Los ritos sexuales del diablo (a.k.a. Black Candles) – José Ramón Larraz, 1982

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Los ritos sexuales del diablo (a.k.a. Black Candles)

España, 1982

Director: José Ramón Larraz

Género: fantaterror-softcore

Guión: José Ramón Larraz

Intérpretes: Helga Liné (Fiona), Vanessa Hidalgo (Maya)

Música: Cam España

 

Argumento

Las primeras escenas del film nos muestran cómo un individuo calvo muere en el transcurso del acto sexual con una joven, que no parece demasiado consternada al respecto. Lo que podría parecer una muerte súbita consecuencia de un fallo cardíaco es en realidad el resultado de un rito de magia negra de estilo vudú, pues el hombre siente un pinchazo en el corazón cuando en un lugar distante una mujer le clava una aguja a un muñeco que lo representa…

Una pareja llega al aeropuerto Gatwick de Londres. Se trata de Carol (Vanessa Hidalgo) y su novio Robert. Ella es la hermana de Paul, el calvo fallecido en la escena inicial. Han llegado a Inglaterra de visita, para arreglar procedimientos burocráticos relativos a la herencia. En el aeropuerto les recoge Fiona, la viuda de Paul y cuñada de Carol; quien a través de las lluviosas y nubladas carreteras de la campiña inglesa conduce a los huéspedes hasta su casa. Allí dos inquietantes detalles llamarán la atención de Carol: Por carecer de electricidad, la iluminación sólo es posible por medio de velas… todas ellas negras. Y las paredes están decoradas con siniestras ilustraciones y grabados de temática satánica.

Una vez instalados en su habitación, Carol le confiesa a su prometido que esa poco acogedora atmósfera le hace sospechar que su cuñada tiene algo que ver con brujerías… y tal vez también con la misteriosa muerte de su hermano. Robert trata de tranquilizar a Carol, y restarle importancia a sus temores, mientras Fiona espía a través de un agujero en la pared.

Esa noche, Carol sufre angustiosas pesadillas, algunas de ellas entremezcladas con inmundos sueños incestuosos con su hermano muerto. La joven despierta, va a la cocina, y con espanto ve fugazmente el sombrío rostro de un individuo con barba de chivo. Fiona aparece poco después, intenta calmar a su cuñada, y la manda de nuevo a la cama tras darle de beber una extraña infusión. A la mañana siguiente, Carol visita el cementerio donde Paul está sepultado… y escucha una voz espectral que la conmina a marcharse del lugar inmediatamente.

El siniestro personaje de la barba de chivo es un sacerdote satanista que oficia misas negras, y es el líder del culto al que Fiona (entre otros) es adepta. Otros de los integrantes de la orden oscura son gentes de la alta alcurnia, profesionales liberales, entre los que se encuentra un médico, también trabajadores de una granja cercana y una jovencita que ha sido corrompida por los perversos miembros de la secta. Ésta chica es utilizada en el transcurso de un abominable ritual zoofílico, en el que copula con un macho cabrío, ante las directrices del líder y la atenta y torva mirada de los demás adeptos.

Carol no tarda en sospechar que su cuñada está envuelta en turbios asuntos, y se dispone a esclarecer la muerte en extrañas circunstancias de su hermano Paul. Era éste un exitoso abogado, que de un día para otro cayó sin motivo aparente en el pozo sin fondo del alcoholismo. Por su parte, Robert, el novio de Carol, es un ex-sacerdote muy creyente que lleva al cuello un crucifijo como testimonio de su fe. Sin embargo, Robert irá paulatinamente sucumbiendo a los encantos de la satanista Fiona, quien llega a iniciarlo como integrante de la funesta hermandad.

Comentario

Estamos ante una muestra poco conocida del llamado “eurotrash” ibérico. El director José Ramón Larraz, que destacó además como dibujante de comics y fotógrafo de moda, nos presenta una historia prototípica de cultos satánicos metiendo con calzador numerosas escenas sexuales sin que ello venga a cuento ni aporte demasiado a la trama. Sin embargo, éste film no es completamente deshechable, y tiene una estructura y un ritmo que le permite mantener el interés del espectador.

Son destacables los momentos oníricos, y finalmente resulta ser toda la película un sueño, con sueños dentro de sueños (y pesadillas). Cuenta con algunas aberraciones como la cópula de la “virgen” con el macho cabrío, y el dracónico castigo aplicado a un “desertor” del culto, que será brutalmente empalado con una espada. Algo muy parecido sucede también por cierto en la previamente reseñada Caligola: la storia mai raccontata (Joe D´Amato, 1982); donde dicho tormento se le aplica a uno de los conspiradores que trata de deponer al emperador romano.

Entre las actrices del reparto encontramos a Vanessa Hidalgo en el papel de Carol y Paola Matos interpretando (es un decir) a la joven que debe ser inseminada por “la Bestia”; ambas habituales del subgénero softcore de aquellos años del “destape”.

La película, que es una producción española, fue rodada en Inglaterra, como la mayoría de las que realizó Larraz.

FHP, 2015

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