Diario de Bucaramanga – Carlos Fung, 2013

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Diario de Bucaramanga

Venezuela, 2013

Director: Carlos Fung

Género: Histórico

 

Argumento

El militar francés Louis Perú Delacroix, que ostenta el rango de coronel y ha combatido a las órdenes de Napoleón, se encuentra en Sudamérica y entra como edecán al servicio de Simón Bolívar. Estamos en 1828 y el Libertador Bolívar, padre de la Gran Colombia, debe estar alerta ante las conspirativas intrigas de sus rivales, liderados por su propio vicepresidente, el general Francisco de Paula Santander. Entre los partidarios de éste último se encuentra el señor Mutis, suegro del francés. Mutis le ha encargado a su yerno Louis que funja de informador, de infiltrado en las filas de Bolívar, que le pase datos al bando santanderista. Con esa misión, Delacroix entra a trabajar junto al libertador, cuyos consejeros miran con recelo al coronel galo, debido a sus antecedentes que poca confianza inspiran. Bolívar inicialmente tampoco se fía de él, pero está convencido de que es mejor permitirle trabajar para la causa (tal vez por aquello de “ten cerca a tus amigos, pero más cerca todavía a tus enemigos”). Bolívar le encarga a Louis que se dedique a redactar los acontecimientos y el día a día, sucesos políticos y cotidianos, que vayan ocurriendo durante su estancoa en la ciudad de Bucaramanga, a modo de diario. Allí, Bolívar y los suyos han establecido su cuartel general y contemplan con creciente preocupación los eventos que se van sucediendo en las cortes, con el creciente poder y la amenazante influencia del general Santander.

Tras la escisión de los territorios sudamericanos de la Corona española han surgido disputas entre los líderes independentistas. Bolívar desea crear una Patria Grande, un estado integrador continental, que una a los pueblos latinoamericanos: la Gran Colombia, incluyendo a Venezuela, Quito (Ecuador), Perú y la actual Bolivia. Por su parte los santanderistas pretenden fomentar la partición de ese gran estado, fragmentarlo, erosionarlo, promover el separatismo (que eufemísticamente denominan „federalismo“).

Al principio Delacroix escribe a su suegro sobre los sucesos en compañía de Bolívar, cumpliendo con la función de espía que le había sido encomendada. Pero con el tiempo, el francés comienza a simpatizar sinceramente con Bolívar y su causa, llegando a encontrarse ante el peliagudo dilema de elegir entre mantener la lealtad hacia su suegro o ser fiel a la idea de la Patria Grande encarnada por Bolívar, que es la suya también.

Sin romper los vínculos con su suegro, Delacroix opta por permanecer a las órdenes del libertador sin revelar a los enemigos de éste datos de importancia.

Tras descubrir que el complot contra su vida había sido orquestado por Santander, Bolívar es investido con poderes dictatoriales y destituye a su traicionero vicepresidente, a quien condena a muerte. Sin embargo, le perdona magnánimente la vida y cambia la pena máxima por la del destierro. Santander se exilia a los EEUU, estableciéndose en New York. Allí recibirá las instrucciones de sus “hermanos” francmasones para continuar con el proceso de partición de la Gran Colombia, el “divide y vencerás” que siempre tan útil resulta a los imperialistas anglos.

Tras la muerte de Bolívar, Santander regresaría para traer las ideas del liberalismo inglés, del laicismo progresista elucubrado en las logias europeas y norteamericanas, y el utilitarismo economicista igualmente de corte masónico.

Comentario

Sorprende que ésta producción venezolana apenas haya sido puntuada en la base de datos cinematográfica “IMDb”, lo que hace suponer que no ha recibido la difusión que se merece.

La caracterización de los personajes está muy bien lograda, en especial la de los tres pincipales: Delacroix, Bolívar y Santander. Al destino trágico del Libertador, traicionado y con su sueño de la Patria Grande hecho pedazos antes de cristalizar, se une el de su ayudante francés, quien arruinado, expulsado de Venezuela y de regreso en Francia, narra la historia de su vida junto a Bolívar a la posadera que regenta la humilde pensión donde se hospeda.

Bolívar, aquejado de una grave enfermedad (probablemente tuberculosis) muere en 1830. Su amigo francés se quita la vida varios años después en el hostal parisino, tras la narración de sus aventuras (siendo el contenido de la película mayoritariamente un gran flashback) a la dueña del establecimiento, no sin antes dejar sobre la mesa esas vivencias puestas por escrito: El diario de Bucaramanga.

En la película aparece Manuela Sáenz, la compañera sentimental de Bolívar, a quien ayudó a salir indemne de un atentado que iba a perpetrarse contra él en Bogotá. A ella, Bolívar la nombraría “la libertadora del Libertador” por haberle salvado la vida.

FHP, 2015

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