Hansel y Gretel – Giovanni Simonelli, 1990

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Hansel y Gretel

Italia, 1990

Director: Giovanni Simonelli

Guión: Giovanni Simonelli, Lucio Fulci (no acreditado)

Intérpretes: Elisabete Pimenta Boaretto (Silvia), Massimiliano y Silvia Cipollone (Hansel y Gretel), Maurice Poli (comisario Roy)

Música: Lanfranco Perini

Género: Terror

Argumento

Los hermanos huérfanos Hansel y Gretel, de unos 8 años, viven en un paraje rural y acuden a un colegio religioso. Están al cuidado de su padrino Bruce, un campesino que no les quiere y busca la forma de desembarazarse de ellos. Después de las clases, uno de los frailes les recomienda que tengan cuidado al volver a casa, pues en los últimos tiempos varios niños han desaparecido en la comarca.

Durante el camino de regreso, los hermanos se entretienen mirando un elegante coche negro que encuentran a su paso. De repente, unas manos enguantadas aparecen desde detrás y colocan un pañuelo con cloroformo en los rostros de los pequeños. Hansel y Gretel son abducidos.

Al mismo tiempo, el comisario Roy interroga en su despacho a una mujer de negocios llamada Solange, sospechosa de estar involucrada en una trama de secuestros de niños. Hay indicios que apuntan a su culpabilidad, pero las autoridades no tiene pruebas concluyentes para arrestarla. Indignado, el comisario la echa de su oficina. Acto seguido llega Silvia, una nueva agente. La joven, medio brasileña, es la hija de un gran amigo y compañero de Roy en el cuerpo de policía. Silvia desea seguir los pasos de su padre, y ahora también ella es una agente, que trabajará a las órdenes de Roy.

Roy: ¿Te fijaste en esa mujer que acaba de salir?

Silvia: Sí, es muy guapa…

Roy: Siendo medio brasileña, me imagino que sabrás que las serpientes más venenosas suelen ser las que tienen los colores más bonitos…

Mientras tanto, Hansel y Gretel llegan a unas instalaciones retiradas en las montañas. El complejo funciona como un hospital clandestino. Los hermanos son anestesiados y se procede a someterles a una operación. Los niños se convertirán forzosamente en “donantes”. Pues la turbia organización que dirige Solange se lucra mediante el tráfico de órganos.

A los niños les son extirpados sus órganos vitales. Tras ello, sus cadáveres son transportados al campo y enterrados por dos de los esbirros de Solange.

Sin embargo, Hansel y Gretel retornan pronto como espectros. Tienen la intención de castigar a sus asesinos y a sus cómplices. Uno de éstos últimos resulta ser su propio padrino Bruce, quien se convierte en la primera víctima de la fantasmal venganza infantil. Mientras está arando la tierra, su tractor se para misteriosamente. Cuando se baja a comprobar la avería colocándose frente a la máquina ésta de repente vuelve a funcionar, pasando por encima de él y convirtiéndolo literalmente en picadillo…

Solange es la siguiente en la lista. La mujer, que padece una enfermedad que la obliga a llevar siempre un corsé metálico, se asusta al ver a los etéreos hermanos en el jardín de su villa (ella los había visto muertos en su “hospital”) y tratando de huir cae a la piscina; donde no tarda en hundirse.

Las muertes provocadas por los niños fantasmas parecen meros accidentes, pero el comisario Roy envía a Silvia y a su compañero Bill a investigar. Solange era una mujer muy rica, y se sospecha que su marido Fred pueda estar implicado en su muerte por un móvil económico. La relación extra-matrimonial de Fred con la secretaria de Solange es un hecho conocido.

Pronto nuevas muertes se van sucediendo en la casa de Solange, todas ellas en extrañas circunstancias a modo de “accidentes”. Cinco de sus empleados y socios, relacionados con los negocios sucios de la fallecida, pierden la vida al día siguiente. La policía y el juez consideran que se trata de asesinatos cometidos por alguien que intenta hacerse con el patrimonio de Solange… Pero Silvia, que se ha instalado en la casa para profundizar mejor en el caso, está convencida de que entran en juego misteriosos elementos paranormales…

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Comentario

La película, que nada tiene que ver con el cuento popular de Hansel y Gretel, es bastante mediocre pero posee un encanto particular. Al igual que “Non avere paura della zia Marta” (Mario Bianchi, 1988) pertenece a la serie “Lucio Fulci presenta”, que incluye diversos films de terror de los últimos ´80 y primeros ´90 realizados por “discípulos” del célebre “padrino del gore”.

En “Hansel y Gretel” nos encontramos curiosamente con unas ligeras influencias del género polizziesco: El comisario y sus agentes se resisten inicialmente a creer en los influjos de la ultratumba, y desarrollan sus rutinarias pesquisas, en las que se destapa una porción de la red criminal; así como también las relaciones personales y de intereses entre sus miembros. Silvia le echa en cara al juez del caso que la ley no funciona como debería, y que los grandes criminales, los que (por encima de Solange) trafican desde las sombras con los niños y sus órganos queden casi siempre impunes. La crítica a las estructuras del sistema judicial son un componente clave del polizziesco.

Las víctimas de la venganza de los asesinados niños mueren casi siempre en circunstancias brutales y sangrientas, pero al mismo tiempo de forma “accidental”; ellos mismos se precipitan a su fin, bastando para ello tan sólo la cercana presencia de los infantiles fantasmas. Los ojos de Hansel y Gretel se tornan de un rojo brillante y miran fijamente a los que están por ser represaliados. Eso es suficiente para desencadenar el castigo. Cuando los niños aparecen, siempre se escucha la misma cancioncilla infantil; lo que incrementa el pánico de aquellos cuyas conciencias no están tranquilas…

Un ejemplo de muerte atroz es la de la criada de Solange, quien tras ver a los pequeños en la ventana, al intentar retroceder se clava en la parte trasera de la cabeza una punta metálica que le sale por el ojo (secuencia reminiscente de la famosa astilla en el globo ocular de Olga Karlatos en “Zombi 2”)

El film está pobre y chapuceramente realizado, y ocurren algunas escenas absurdas como cuando los niños fantasmas se le aparecen a Silvia. Ésta, muy tranquila y flemática, les dice que “No debéis matar a nadie más. Esas personas han sido malas, pero no debéis vengaros; yo estoy aquí para mandarles a la cárcel…” – tratando de razonar con ellos, como si fuera posible (sin incurrir en el ridículo) mezclar una pedagógica racionalidad policial con las arcanas “leyes” del Más Allá.

“Hansel y Gretel” es el único largometraje dirigido por Giovanni Simonelli, quien durante su carrera cinematográfica se desempeñó mayormente como guionista. Al parecer, el propio Fulci le ayudó en el rodaje de algunas escenas, aunque no aparece en los títulos de crédito. La actriz que interpreta a Silvia, una tal Elisabete Pimenta Boaretto, nunca trabajó en ninguna otra película. Tampoco los niños, que eran hermanos en la vida real.

La única cara conocida es la del “comisario Roy”: Es el actor francés Maurice Poli, el “Dottore” de “Cani Arrabbiati” (Mario Bava, 1974) y el “vigilante de la villa” en “Non avere paura della zia Marta” (Mario Bianchi, 1988).

FHP, marzo de 2016

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