Luca il contrabbandiere – Lucio Fulci, 1980

Luca il Contrabbandiere (a.k.a. Contraband) – Italia, 1980

Género: Polizziesco 

Director: Lucio Fulci

Guión: Lucio Fulci, Gianni De Chiara

Intérpretes: Fabio Testi (Luca), Ivana Monti (Adele), Marcel Bozzuffi (el Marsellés)

Música: Fabio Frizzi

Brutalidad sin remilgos

Curioso híbrido polizzesco-splatter a cargo del maestro de la casquería por antonomasia. Está considerada como una de las películas más violentas del género gangsteril italiano, debido a las escenas gore tan características del cine de Fulci.
Cuenta la historia de Luca Ajello, un contrabandista de tabaco que opera en el golfo de Nápoles junto a su hermano Micky. Al principio del film se encuentran en un barco para recibir un cargamento, pero son sorprendidos por una redada policial. Logran huir en lanchas motorizadas, y sospechan que un gangster rival llamado Sciorino ha dado el aviso a las autoridades para desembarazarse de ellos.
Algún tiempo despues, en una carretera por las montañas, sufren una emboscada por parte de unos falsos policías, que les obligan a frenar y abren fuego contra el coche. Micky había salido del automóvil y fenece víctima de la plúmbea y horizontal lluvia de balas, cayendo seguidamente su cadáver por el escarpado acantilado junto a la carretera por la cual circulaban. Luca, en cambio, había logrado refugiarse y salva la vida.
Tras el trágico incidente, el contrabandista se encuentra con Perlante, un integrante de la Camorra socio suyo y de su difunto hermano, quien le propone abandonar la ciudad, pues parece estar en ciernes una guerra de bandas. Luca se niega, pues quiere vengarse, y le confiesa a Perlante que sospecha de Sciorino, su más recalcitrante rival. Poco despues, allana la villa de éste, y se dispone a ajustar cuentas con él, pero es desarmado y reducido por uno de sus guardaespaldas. Sciorino le asegura que no tiene nada que ver con la muerte de Micky, y le deja marchar perdonándole la vida, no sin antes haberle propinado una monumental paliza como escarmiento.
Luca continúa sus pesquisas en el mundo del hampa y descubre tras un soplo que quien ordenó el asesinato de su hermano fué un traficante de drogas conocido como “Il Marsigliese”. Las drogas ilegales eran en este momento un negocio floreciente en Nápoles, que estaba comenzando a desplazar al contrabando de tabaco y otros negocios tradicionales del ámbito camorrístico. Luca y Micky, como los viejos capos, se habían negado a entrar en asuntos de narcotráfico y por ese motivo los nuevos exponentes del crimen organizado, ávidos de dinero y carentes de escrúpulos, los consideraban un estorbo y querían liquidarlos.
La crueldad de este Marsellés queda demostrada cuando tortura a una chica, que trabaja para él como correo de drogas, quemándole la cara con un lanzallamas, porque según él, había intentado engañarle en una de las transacciones. “Il Marsigliese” ordena asimismo la ejecución de todos los jefes de la Camorra que se oponían a su liderazgo. Entre ellos, supuestamente, tambien se encuentra Perlante. Una bomba es colocada en su habitación, y activada cuando entra en la estancia su lugarteniente, muere éste en su lugar.
Perlante se ofrece de mediador entre el Marsellés y los contrabandistas locales, para intentar llegar a un acuerdo, pero Luca rechaza la propuesta y decide aliarse con su antiguo rival Sciorino para pararles los pies a los traficantes de droga. Luca y Sciorino acuden a casa de Perlante para discutir sobre la situación, pero una vez allí se percatan de que se trata de una trampa: Perlante colabora con “Il Marsigliese”, sicarios de éste acechan parapetados en su villa. La bomba colocada en su habitación era parte de una táctica para alejar las sospechas de él, su lugarteniente había sido sacrificado deliberadamente. Luca consigue huir pero Sciorino es acribillado. Pese a ello, antes de morir, aún alcanza a disparar a Perlante, cuyo cuello es reventado por la descarga.
El Marsellés secuestra a la mujer de Luca para chantajearlo. Esto levanta las iras de los viejos jefes de la Camorra retirados, quienes deciden volver a tomar las armas y ayudar a Luca para aniquilar la organización del traficante.
“Il Marsigliese” ordena a uno de sus hombres que viole a la mujer sodomizándola, y acto seguido llama a Luca para que escuche, a través del teléfono, los gemidos y alaridos de su esposa.
Finalmente, gracias a la colaboración de los viejos capos locales (el propio Fulci hace un cameo como uno de ellos), Luca logra cercar al Marsellés y a sus esbirros en una solitaria plaza de Nápoles, donde se produce un tiroteo que suprime a la banda foránea. El líder, no obstante, logra escapar. Luca lo persigue por las callejuelas y cuando el pérfido Marsellés se encuentra acorralado, consuma su venganza disparándole. El villano cae muerto sobre un montón de basura.

Cameo de Fulci como sicario

A modo de anécdota; en la película participó como actor secundario un hijo del boss siciliano Michele Greco, uno de los jefes de la Mafia más importantes de los años ochenta.

El film no se encuentra a la altura de “Milano Calibro 9” o “Il Boss” (ambos de Fernando Di Leo), y que para mí son hasta ahora los mejores ejemplos del cine gangsteril italiano; pero aún así vale la pena ver esta contribución fulciana al género.
Con una mejor banda sonora la película ganaría muchos puntos.

FHP, 2008

Crítica aparecida originalmente en el anterior blog

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2 thoughts on “Luca il contrabbandiere – Lucio Fulci, 1980

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