Luto Riguroso – José Ramón Larraz, 1977

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Luto Riguroso

España, 1977

Director: José Ramón Larraz

Género: Drama

Guión: José Ramón Larraz

Intérpretes: Rafael Arcos, Carlos Ballesteros, Mercedes Borqué

Música:

Argumento

En un pueblo de la España profunda ha fallecido el patriarca de una tradicional familia. El difunto deja viuda y tres hijas. Durante el entierro, doña Asunción sufre una crisis de nervios, y ante todos los presentes le recrimina a su esposo muerto haberle hecho la vida imposible, haberla siempre tratado como a una loca (cosa que a juzgar por su actitud, efectivamente parece). Piedad está sumamente afectada por la muerte de su progenitor, al que se encontraba muy unida; pero se lleva muy mal con su madre. El médico del pueblo opina que ambas se parecen demasiado, y que precisamente por eso sus carácteres “chocan”. La adolescente Loli es la hija pequeña.

Asunción comienza a propasarse con la bebida, ingiriendo importantes cantidades de anís para calmar sus nervios. Piedad, que ronda la treintena, siempre se ocupó de su padre, nunca salía de casa, carece de amistades y piensa que no tiene sentido seguir viviendo. Amargada y huraña, ella es quien mejor sabe aplicar el “luto riguroso”. Piedad acude todos los días al cementerio, donde pasa la mayor parte de su tiempo. La dulce e inocente Loli visita con frecuencia a un barbudo ermitaño que vive en una choza a las afueras del pueblo, llevándole comida y bebida. El vagabundo se siente atraído por la ingenua joven, y ésta no se resiste a sus avances.

Días después del entierro llega al municipio Tina, la otra hija, acompañada de su novio Mario, un maduro galán que se gana pronto las simpatías de Asunción. Tina (probablemente la mayor de las tres hermanas) es una mujer de ciudad. Las relaciones entre ella y Piedad son pésimas. A Tina le gustaría llevarse a la pequeña Loli a vivir a Madrid, para que viera cosas nuevas; pero Piedad se opone.

Pronto Mario comenza a sentirse “intrigado” por la misteriosa Piedad. Ésta, por su parte, evita los contactos con sus parientes (con excepción de Loli); y los rehuye recluyéndose en su cuarto… Allí, sola, desnuda entre las sábanas, da rienda suelta a su constantemente reprimida fogosidad…

El notario reúne a la viuda y las hermanas para comunicarles las últimas voluntades del difunto. Éste había dispuesto en su testamento que las tierras fueran para Piedad y la casa repartida entre las cuatro. Tina propone vender la casa, y Asunción concuerda (pues “hay que pagar las deudas”); pero Piedad se niega tajantemente. No consentirá que vendan la casa familiar.

Loli visita con regularidad a su amigo el ermitaño. Mientras todos los demás la tratan como a una niña, él la hace sentir como mujer. Pero unos pastores, que cuidan las ovejas en los alrededores del poblado, acechan a la jovencita cada vez que va a la choza del anacoreta. Loli sospecha que los inquietantes individuos no tienen buenas intenciones…

Comentario

Éste drama rural no es precisamente lo que uno esperaría de José Ramón Larraz, cineasta cuyo género predilecto era el terror. Sin embargo, aunque aquí no aparezcan fantasmas ni vampiros, la temática del film también gira en torno a la muerte (y no faltan escenas en cementerios). La película refleja las consecuencias de una muerte, y los conflictos familiares que ésta desencadena en una remota aldea de la España post-franquista.

Todo indica que el difunto (que nunca aparece) siempre fue muy celoso de su hija Piedad, la favorita. Nunca permitió que un hombre se le acercase. Por ese motivo ella desarrolló una personalidad amargada y reprimida, y sólo es capaz de vivir su sexualidad en la más estricta soledad. Resulta llamativa la expectante insistencia con la que pregunta a Loli “cómo fue” o “qué sentiste” después de que ésta fuera violada por los pastores; como si ella (que es mucho mayor) nunca hubiera sido penetrada. Un sutil halo de sensualidad envuelve a una película cuyo tema central es la muerte y el “luto riguroso”. Loli y Piedad irradian dos tipos de erotismo muy diferentes. Una vez más (aunque de modo muy tenue, en un film que es primordialmente un drama familiar) tenemos al Eros y el Thanatos, siempre presentes en las propuestas de Larraz (y otros directores como Rollin).

Varias de las películas de José Ramón Larraz fueron realizadas en Inglaterra (entre ellas “Vampyres” y “Symptoms”, ambas de 1974, dos grandes muestras de terror atmosférico y del buen hacer de éste director). No así ésta “Luto Riguroso”, rodada y ambientada en la España profunda.

FHP, 2015

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