La Piovra III – Capítulo 6

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Abogado Terrasini (Francois Périer)

La Piovra III

(Aquí puede leerse la INTRODUCCIÓN A LA SAGA DE “LA PIOVRA”)

Italia, 1987

 Director: Luigi Perelli

Guión: Elio De Concini, Sandro Petraglia, Stefano Rulli

Intérpretes: Michele Placido (Comisario Corrado Cattani), Giuliana De Sio (Giulia Antinari), Alain Cuny (Nicola Antinari), Francisco Rabal (Abate Lovani), Remo Girone (Tano Cariddi), Pierre Vaneck (Carlo Antinari), Paul Guers (Gianfranco Laudeo), Franco Trevisi (Kemal Yfter), Francois Périer (Abogado Terrasini), Alice de Giuseppe (Greta Antinari) Adalberto Maria Merli (Dino Alessi)

Música: Ennio Morricone

Aquí puede leerse lo que sucedió en el capítulo anterior

Capítulo 6

Terrasini le comunica al viejo Antinari que Mattinera se les está saliendo del plan. Tano, por su parte, le recomienda a Giulia que si quiere “descubrir la verdad” se fíe mejor de su abuelo más que de Cattani.

En Roma, Mattinera acude a casa del senador, donde le espera Cattani. Éste le interpela directamente, haciendo referencia a sus negocios delictivos: “Usted siempre habla de la nación en sus discursos políticos… Si ama tanto a éste país ¿por qué lo está vendiendo a servicios secretos extranjeros y a traficantes de armas?”.

Mattinera se decide a confesarlo todo. Está dispuesto a hablar. Revela que el turco Kemal Yfter trafica con las armas, procedentes de EEUU (“robadas en un depósito militar”), que el destino de la mercancía es “un país árabe”, que las armas serán entregadas en Sicilia, y que quien conduce allí la operación es Terrasini. En resumidas cuentas, Mattinera admite y confirma lo que Cattani ya sabía.

Cuando Mattinera abandona la casa del senador es cosido a balazos.

Giulia sigue con su abuelo en Sicilia. El viejo patriarca, consciente de que ya no vivirá demasiado, quiere que su nieta sea la heredera de su imperio financiero. La lleva al banco para formarla, y le explica básicamente en qué consisten sus negocios. Se trata de especulación bancaria… “¿Pero eso es legal?” pregunta Giulia “Nosotros lo hacemos (legal)” es la respuesta.

Corrado regresa a Sicilia, y Terrasini no tarda en enterarse. El criminal abogado va a visitar al viejo Nicola y le dice que el tal Cattani, amigo de su nieta, es un estorbo peligroso que habría que eliminar. Prácticamente le “pide permiso” (o más bien le anuncia) que tiene intención de acabar con él. “No me gustan sus métodos, Terrasini” “Pero usted siempre se ha beneficiado de ellos, ¿verdad?” contesta el abogado con una demoníaca sonrisa. El viejo Antinari se lava las manos.

Cattani va a la comisaría donde trabajó años antes. Allí reconoce a un joven guardia, Settimelli (aparecido en la primera parte de la saga). El nuevo comisario le pone en contacto con el magistrado, el juez Venturi, que es el mismo que antes trabajaba en Milán y que pidió el traslado. Ese juez vive protegido en una academia militar. Hasta allí llega Cattani dispuesto a hacer las revelaciones pertinentes para frustrar la operación del tráfico de armas.

Entretanto, Nicola sigue preparando a su nieta para el futuro: “Tu padre quería vivir sin provocar víctimas” “Es justo” “No lo es si se tiene el poder (…) El auténtico poder es el dinero (…) Para conservar ese poder tendrás que ser diferente a tu padre” (…) “Hay que tomar grandes decisiones y ejecutar importantes maniobras…Es como un tablero de ajedrez del que están excluídos los peones… y tú eres la reina”.

Corrado acude a la villa de los Antinari y se reencuentra con Giulia. Ésta le dice que el abuelo ha cambiado, que ahora sólo le habla de dinero y responsabilidades. Le pide a Corrado que se marchen lejos de allí abandonándolo todo. Y también que la van a incluir en el consejo de administración… después de que se concrete “una importante operación”. Cattani intuye de inmediato de que se trata tal “operación”. “Detesto el mundo al que perteneces… pero no es culpa tuya” le dice a Giulia.

El abuelo habla con Cattani: No quiere que siga viéndose con su nieta. Antinari es informado por su guardaespaldas de que los hombres de Terrasini están apostados a las puertas de la villa esperando a Cattani para asesinarlo. Antinari se lo comunica a Cattani; quiere así salvarle la vida a cambio de que no continúe su relación con Giulia… El viejo sufre un ataque, pero se recupera. Giulia se queda con su abuelo y Tano acompaña a Corrado a la salida, impidiendo que los matones de Terrasini lo liquiden.

Más tarde Giulia le preguntará a Tano: “¿Por que se pasa toda la vida junto a un viejo?” “Para aprender” responde Tano, entre misterioso y maquiavélico.

En todos los puertos de la costa siciliana se colocan puestos de bloqueo policiales. Las autoridades están prevenidas de que hay una ilegal transacción de alta envergadura en curso. Kemal Yfter está muy irritado por ello, y le hace saber a Terrasini su descontento. “¡Vosotros debíais sobornar y corromper a las autoridades para que ésto no sucediera!” Terrasini responde que tiene una idea para que se pueda realizar la transacción…

Tano le pide al viejo y convaleciente Nicola que le de “la oportunidad de demostrarle su fidelidad”. Tano quiere que el patriarca le permita ocupar el lugar de Terrasini. Para ello, además, Tano acude a entrevistarse con un jefe de la Mafia. También a él quiere convencerle de que dejen caer a Terrasini y le permitan sustituirlo. Pues él, Tano, ha estado junto al viejo todos esos años y ha aprendido mucho…

(Continuará)

FHP, 2015

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