Aventuras de Zatoichi – Kimiyoshi Yasuda, 1964

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Zatoichi sekisho yaburi (a.k.a. “Adventures of Zatoichi”)

Japón, 1964

Director: Kimiyoshi Yasuda

Género: Chambara, Jidaigeki

Guión: Shozaburo Asai

Intérpretes: Shintaro Katsu (Zatoichi), Miwa Takada (Saki)

Música: Taichiro Kosugi

Argumento

Mientras Zatoichi descansa al borde de un camino, un hombre que parece bastante inquieto le pregunta hacia donde se dirige. El masajista responde que viaja rumbo a la localidad de Kasama. El individuo le pide que una vez allí le entregue una confidencial misiva a una joven llamada Sen, que se encuentra alojada en la posada Musashi. “Ah, me confía a mí esa misión porque soy ciego y no puedo leer el contenido de la carta” dice Ichi risueño. “No se trata de una carta de amor” contesta el otro con tono seco y tajante.

Zatoichi llega hasta Kasama. Allí están preparándose las festividades para el cercano evento del Año Nuevo. Una pareja de vendedores ambulantes le regala un tradicional muñeco daruma (una figura que según la creencia popular atrae a la buena suerte). Una vez en la posada Musashi, Ichi pregunta por Sen y le entrega la carta. “Espero que no se trate de nada grave” dice el masajista. “No, en absoluto” responde la chica sonriente. “Menos mal, ya temía ser portador de malas noticias” añade aliviado el ciego.

Ichi busca alojamiento y espera poder hospedarse allí, en la pensión Musashi. Pero como se acerca el Año Nuevo, todas las habitaciones ya están ocupadas. Sin embargo, al tratarse de un ciego, dos mujeres ya alojadas en la posada no tienen objeciones a que Ichi comparta habitación con ellas.

Mientras tanto, los habitantes de Kasama están preocupados porque el jefe yakuza Jinbei está cobrando demasiado dinero de “protección” y un alto precio en comisiones. Un político corrupto llamado Gorota está confabulado con él y ambos extorsionan a los lugareños y se reparten los inmensos beneficios.

Una de las jóvenes que comparte cuarto con Zatoichi es Saki, hija del alcalde de la vecina localidad de Ota. Saki es amiga de Sen. Además de exponerle los turbios tejemanejes de Jinbei y Gorota, la chica le cuenta al masajista que su padre partió hacia Edo el año anterior para tratar de lograr una bajada de impuestos. Desde entonces no ha regresado, y Saki sospecha que los yakuza de Jinbei o los hombres de Gorota lo mantienen retenido.

Entretanto Shinsuke, el hermano Sen, retorna a Kasama. Shinsuke fue el hombre que entregó la carta a Zatoichi, avisando en ella que tenía intención de regresar. Pero el joven, que está involucrado en asuntos de la yakuza, debe esconderse. Los hombres de Jinbei lo buscan para matarlo porque sabe demasiado. Shinsuke se oculta en un refugio del bosque cercano a la población, y su hermana acude allí para encontrarse con él, escoltada por Zatoichi. Shinsuke tiene la intención de matar a Jinbei, para vengarse por expulsarle de su organización tras haberle utilizado.

Saki sospecha que su padre fue asesinado, pero Zatoichi trata de animarla, convenciéndola de que no pierda la esperanza. El ciego está seguro de que pronto aparecerá sano y salvo. A Saki y a dos niños acróbatas que también se encuentran en la posada, Ichi les cuenta que cuando era pequeño fue separado de su padre, pero que aún confía en volver a “verle” algún día… El muñeco daruma que como obsequio el masajista recibió al llegar al pueblo carece de ojos, pero es posible pintárselos o colocárselos. Saki propone que le sean colocados los dos ojos, uno por cada uno de sus padres (el de Zatoichi y el de ella), cuando éstos aparezcan.

El ronin Gounosuke trabaja como yojimbo (guardaespaldas) para el oyabun Jinbei. El experto espadachín, capaz de medirse con el mismísimo Zatoichi, realiza más bien las funciones de un matón. Intenta en varias ocasiones retar al masajista, pero éste rechaza la confrontación por el momento. Sin embargo, concretan un duelo para el día mismo de Año Nuevo.

Ichi conoce en la taberna a un viejo borrachín, del que todos se burlan y al que nadie respeta. El benevolente ciego se apiada de ese pobre hombre, y le invita a tomar algo de sake con él. El borracho le dice que no tiene familia, a excepción de un hijo del que tuvo que separarse cuando era pequeño… “Mi hijo ahora debería tener más o menos tu edad”. Cuando el anciano bebedor comienza a cantar, viejos recuerdos acuden a la memoria de Ichi. Le pregunta donde aprendió esa canción, y el viejo le responde que en tal ciudad, pues él nació y se crió allí (Se trata, al parecer, del mismo lugar del cual es oriundo Zatoichi). El masajista comienza a preguntarse si tal vez ese viejecito llamado Giju, tan aficionado a la bebida, no sería por casualidad su padre…

En otra de las ocasiones en las que Sen acude a encontrarse con su fugitivo hermano Shinsuke, oculto en el bosque, ambos son atacados por los hombres de Jinbei. Zatoichi había acompañado a la chica, y abate a los agresores, pero no puede impedir que Shinsuke sea mortalmente herido. En su agonía, el hermano de la muchacha confiesa que el desaparecido alcalde de la localidad de Ota está muerto, y que fue él el autor material de su asesinato. Actuó por órdenes de Jinbei, quien pretendía tenderle una trampa. Cuando Shinsuke cumplió su misión, lo dejó caer. Al escuchar que el padre de Saki está muerto, Sen comienza a sollozar. ¿Cómo podrá volver a mirar a los ojos a su amiga, cuando ésta se entere de que su hermano mató a su padre? Tras su confesión, Shinsuke expira. Ahora el ojo que correspondía al padre de Saki ya no podrá ser colocado en el daruma… ¿Pero tal vez sí el que representaba al padre de Zatoichi?

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Comentario

Kimiyoshi Yasuda dirige ésta novena entrega de las peripecias de nuestro espadachín ciego favorito. Zatoichi sekisho yaburi sigue la misma estructura que el resto de films de la saga, compartiendo con ellos analogías en cuanto a la trama y a los personajes. Está el malvado oyabun yakuza, el ronin que trabaja para éste y que es capaz de luchar contra Zatoichi (resistiendo más que sus contrincantes promedios), el intérprete que aporta la nota cómica, los niños ayudantes, la chica a la que el ciego protege y que termina encariñándose con él… Pero también hay algunos aportes nuevos, como información sobre el pasado de Zatoichi, sobre su procedencia y sobre su padre perdido.

FHP, agosto de 2015

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