Gardenia il giustiziere della mala – Domenico Paolella, 1979

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Gardenia il giustiziere della mala

Italia, 1979

Director: Domenico Paolella

Género: Polizziesco

Guión: Augusto Caminito

Intérpretes: Franco Califano (Gardenia), Martin Balsam (Salluzzo), Licinia Lentini (Miriam Bella)

Música: Franco Califano

 

Argumento

El popular y exitoso Gardenia, muy apreciado en su barrio y gran conquistador de mujeres, es el propietario de un restaurante en Roma, y está muy bien conectado con los bajos fondos. La banda de Salluzzo, interesada en extender a la zona el tráfico de heroína, y operar entre otros sitios desde su restaurante, intentará extorsionar a Gardenia, para “convencerle” de que lo mejor es aceptar su hegemonía. Pero Gardenia no se deja intimidar, y para contrarrestar los hostiles esfuerzos de Salluzzo cuenta con la ayuda de sus fieles y entrañables (aunque patosos) colaboradores, como “el Abogado” o “el Colombiano”, así como con los chivatazos de sus mujeres, que le mantienen informado acerca de los movimientos del enemigo.

Los matones de Salluzzo le emboscarán en un callejón y le pegarán una brutal paliza, rompiéndole los brazos; más tarde también realizarán un atentado con granada, provocando la muerte de uno de sus cocineros, el más anciano de sus empleados, que ya había trabajado para su padre. En respuesta a ese asesinato, Gardenia localiza al autor del crimen (tras interrogar expeditivamente a una prostituta) y le aplica el “ojo por ojo”.

Poco después, el local de Gardenia es pasto de las llamas en un incendio provocado mediante una explosión de dinamita. Resignado, Gardenia decide que hay que empezar desde cero, “sin rendirse nunca ante la adversidad”.

Salluzzo lo visita poco después, para proponerle una vez más que acepte sus condiciones. Gardenia finge aceptar, pero sólo para ganar tiempo y jugársela: En el aeropuerto intercepta al “correo” de la droga, un filipino llegado con las aerolíneas iraquíes. Con la ayuda de sus colaboradores, se hace pasar por taxista y durante el trayecto a la ciudad le sustrae la heroína, sustituyéndola por otros paquetitos con polvos de apariencia similar.

Más tarde, cuando Salluzzo y sus hombres están a punto de realizar la transacción, intercambiando la mercancía recién adquirida por dinero, deciden por cuestiones de seguridad comprobar la autenticidad del producto… “no sea que nos pase como la otra vez”. Un doctor, experto en química, rocía un líquido sobre una muestra de los polvos y dice: “Ésta vez no es bicarbonato…” (todos ya ríen maliciosamente y se frotan las manos) “…son polvos de talco” (gran decepción de los presentes, que se transforma en furia).

Al día siguiente, Gardenia y los suyos están observando el río Tiber, cuando ven aparecer flotando el cadáver del filipino (a quienes los gangsters atribuían el timo). Gardenia ya lo había previsto. Para evitar que la droga interceptada llegase a la calle, el mujeriego y carismático restaurador también la tiró al río.

Gardenia es sorprendido husmeando en las cercanías de la villa de Salluzzo. Los esbirros de éste, lo conducen adentro, ante la presencia de su jefe. Salluzzo está allí con su amante, la voluptuosa (e insidiosa) Miriam Bella, que previamente había intrigado contra Gardenia afirmando que éste la acosaba, actuando así por despecho, pues en realidad él la había rechazado… Salluzzo propone zanjar la disputa de una vez por todas: “La ciudad es demasiado pequeña para los dos”, y propone resolverlo… con una partida de billar! El que pierda, se irá. Cuando Gardenia es preguntado por su opinión, repone lacónicamente: “Pensaba que una idea tan estúpida sólo era posible en las películas”. No obstante acepta. Y Miriam Bella arbitrará entre ambos…

Comentario

Interesante film del poco conocido Domenico Paolella, con el también ignoto Franco Califano; que se desenvuelve magistralmente como Gardenia, un restaurador malavitoso y playboy, galán mujeriego que se atiene a sus propias reglas sin plegarse a las imposiciones de los jefes del gran crimen organizado, manteniéndose en su personal código de honor opuesto al tráfico de drogas.

Gardenia es una epítome de lo cool, y resulta en muchos aspectos (en el carácter, el temperamento y la forma de proceder) reminiscente de Tony Montana y de los personajes de Henry Silva. Los empleados de Gardenia aportan el toque cómico (algo bastante habitual en muchos polizzioteschi, como por ejemplo en “Napoli, Palermo, New York – el triangolo della Camorra” (1981) o en las de Tomas Milian) y la sensual Miriam Bella (Licinia Lentini) el toque caliente.

FHP, 2014

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