La Piovra V – Capítulo 3

La Piovra V- Il cuore del problema

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

Italia, 1990

 Director: Luigi Perelli

Guión: Sandro Petraglia, Stefano Rulli, Francesco Marcucci

Intérpretes: Vittorio Mezzogiorno (Davide Licata), Patricia Millardet (Silvia Conti), Remo Girone (Tano Cariddi), Claudine Auger (Matilde Linori), Vanni Corbellini (Andrea Linori), Ana Torrent (Maria Cariddi), Agnese Nano (Gloria Linori), Marcello Tusco (Il Puparo),  Orso Maria Guerrini (Giuseppe Carta), Riccardo Cucciola (Riccardo Respighi), Bruno Cremer (Antonio Espinosa), Luigi Pistilli (Baron Giovanni Linori), Ray Lovelock (Simon Barth), Martin Balsam (Calogero Barretta),Vanessa Gravina (Lorella de Pisis)

Música: Ennio Morricone

Aquí puede leerse lo que sucedió en el capítulo anterior

Capítulo 3

Tras recibir de remitente desconocido unos documentos que atestiguan la corrupción de Corvo, Silvia ordena su arresto y el de todo el consejo de administración de la Sicil Tekno Plus.

Gloria sigue intentando convencer a Andrea que regresen a Los Angeles, pero él sigue empeñado en descubrir la verdad sobre su padre. La esposa del joven Linori se encuentra con Davide, de quien intuye que “no es como los demás”, es decir, no es un gangster como los demás escoltas y guardaespaldas de la familia. Davide trata de sacarle información también a la bella mujer de Andrea, y le pregunta si sabe algo acerca de un territorio en Baviera propiedad de la familia Linori. Poco antes de morir, el barón le habló de una localidad situada allí llamada Garmisch…

Riccardo Respighi, socio y futuro consuegro de Corvo, se dirige a Roma para verse con Espinosa. Quieren sacar a Corvo de la cárcel e impedir que Andrea Linori se convierta en presidente del consorcio. Para ello, tratan de usar a Tano Cariddi, a quien sospechan como cerebro del giro que han tomado los acontecimientos.

Efectivamente fue Tano quien mandó a la jueza (a través de Davide, que fue quien tiró al buzón la carta) las pruebas incriminatorias contra Corvo. Silvia le pide a Davide que describa cómo era el hombre a quien condujo a casa de aquella chica, y confirma sus sospechas.

Stefano se dirige a la comisaría en busca de Silvia, pues quiere saber por qué motivo ordenó el arresto de su padre, de Davide. La juez no puede revelarle datos debido al secreto profesional, pero le dice que su padre ha sido puesto en libertad.

Espinosa llega en su yate a las costas de Sicilia, y se dirige a visitar a Andrea Linori. Éste no aprueba que Carta haya ejecutado a Filò. Espinosa intenta intimidar al joven barón. “Saberlo todo de los demás y no dejar que nadie sepa nada de mí, esa es mi filosofía… La información es la llave al poder” dice el maquiavélico y maligno personaje. Quiere que Andrea le entregue a Tano, y se despide diciendo donde se le puede encontrar, para que Tano acuda a su yate.

Davide le recomienda a Gloria regresar a EEUU lo antes posible. La vida de los Linori corre peligro en Sicilia. Carta comienza a notar algo sospechoso en el proceder de Davide. Éste toma archivos de la corporación y se los va entregando a Silvia.

Tano llega, aunque tarde, a la cita con Espinosa en su yate. Tano no está dispuesto a dar un paso atrás: Insiste en que Corvo permanezca fuera del juego y en que sea Andrea quien ocupe los cargos de presidente y director general… como marioneta suya. Andrea será un títere de Tano, quien a su vez como máximo dirigente de “Sicil Tekno Plus” tras las bambalinas está dispuesto a colaborar en los turbios negocios de Espinosa y la Mafia. Pero para ello, deberán dejar caer a Corvo. “La Mafia de la tradición, el respeto y el honor era la de los tiempos antiguos… ahora Cosa Nostra es una multinacional” dice Tano.

Espinosa y sus secuaces necesitan el consorcio de los Linori, la Sicil Tekno Plus, para supervisar el tráfico de drogas y armas con África.

Masino, el asesino material de Mimmo, es extraditado de EEUU a Italia. Hay muchos indicios que lo vinculan con Corvo, y Silvia se dispone a interrogarlo. Pero nada más llega al aeropuerto, Masino es liquidado por un niño que vendía flores, que le dispara varios tiros de improviso. Ahora, Silvia no tiene más remedio que autorizar la libertad condicional para Corvo, y debe además retirarse temporalmente del caso. Silvia, sumamente deprimida, está a punto de tirar la toalla, pero Davide logra convencerla de que siga adelante. Los dos seguirán trabajando juntos, con la ayuda de Trevi, Quadri y los otros agentes del equipo del comisario Cattani.

Al enterarse de que Andrea será investido como presidente del consorcio, Corvo intuye que Espinosa se ha vuelto contra él.

Tano padece alguna enfermedad, ya que frecuentemente debe tomar gran cantidad de pastillas. Melancólicamente observa una fotografía de Esther. Tres ancianos acuden a su palacete: Son los jefes que han quedado libres de la Cúpula; “la Santísima Trinidad”. Éstos le expresan a Tano su disgusto por el retiro forzado de Corvo… Tano, sin embargo, logra convencerlos de que confíen en él, permitiéndole sustituir a Corvo. Él dirigirá el consorcio a través de Andrea, quien será su hombre de paja. “Corvo os lleva a la guerra, yo os ofrezco la paz”.

Davide lleva a Silvia y los agentes a casa de Maria. Silvia trata de sacarle información a la hermana de Tano sobre el paradero de éste, pero ella no sabe nada. La joven tiene la mente de una niña de 10 años. Mientras tanto, los policías fuezan la puerta del sótano y acceden al ordenador de Tano, en el que se encuentra el archivo secreto de la banca Antinari. Pero cuando Trevi trata de extraerle los datos se activa el mecanismo de autodestrucción y todos los archivos se borran.

Andrea Linori es oficialmente investido como presidente y director de la compañía heredada de su padre. Un desengañado Corvo se percata de que también la Cúpula le ha dado la espalda, y masculla que “los únicos amigos que me quedan son los que puedo comprar…” Ordena contratar a un grupo de sicarios de élite para algún menester inconfesable.

Andrea le dice a su esposa que en un par de meses planea renunciar a todos sus cargos y volver a EEUU, pero que antes ella y Ninni deberán partir para ponerse en seguridad.

Carta lleva a Davide a recoger de nuevo a Tano, para llevarlo a la casa de su hermana. Los agentes de Silvia siguen el automóvil. Tano se entera de que la juez estuvo con Maria, y descubre que forzaron la puerta al sótano, y que trataron de sacar los datos de su ordenador. De inmediato decide que su hermana debe ser trasladada a otra casa.

Tano se ha dado cuenta de que les están siguiendo. Dice a Davide que se baje del coche y que él continuará solo. Luego llama a Carta para comunicarle que Davide es un espía, algo que el propio Carta ya intuía.

Andrea y Davide acompañan al día siguiente al aeropuerto a Gloria y al pequeño Ninni. De camino hacia allí, hombres armados y con los rostros ocultos por pasamontañas les atacan. Tratan de secuentrar a Ninni. Pero Andrea intenta impedirlo, se produce un forcejeo que trágicamente desemboca en tiroteo. En el cruce de disparos, Ninni es alcanzado y muere.

FHP, 2015

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