta “obra maestra” de la serie Z es todo un festival psicotrónico de puro delirio. Tras el éxito de “Zombi 2” (Lucio Fulci, 1979), que a su vez había surgido como reacción a la buena acogida que tuvieron los films de George Romero, diversas películas de temática zombi comenzaron a proliferar en Italia. El subgénero fue explotado hasta la saciedad, y engendros fílmicos de más que dudosa calidad técnica fueron masivamente perpetrados.

Le notti del terrore” no pierde el tiempo construyendo una historia ni desarrollando un argumento, sino que pasa directamente a la acción – algo que a una película como ésta no puede ni debe reprochársele. Es imposible una trama más sencilla.

El sabio profesor del inicio (con unas barbas que le dan un cierto aire a Kropotkin o a un staretz ruso) ha descifrado unas inscripciones etruscas, enterándose de que ese antiguo y misterioso pueblo había descubierto cómo retornar desde la muerte (resulta muy hilarante cuando es atacado, y les dice a los zombis: “¡Noo! ¡Soy vuestro amigo…!”) Unos matrimonios a los que el profesor ha invitado llegan a su villa. Los zombis etruscos emergen de la cripta y acuden a “recibir” a los visitantes… Y como en toda buena película de zombis que se precie, aquellos que son mordidos por las infernales criaturas se transforman igualemente en portadores/difusores de la epidemia/maldición.

El elemento más característico de éste film (lo que lo hace único en su subgénero), es la presencia del actor Pietro Barzocchini alias Peter Bark: Un enano que interpreta al “niño” Michael (¡Vaya tela!). Éste personaje es sin duda lo más bizarro e inolvidable de todo el largometraje. Sobre todo los intereses incestuosos que manifiesta hacia su madre: Cuando Michael la besuquea en la boca y trata de chupar sus pechos, la madre le da una bofetada y él responde infantilmente: “¿Pero qué hay de malo? ¡Soy tu hijo!” (!!)

Según parece, la legislación italiana impedía la participación de niños reales en una película de violencia explícita y connotaciones sexuales como ésta, y por ello el director tuvo que recurrir a emplear un “mini-adulto” como Bark (que contaba en aquel momento con 25 años, pero que tratan de “vendernos” como a un niño de unos 10).

Éstos zombis etruscos están bastante bien caracterizados, y puede claramente apreciarse que han sido inspirados en el modelo fulciano: Con gusanos en los rostros incluídos (el maquillador de los monstruos es Rosario Prestopino, el mismo de “Zombi 2”). Hay también una escena que recuerda poderosamente a la famosa secuencia de la astilla en el ojo de “Zombi 2”: Una de las mujeres es agarrada por un zombi a través de una ventana y cuando el monstruo tira de ella tomándola de la cabeza un vidrio penetra en su globo ocular. Las escenas gore que pueden verse en “Le notti del terrore” tienen un nivel más que aceptable.

Por su parte, la banda sonora a base de sintetizadores parece emular el estilo de los “Goblin”.

Andrea Bianchi, acreditado a veces como “Andrew White”, realizó entre otros muchos títulos el memorable polizziesco/thriller gangsteril “Quelli che contano” (1974).

Al parecer no está emparentado con los también directores Mario Bianchi (“Non avere paura della zia Marta”, 1988) o Roberto Bianchi Montero (“Rivelazioni di un maniaco sessuale al capo della squadra mobile”, 1972).

FHP, abril de 2016

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2 respuestas a “La noche del terror – Andrea Bianchi, 1981

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